lunes, 19 agosto 2019, 10:37
Domingo, 11 Agosto 2019 11:14

De Lima a La Habana: Érase una vez un sábado de oro

Escrito por  Harold Iglesias Manresa / CubaSí
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Fournier dio una clase de maestría deportiva en su regata final, sin estar físicamente al 100%. Fournier dio una clase de maestría deportiva en su regata final, sin estar físicamente al 100%. Foto: www.lima2019.pe

Yunieski Torreblanca, Arlenis Sierra, Ángel Fournier, Jordan Díaz... Cuatro exponentes, como tantos otros, de la constancia del deportista cubano. Ases indiscutibles en materia de entrega, sacrificio, dedicación.


Tres títulos y una plata en Lima que encierran indiscutiblemente matices diferentes, pero que comparten un punto: la estirpe del deportista cubano y su vergüenza si de representarnos se trata.

Fournier y el límite de la presión en Albuefuera Medio Mundo

“Se ha convertido en un maestro de la dosificación de fuerzas. A sus casi 32 años del remero Ángel Fournier igualó una hazaña inédita en esa disciplina: extender a tres citas de Juegos Panamericanos su reinado en el single peso abierto.

Tiempo de 6:51.10 minutos le permitió emular al argentino Ricardo Ibarra, capaz de hacerlo entre México 1975 y Caracas 1983.

Hablamos de un Fournier que no se hallaba al 100 % de sus capacidades físicas, con algunas deudas de entrenamiento y menos del 50% de sus confrontaciones habituales producto de un impasse ocasionado por problemas de salud.

Un Fournier que pese a todo escollo previo, mantuvo siempre la punta de regata en cada segmento de 500 metros (1:39.41-3:22.21 y 5:07.20) en los tres parciales previos, a tenor con lo pactado con su entrenador Johan de Paula.

“Nos propusimos mantener siempre la punta de regate, pero sin ese margen tan amplio, sin desgaste, para poder rematar hacia el final porque como es sabido llegué con déficit de entrenamiento. El mexicano Juan Carlos Cabrera (6:51.99) es muy buen singlista y no podíamos fallar. Por eso el parcial tan cerrado entre ambos”, sentenció vía eléctrónica el gigante de 1.98 metros e ídolo de Caimanera.

La tercera posición quedó en poder del argentino Brian 7:08.37, bastante distante de la tensión dorada.

Tres bronces y una plata redondearon la fecha del adiós del remo antillano, que ahora enrumbará sus proas hacia la posible clasificación olímpica y que cerró en Albufuera Medio Mundo mejor que en Toronto 2015: (2-3-5) por (2-3-2). Eso sí, no pudimos superar el tercer puesto de entonces, pues Chile (4-2-2) y Argentina (3-3-3) nos aventajaron.

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Arlenis Sierra repitió su corona de la ruta individual de Guadalajara 2011, única rutera en la historia de Juegos Panamericanos en conseguirlo. Foto: Mónica Ramírez, enviada especial.


Arlenis: Una Sierra que todo lo “corta” en carretera

Mucho ha llovido desde que Arlenis Sierra con apenas 18 años se coronara en la ruta de Guadalajara con 2:18:10 horas. Fue el éxtasis total el de aquella mañana del 22 de octubre, pues la acompañaron en el podio de premiaciones sus coequiperas Yumari González, y Yudelmis Domínguez.

Entonces llegaba sin presión alguna. Ahora en Lima, su condición de líder del prestigioso Club de ruteras Astaná, la colocaba en el foco de atención de todos, con conocimiento por parte de sus rivales… por si eso no bastara las cosas en la pista no le habían salido como ella proyectaba, y en la contrarreloj un desperfecto con su bicicleta la hizo recalar en un discreto noveno escaño.

Le urgía redimirse. Y lo hizo. Puso sus bielas a rodar como ninguna otra, trazaron una estrategia colectiva junto a la propia Yumari e Iraida García, quienes como ella misma sentenció, tuvieron un peso en su cetro, pues trabajaron de conjunto para que la manzanillera pudiera llegar con fuerzas y lanzarse al sprint final.

“Iraida luchó hasta el final tratando de que llegara el pelotón compacto, era una loma muy separada de la meta y eso hacía difícil si llegaba una fuga, por eso teníamos que mantenerlo compacto para el embalaje final”, manifestó a la colega Eyleen Ríos del semanario deportivo Jit.

Ahora, el crono triunfal de Sierra fue de 2:19:49, en un sprint final no apto para cardíacos, pues por una nariz superó las ruedas delanteras de la trinitaria Teniel Campbell y la mexicana Lizbeth Zalazar (2:19:50).

Triunfo más que merecido, y hasta lógico para la manzanillera, ocupante del puesto 15 en el ranking mundial de ruta (953 unidades), y segunda a este lado del Atlántico, aventajada únicamente por la canadiense Leah Kirchmann (11-1 052).

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Yurieski Torreblanca tuvo un repunte dorado de grandes para llevarse el oro ante Pedro Ceballos en los segundos finales. Foto: Roberto Morejón, enviado especial.


Yurieski, “El Isla” Torreblanca, sacó la casta

He atestiguado cuanto anhelaba el luchador cubano Yurieski Torreblanca (86 kg) un resultado de relieve. Llegaba a Lima como el menor aval dentro del elenco masculino de ese estilo, pero con una convicción de victoria insospechada.

Tuvo que celebrar un pleito más que su rival, el curtido venezolano y quinto olímpico en Río 2016, Pedro Ceballos, pero eso para nada lo amilanó.

Resolvió sus dos pleitos iniciales por superioridad técnica de 10-0 y en semis, frente al peligroso estadounidense James Downey III, resolvió el pleito con incesante hostigamiento, tackles a las piernas y una condición física incansable por 7-2.
Cara a cara con Ceballos inició arriba 2-0, pero el venezolano se las ingenió para tomar ventaja 3-2 a falta de 1:40 minutos del final.

Iniciaría entonces de forma insaciable Torreblanca sus embestidas, desterrando toda preocupación, extirpando sus pequeñas dificultades con la capacidad coordinativa, vuelto una fiera sobre el colchón. Cronos se convertía en enemigo, pero a falta de seis segundos para el final consiguió un pase atrás victorioso, para mantenerse impecable frente al morocho en el enfrentamiento particular.

Quizás eso lo llevó a encarar ese pleito con confianza de más, pero la esencia, como él mismo sentenció, es que el oro vino para Cuba. Sus coequiperos Oscar Pino (plata en 125 kg), Geandry Garzón (74) y Reinieri Salas (97), ambos bronce, redondearon el botín de ese estilo, fijado en (2-1-3), a la caza de Estados Unidos (4-0-2).

El global de la disciplina también favoreció a los estadounidenses (9-2-4) por (5-2-9) de los legionarios de la Mayor de las Antillas.

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Con su salto de plata (17.38 metros), Jordan Díaz logró marca de la temporada y mínima exigida para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Foto: Mónica ramírez, enviada especial.


Jordan, el nuevo canguro Díaz, de plata

Es un portento, podemos asegurar que la escuela de triple salto cubano tiene asegurado el futuro. Con 18 años Jordan Díaz, sumó a sus cetros universales, cadete y juvenil, una plata Panamericana en Lima escrita con ribetes mayúsculos.

Hablamos de que el muchacho tuvo unza temporada caracterizada por altibajos, en la que las molestias físicas le pasaron factura y lo obligaron a interrumpir su lógica curva preparatoria y de crecimiento en más de una ocasión.

No obstante, se las ingenió para llegar en forma a Lima, tomar su carrera y clavar los pinchos en el tanque de saltos a la distancia de 17.38 metros en su cuarto intento, además mejor registro de la temporada. Antes, su secuencia le había deparado estirones de 16.76-17.19-17.03 y 17.18 en el adiós.

Solo el encumbrado estadounidense Omar Craddock (17.42-5to intento), pudo aguarle la fiesta a Jordan, seguido en el podio con bronce por el también antillano Andy Díaz (16.83) y octava ocasión en que dos representantes de nuestro país acceden a preseas en este tipo de justas.

Vía electrónica, el novel saltador tuvo la deferencia de responderle las interrogantes a CubaSí:

Competencia estable, felicidades. ¿Cómo la evalúas?

“Muchas gracias, aunque no estoy conforme. Ha sido un año de pocas competencias, interrupciones y deudas de entrenamiento que se reflejaron en definitiva en la marca que hice”.

¿Físicamente bien, el factor frío?

Me sentía bien. Calenté fuerte y tras el primer intento vi que la carrera me estaba saliendo fluida. Pero muchas cosas influyeron. Fisícamente ya estoy al 100%. Después de este resultado toca pensar en el Mundial de mayores, pues ya tengo marca olímpica igualmente".

¿Qué te dijo tu entrenador Ricardo Ponce respecto a la técnica?    

“Me dio confianza, me dijo que todo estaba bien, solo que el americano fue mejor. Tiene mucha más experiencia competitiva. Hablamos de 28 años contra 18”.
 
¿Cuántos pasos de carrera das y cuál es la pierna de despegue?

Doy en sí 11 pasos de carrera. Soy un triplista alto, de 1.93 metros. Sucede que ahora competí con nueve porque no me dio tiempo a obtener la forma óptima con 11, debido a la falta de tiempo derivada de las interrupciones en el entrenamiento”.
 
¿Es el brinco tu principal virtud técnica? ¿Pierna de despegue?

“No estoy muy seguro, creo que el paso y la transición del brinco a este son mis mejores recursos. Pero trabajamos para ponerlos todos parejos. Ataco la tabla con la pierna derecha”.

Imaginen ustedes que con su salto plateado Jordan se colocó en el noveno peldaño de una temporada que va bien cruenta en esa especialidad. El tridente de estadounidenses compuesto por Will Claye (18.14), Christian Taylor (17.82), y el propio Craddock (17.68), regentea.

Cuando solo resta la marcha a 50 km por desarrollarse Cuba culminó quinta del medallero del deporte Rey (5-2-2), con una nueva hornada de atletas que inspira a confiar en ellos de cara a futuros compromisos competitivos, además de las figuras establecidas. Nos aventajaron Estados Unidos (7-14-12), Brasil (6-6-4), Jamaica (6-5-6), y Canadá (5-6-4).

Cuando hoy caiga el telón, con los cuatro representantes del judo en calidad de máximos aspirantes al cetro para Cuba, el sexto lugar y 31 vellocinos son los números mágicos. No se van cumpliendo las predicciones de los gurúes del deporte, quienes situaron en 40-43 el total de coronas que presumiblemente ganaríamos. Con eso ellos aseguraban que superaríamos la cuarta plaza de Toronto hace cuatro años.

Y ciertamente de haberse materializado sus vaticinios lo hubiésemos conseguido. Sucede que el deporte, como ninguna otra esfera de la vida es un sistema computarizado, o una camisa de fuerza rígida, con 100 % de opciones convertidas en realidad.

En lo personal, me acerqué a lo que hemos estado viviendo, pues me lancé al agua con predicción de 32-35 oros.

Esperemos a ver con cuantos nos sorprende la ceremonia de clausura de unos Juegos de excelencia, tanto en lo organizativo, como en el nivel cualitativo de todas las competiciones.

Visto 254 veces Modificado por última vez en Lunes, 12 Agosto 2019 17:28

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