jueves, 19 septiembre 2019, 06:22
Lunes, 09 Septiembre 2019 05:07

RUTA OLÍMPICA: ¿Conoces a Manuel Dionisio Díaz?

Escrito por  Víctor Joaquín Ortega / Especial para CubaSí
Valora este artículo
(2 votos)

No me asombra el desconocimiento sobre el habanero Manuel Dionisio Díaz: es el medallista olímpico cubano más ignorado en su país. 


No me asombra el desconocimiento sobre el habanero Manuel Dionisio Díaz: es el medallista olímpico cubano más ignorado en su país. Si acaso, sobre todo entre los expertos, el nombre y que ganó el título en sable e integró el equipo vencedor en florete en los III Juegos, efectuados en San Luis en 1904 (*).

alt

Acerca de este campeón no abundan los datos. Irene Forbes, escritora y periodista, investigaba sobre el destacado esgrimista cuando la muerte la sorprendió. Gracias a sus investigaciones sabemos algo del atrapado por el olvido También se encontraba creando un libro sobre Alfredo de Oro, sempiterno as del mundo en billar.

Los historiadores deportivos de la Unión de Historiadores de Cuba contactarán con los familiares de Irene para rescatar sus valiosos estudios y ordenarlos, en obras de la autoría de quien fuera también dos veces titular nacional y bronce panamericano como floretista.

En su magnífica biografía sobre Ramón Fonst: As de espada, la Forbes ofrece algunos pasos del galardonado sablista: "(...) amigos predilectos, Manuel Dionisio Díaz y Albertson van Zo Post, quedarán ligados para siempre a Fonst, en los anales del deporte cubano".

Hay muestras de que el genial atleta impulsó a contender a su fraterno compatriota en la tercera magna cita, le costeó el viaje y la estancia en la ciudad estadounidense, donde amén del oro en sable y como participante en la victoria del florete por colectivo, participó en la de vara o palo, no reconocida como oficial en la actualidad.

Díaz estuvo al lado del ilustre capitalino en diversas misiones, hasta como testigo, tramitador y representante en disputas que podían terminar en duelo como la acontecida con el tirador italiano Athos de San Malato, quien mostró ser más barón, su título nobiliario, que varón por su nobleza humana, manchada por el afán de lucro, trasquilado porque el genial cubano "(...) nunca acrecentaría las ganancias de otro a costa de su prestigio y hombría". Y no fue capaz de batirse con el antillano.

Hay más: "surge la Federación de Amateurs de Esgrima de Cuba, de la cual Ramón Fonst es uno de sus más tenaces organizadores, y cuyo primer director general es Manuel Dionisio Díaz". Mientras la autora de As... no oculta errores en la positiva existencia de su biografiado -hace muy bien al no callarlos ni inventarle cualidades inexistentes- y le reprocha “que guardó su arte solo para él y no ocupó un lugar señalado entre los difusores y pedagogos de la enseñanza esgrimística", demuestra que Manuel Dionisio no cayó en ese error:

"Es muy pronunciado el quehacer pedagógico de Dionisio, quien tiene en su historia la gloria de haber preparado a un buen número de tiradores cubanos con éxitos y resultados en torneos y campeonatos, e igualmente se conoce, y es otro motivo de su elección, de su generosa y honrada personalidad, lo que posibilitaría sin dudas, ejercer sus funciones con justo criterio”. Aunque sin el apoyo de su gran amigo, este no habría ascendido al cargo a pesar de la hoja de servicios y el talento enseñados.

No estará en la selección de la Isla que actuará en París 1924 encabezada por el que allí obtuvo 24 años antes, a los 17 abriles, un galardón dorado y otro de plata. Unido a lo conseguido en San Luis 1904, lo convierten hasta hoy en el cubano con más preseas máximas en el olimpismo: 4-1-0. Mas varios de los discípulos de Díaz acompañan al astro en la aventura nada fructífera: Eduardo Alonso, Alfonso López, Osvaldo Miranda, Ramiro Mañalich y Salvador Quesada.

No se sabe el porqué de su ausencia en la justa parisina. Última lidia importante: al formar parte del conjunto nacional cuando doblegó a los equipos rivales es espada y sable en el Athletic Club de Nueva York en mayo de 1922. Tampoco compitió en los dos primeros centroamericanos: Ciudad de México 1926 y La Habana 1930. En la plataforma de la nación de los aztecas, Fonst arrasó, y hubo premios para sus coequiperos: Salvador Quesada, el dos de espada; Mañalich y Edmundo Estrada, caballeros de bronce en florete y sable respectivamente.

En el certamen efectuado cuatro años después, David Aizcorbe, amo del sable al retirarse Fonst por un tobillo lesionado; luego de alcanzar las coronas en las dos armas restantes. Eugenio Gárate, segundo como espadista; mientras Edmundo Estrada en espada, Miguel Espinosa en florete y Roberto Agramonte en sable, broncearon sus anhelos. Por seleccionados, los floretistas Estrada, Aizcorbe, Osvaldo Miranda y Espinosa subieron a lo más alto del podio, mientras Estrada, Aizcorbe, Gárate, Alfonso López y Pedro Herrera enlazaban semejante dicha en espada. Plateados en sable: Miranda, Agramonte, Aizcorbe, José Iglesias y Atila Pérez.

Mucho de estos, discípulos de Manuel Dionisio. ¿Estaría al triunfador olímpico de sable fuera de forma, las zancadas del tiempo lo recorrieron en demasía, prefería dedicarse al profesorado...? No hay respuestas por ahora, misterio sí.

Quizás lo amanazaba algún mal porque según publica Irene en As, en agosto de 1930, Fonst en medio de “...los agasajos que le ofrecen diversas sociedades y clubes. De pronto, un duro golpe lo estremece al fallecer en los Estados Unidos su entrañable amigo y compañero de armas Manuel Dionisio Díaz...", que ha perdido el postrer combate a los 56 años, y a Fonst, su mejor amigo, lo toma por sorpresa el cruel veredicto, que no podrá reclamar al juez supremo”.

Hay que rescatar a Manuel Dionisio Diaz: se lo debemos a él, a Irene Forbes y al deporte cubano.

(*)Cuba terminó en el cuarto puesto del medallero olímpico en San Luis 1904, aun algunos la sitúan en tercero. No debemos ocultar la inasistencia de potentes esgrimistas rivales, especialmente los europeos, debido a la debilidad del transporte de la época; y la presencia de un forro, Albertson van Zo Post, de origen germano, residente en la capital de la Mayor de las Antillas, ciudadano estadounidense.

El ilegal ganó las pruebas colectiva y personal de vara o palo-sin reconocimiento oficial posteriormente- plata en las individuales de florete, espada y sable. Hay quien desconoce el cetro antillano en florete por conjunto porque él lo integró. No obstante, cualquiera de los tres, con Ramón Fonst a la vanguardia, poseía calidad para medirse con los más destacados del planeta.

Visto 425 veces Modificado por última vez en Martes, 10 Septiembre 2019 06:11

Desde el inicio, las tres damas se despegan del grupo que compite en la final de los cien metros planos de los Juegos Olímpicos de 1932: la polaca Stanislawa Walasiewicz, la canadiense Hida Striks y la estadounidense Wilhelmina Von Bremen.

Luis Felipe, Pincho, Gutiérrez, el mánager de Kid Chocolate, periodista destacado también, sabía que ni en el parchís se gana sin coraje. 

Comentarios  

 
#3 Robert 11-09-2019 16:29
Muchas felicidades a mi profe Víctor Joaquín.
Ha cambiado el estilo de redacción pero la calidad es la misma.
El génesis de nuestra esgrima la dieron estos hombres ilustres de las armas como gallardos Mosqueteros. Rescatemos la memoria y pongámoslo en un salón de la fama del deporte cubano de todos los tiempos. (RENDA BECQUER)
 
 
#2 Ramon 09-09-2019 11:34
Cuando yo entrenaba Esgrima en Prado Y Colon por ser parte del equipo juvenil de la ESPA Nacional, estaba puesto en una pared de esa instalacion el retrato de Ramon Fonst Y al lado el de Manuel Dionicio Diaz, habia tambien otro con el estelar floretista Dagoberto Borges mi profesor cuando estuve en la EIDE. Recordar ahora es como cerrar los ojos y ver entrenando a Guillermo Betancourt 2 veces Master Mundial en florete masculino, a Eriberto Gonzales, a Tulio Diaz, a Jose Hernandez, Efigenio Fabier, y muchos mas.
 
 
#1 Zarza 09-09-2019 08:53
Coincido con ud periodista, hay q crear dentro de la Academia de Hitoriadores de Cuba, una Comision q integren los mas avezados y experimentados periodistas deportivos para q se dediquen a rescatar toda la historia de algunas luminarias q aun no se conocen bien o se han olvidado, perdido, extraviado, omitido etc, asi como llevar a bases confiables la historia de todo el movimiento deportivo cubano no solo desde la creacion del INDER a la fecha, sino el q existia antes del triunfo del proceso.

El q no conoce y profundice en la historia de sus predecesores, dificilmente contara con las herramientas, argumentos y elementos que le sirvan para defender el presente y el futuro de sus disciplinas deportivas.
 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar