sábado, 07 diciembre 2019, 22:11
Sábado, 10 Agosto 2019 09:53

Luis Enrique Zayas: vuelo eléctrico, dorado… y de futuro

Escrito por  Harold Iglesias Manresa/CubaSí
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Luis Enrique Zayas sorprendió a todos con oro y récord personal de 2.30 metros. Luis Enrique Zayas sorprendió a todos con oro y récord personal de 2.30 metros. Mónica Ramírez, enviada especial.

Luis Enrique Zayas, hace tres años en el Mundial Juvenil de  Bydgoszcz, Polonia, signó su entonces marca personal de 2.27 metros, y ahora en Lima, en una tarde de ensueño, se vistió de eléctrico y se llevó el cetro con una nueva cota de 2.30.


Hay momentos en los que usted firma con una sonrisa y el seguimiento de un atleta una imagen eterna. Al saltador de altura Luis Enrique Zayas, le ha sucedido en dos ocasiones: hace tres años en el Mundial Juvenil de  Bydgoszcz, Polonia, cuando signó su entonces marca personal de 2.27 metros, y ahora en Lima, luego de que en una tarde de ensueño, en la que parecía volar con su edredón verde para desterrar el frío encima, se vistió de eléctrico y se llevó el cetro con una nueva cota de 2.30.

Las palmadas en sus hombros para desterrar el frío, la salida corriendo del colchón en busca de Javier Sotomayor para escuchar los consejos del Príncipe de las Alturas, la ingravidez de sus pies desafiando cada nueva marca colocada por la varilla hasta 2.30, la estrategia de forzar al canadiense Mason a saltar dos veces seguidas luego de renunciar sobre 2.32… La gloria.

Lo cierto es que Luis Enrique, con su inédita corona imitó a su entrenador Francisco Centelles, titular en Caracas 1983; al propio  Soto, rey en Indianápolis 1987, La Habana 1991 y Mar del Plata 1995; y a Víctor Moya, nuestro último titular en Río de Janeiro 2007.

La secuencia del santiaguero de 22 años incluyó el pase impecable por 2.15 metros, los 2.18 y 2.21, un desliz sobre 2.24 y 2.26, antes de pasar los 2.28 con desenfado y confianza a la primera, y sentenciar con el 2.30 en su segunda ejecución.

A sus espaldas, sin hallar una respuesta al estado de gracia del indómito, se colocó el canadiense y nuevamente plateado Michael Robert Mason (2.28).El mexicano Roberto Vilches con 2.26 mereció el bronce.

Hablamos de que con su salto dorado de 2.30, Zayas se coloca en el octavo escaño, abrazado a otros nueve saltadores, del ranking universal, por lo que su presencia en la cita del orbe de Doha, y luego la participación en los Juegos Olímpicos cumpliendo con la marca mínima exigida, dejaría de ser una quimera para convertirse en una realidad.

Vi la competencia de principio a fin, y con la tutela de Centelles y los consejos del Soto respecto a la carrera y momento justo para despegar, pues en ocasiones le entró muy cerrado a la varilla en su despegue, Zayas puede ir ganando centímetros. Tiene un físico ideal para esa modalidad, con 1.90 metros de estatura, y lo que es más importante todo un futuro por delante.

Antes de ambicionar esos excelsos entornos competitivos públicamente, Zayas agradeció a sus padres, su entrenador Centelles, y al Soto, como un ángel de la guarda sentado en la primera línea del graderío de Villa Videna.

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Liadagmis Povea, abrazada en el tercer puesto del escalafón universal con la jamaicanaShanieka Ricketts (14.77 metros) se colgó bronce con 14.60. Foto: José Meriño, enviado especial.

La felicidad antillana en Videna se circunscribió al área de saltos. Nuevamente desafiando toda la lógica la pinareña Liadagmis Povea se colgó un metal bronceado en su estreno en estas lides. Otro buen salto de 14.60 metros, y una secuencia que incluyó además estirones de 14.39-14.16-14.10-14.38 y 14.39.

“No fue mi mejor noche. Estaba rápida, pero por causa del frío tuve que calentar dos veces. Además, no estaba llegando ajustada a la tabla para despegar. Regalé muchos centímetros en ocasiones, entre 15-20, incluso en mi salto de 14.60.
De cualquier manera son mis primeros Panamericanos, mi medalla de bronce me hace feliz, y además continúo demostrando estabilidad en mis saltos sobre 14.50 metros. Esos resultados me hacen mirar hacia el futuro, el Mundial de Doha y los Juegos Olímpicos de Tokio.

No es fácil competir con las dos mejores triplistas del mundo, tenerlas acá en América como Yulimar rojar y Catherine Ibargüen. Estoy muy agradecida por toda la confianza del pueblo, de mi familia, y en especial de  mis entrenadores Yoelbi Quesada y Mabel Gay”, sentenció la saltadora de apenas 1.65 metros de estatura, pero con una explosividad al despegar en la tabla y una carrera de impulso felinas.

A propósito, Yulimar voló como nunca, oro e impresionantes 15.11 metros que constituyeron plusmarca para los Juegos y tope personal. Además, consiguió el registro número 16 de todos los tiempos. Con un físico ideal, la alumna del cubano Iván Pedroso, parece no tener límites. La plata, igualmente con registro cimero de 14.77, para la jamaicana Shanieka Ricketts (14.77)

Otros registros interesantes deparó la fecha, en la cual el relevo 4x100 masculino, y las jabalinistas de la Mayor de las Antillas, así como la también triplista Davisleydis Velasco, no coquetearon con puestos de vanguardia.

Remeros de bronce y Fournier, siempre una garantía dorada

Albufuera Medio Mundo, tanto como millones de cubanoas, esperan este sábado que el remero Ángel Fournier se cuelgue otro título Panamericano en el single peso abierto, lo cual de hecho consiguió al publicar estas líneas. Mantener su reinado de Guadalajara y Toronto parecía cuestión de trámite.


Lo cierto es que el ídolo de Caimanera (6:51.10 se vio exigido al límite por el mexicano Juan Carlos Cabrera (6:51.99) y solo 89 décimas lo separaron de su persecutor, en una definición in extremis.

Antes, este viernes Rosana Serrano y Milena Venega; y la cuarteta de Jorge F. Patterson, Reidy Cardona, Boris L. Guerra y Adrián Oquendo ganaron bronces.

El bote de las cubanas recorrió el trayecto de 2 000 metros en  7:16.59 minutos con muy buena segunda mitad de regate, luego de haber pasado cuartas en el parcial de mil. La medalla de oro la consiguió la embarcación de Canadá (7:10.35) y la de plata Chile (7:14.68).

Patterson, Cardona, Guerra y Oquendo en el bote de Cuatro pares de remos cortos detuvieron los relojes en 5:52.74 minutos, relegados por los tripulantes de Uruguay (5:50.68) y de Argentina (5:50.75).

Sin preseas concluyeron Yhoan M. Uribarri y Alexei Carballosa, cuartos del doble par remos cortos peso ligero.
Ellos con crono de 6:31.66 minutos se vieron relegados por parejas de México (6:28.65), Argentina (6:30.62) y Chile (6:31.44).

Tampoco pudieron escalar al podio Carlos A. Ajete y Jesús A. Rodríguez en el dos remos largos donde recalaron igualmente cuartos. Con tiempo de 6:43.08 minutos no pudieron con Argentina, que con 6:38.27 que se llevó bronce. El oro fue para Chile (6:33.70), y la plata de Brasil (6:34.38).

Por último, Yudeisy Rodríguez finalizó cuarta en el single peso abierto femenino. La antillana llegó a la meta en 7:52.05 minutos por detrás de la candiense Jessica Sevick (7:44.51), la trinitaria Felice Chow (7:46.53) y la chilena Soraya Jadue (7:49.89).

Tenis de mesa masculino en busca de la redención

Con bronce asegurado, luego de disponer de los elencos de República Dominicana y Canadá por idénticos 3-1, el equipo masculino de tenis de mesa buscará colarse en la discusión del oro cuando enfrente en semifinales a su similar de Argentina. Muy sólidos se han visto los nuestros, liderados por Andy Pereira y Jorge Moisés campos, principales raquetas de la Isla. El zurdo capitalino Pereira aseguró que no podían irse sin medallas de Lima, y que como conjunto aumentan mucho sus posibilidades.

Su rival, en caso de imponerse a los albicelestes, saldrá del ganador entre los poderosos Brasil y Estados Unidos.
Casi está al alcance de una carrera de 400 metros el adiós de estos XVIII Juegos Panamericanos lima 2019. Una cita con excelente organización, un nivel elevadísimo y naciones que han pasado de tener individualidades a colarse de a lleno en la puja por posiciones cimeras y ganarse el cartel de potencias de América.

En ese concierto Cuba marcha quinta (26-18-29) del medallero, antecedida por Estados Unidos (93-76-71), Brasil (46-37-59), Canadá (31-54-46), y México (31-27-54). Reeditar el cuarto escaño y las 36 coronas de hace cuatro años en Toronto parece muy difícil de homologar. Implicaría un sprint insospechado de diez vellocinos, cuando a falta de dos fechas y radiografiando nuestras posibilidades doradas reales, no considero podamos pasar de otras 6-8.

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