jueves, 19 septiembre 2019, 06:35
Viernes, 30 Agosto 2019 04:37

RUTA OLÍMPICA: Hacia Tokio 2020

Escrito por  Víctor Joaquín Ortega / Especial para CubaSí
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El ciclo deportivo actual ha ido desde Río de Janeiro 2016 y termina en Tokio 2020, para comenzar el siguiente en esa rica carrera de relevo que es la vida atlética.



El ciclo deportivo actual ha ido desde Río de Janeiro 2016 y termina en Tokio 2020, para comenzar el siguiente en esa rica carrera de relevo que es la vida atlética. Que las lides del músculo no son lo más importante de la existencia pero sin ellas ¡qué aburrida sería! Las naciones se han preparado, pulen detalles en relación con la justa que albergará Japón. La prensa también.

Cubasí no se queda atrás. Siempre hemos presentado diversos escritos especiales en relación con el certamen rescatado por Pierre de Coubertin del desván de la humanidad para ayudarnos a ser mejores ciudadanos. Lástima que, como el mismo expresó en la Conferencia en la sociedad El Parnaso de Atenas en 1894, los entonces peligros son hoy desgarraduras terribles, debido al crecimiento desmedido del “(...) espíritu mercantilista que amenaza con invadir los círculos deportivos(...) al haberse desarrollado los deportes en el seno de una sociedad que amenaza con pudrirse hasta la médula a causa de la pasión por el dinero”.

El exceso del comercialismo y los latigazos de la espectacularidad, que avizoraba como un gran enemigo, han mellado la poesía que debe ser lo atlético. Ni el olimpismo queda incólume. Algún día lo rescataremos. Como ascenderemos el humanismo a la cima del planeta. Mientras, no podemos abandonar la participación en las diversas competencias ni dejar de batallar, con inteligencia, tacto y firmeza, contra lo antideportivo, lo antiolímpico que es, en esencia, antihumano. Los pies en la tierra; las alas preparadas para ascender en los momentos adecuados.

Entremos en lo propio de esta sección de nuestra página. No voy a referirme a los Juegos de manera cronológica como en otras ocasiones. Prefiero ofrecer escritos que impacten, hagan pensar, recuerden o enseñen, canten o reflexionen, sobre el quehacer de la magna cita sin encadenarme. Y ahí les va el primero.

SE HAN ROBADO A UN MARATONISTA


La capital gala, escenario otra vez del gran clásico en 1924. Edición octava. Ya lo fue en la segunda, en 1900. El finés Albin Stenroos se impuso con 2h.41: 22. 6 en la carrera de maratón. Lo acompañan en el podio, Romeo Bertini, de Italia, y Clarence DeMar, de Estados Unidos, con 2::47:19.6 y 2: 48.14.

El Ouafi corre, corre, corre... pero debe conformarse con un digno séptimo lugar con 2:54: 19. 6. Lo indigno es que se batió en representación del imperialismo francés, explotador a sangre y fuego de su país de nacimiento: Argelia. Sí, Boughéra o Mohamed El Ouafi es argelino. 


El corredor fue despreciado desde su arribo al equipo, pocos creían en sus posibilidades y a muchos les molestaba su presencia. A pesar de ello, sus condiciones convencían a los entrenadores que esperaban subir a su costa y le perdonaban las costumbres y la piel distintas y la pronunciación defectuosa. Al no poder triunfar, las humillaciones y burlas crecieron. Y él las aguantaba con tal de arribar a la cúspide.

Saltemos a los IX Juegos, Ámsterdam 1928. Por sus condiciones en las piernas y el pecho, demostradas en prácticas y competencias, lo mantuvieron en el seleccionado. Y en Holanda contiende bajo una bandera que no es la suya otra vez.

Las zancadas. El agotamiento. Muchos no terminan. Mas El Ouafi aprieta el acelerador, va dejando atrás a la mayoría de los rivales. El chileno Manuel Plaza y el finés Martti Marttelinen al frente. Los pasa. El americano resiste. Mas, observen como se rezaga y el corredor birlado cruza la meta con buen paso. Tiempo: 2:32.57. Un minuto y 34 segundos después llega el de América del Sur. Bronce para el de Finlandia: 2:35: 02.

El Ouafi, en realidad, es el primer campeón olímpico de los países árabes y su primer medallista de cualquier color en la más alta competencia del deporte rey. Hurtado a su patria, representó, quiera o no, al imperio que martirizaba a Argelia mucho más allá de la cultura física. En la justa holandesa, un egipcio obtuvo el máximo galardón: el pesista de la división ligero completa Sayed Nosseir, al totalizar 355 kilogramos, y es el primer titular olímpico árabe reconocido.

A ESE LIMOSNERO LO HAN ASESINADO

Varios policías rodean el cuerpo ensangrentado de un pordiosero parisino. Cerca de él, un platico con varias monedas. Llega un reportero y alborota la escena. "¡Es él, es él...! Me lo dijeron y no me engañaron. Quiero tirarle unas cuantas fotos...” Un poco incómodos los guardias y muy asombrados ante tanta bulla por un limosnero. Al final, permiten la tanda fotográfica sin dejar de apurar a quien busca un palo periodístico por encima de la vida apagada. El titular y las líneas convierten al deportista en noticia de nuevo:
ASESINAN AL CAMPEÓN OLÍMPICO DE MARATON DE PARÍS 1924

El Ouafi, campeón de la maratón de los IX Juegos Olímpicos, efectuados en Ámsterdam en 1928, fue asesinado ayer a cuchillazos durante una reyerta entre mendigos. La víctima, de origen argelino, también llamado Mohamed o Boughéra El Ouafi, desde hace mucho tiempo estaba en la miseria y para sobrevivir debía pedir limosna en las calles de París.

Visto 423 veces Modificado por última vez en Sábado, 31 Agosto 2019 05:40

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