lunes, 19 agosto 2019, 10:50
Miércoles, 14 Agosto 2019 06:09

Calidad en los servicios: ¿Quién le pone el cascabel al gato?

Escrito por  Alina M. Lotti / CubaSí
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No por recurrente debe dejar de abordarse. Más de unas líneas se le han dedicado al asunto. ¿Quiénes están libres de pecados?

Todo nuevo, techos, ventanas, una decoración impensable años atrás, moderna, funcional. Mobiliario de “última generación”, playa, sol y arena. Alguien pensaría ¿y qué más se puede pedir? Pues un buen servicio no vendría mal. Pero eso era, precisamente, lo que faltaba.

La anécdota narrada sucedió en una instalación turística, pero el mal —al parecer endémico— recorre hoy las venas de muchísimos lugares en el país.

Inauguran un comercio, una tienda, una bodega, cualquier espacio,  ¡con todas las de la ley!, pero a los pocos días lo vivido en un inicio se reduce a sueños.

Hay veces cambia la fisionomía del lugar, incluso se mejoran las condiciones de trabajo, y en cambio los dependientes o quienes brindan el servicio (cualquiera que sea) echan por tierra los recursos allí invertidos por el Estado.
 
Ejemplos hay muchos, en provincias, ciudades, establecimientos estatales y privados, cada cubano tiene más de una anécdota, un suceso que contar. Verdaderamente, duele destinar dinero para disfrutar de unas vacaciones y después tener que lamentarse por la ocurrencia de situaciones desagradables e, incluso, maltrato.

Recientemente, el director de Servicios del Ministerio del Comercio Interior, Yosvani Pupo Otero, entrevistado en un programa televisivo, subrayó que quienes brindan un servicio son “servidores públicos” y en correspondencia con ello deben actuar.

“Veo el sistema de comercio como un solo, tanto en CUP (peso cubano) como en CUC (peso cubano convertible)”, agregó el funcionario.

Sin embargo, tal filosofía —desgraciadamente— no ha echado raíces, y en la actualidad no existe un sector que pueda dar por hecho de manera general estas palabras.  

Claro que todo resulta más evidente en esferas como el turismo, el comercio interior, la gastronomía, donde la relación que se establece con el cliente adquiere una connotación diferente. No obstante, si hablamos de servicios casi no hay escapatoria. Ahí están también salud, educación, los sectores jurídicos y bancarios, por mencionar algunos.

Sin embargo, sería injusto absolutizar criterios en este sentido, siempre están quienes brindan desde un buen servicio hasta uno exquisito, al margen de salarios y condiciones de trabajo. Son personas que disfrutan cuanto hacen y dan lo mejor de sí para el disfrute de otros. Les aseguro que existen, no son una utopía.  

Mientras hablamos del tema una amiga siempre me recuerda: "Un día brindamos un servicio y en otra ocasión lo recibimos”. Mas cuando este criterio no se ha incorporado al ADN entonces aparecen cualquier tipo de manifestación de maltrato, incluso expresiones muy sutiles. 

Un periodista amigo colocó, recientemente, en Facebook el siguiente mensaje: “Hay dos cosas en esta vida que no tienen arreglo: la muerte y el Coppelia...”.

La frase al inicio me causó risa, luego reflexioné e imaginé el importante rol social que cumple este lugar y todo lo que allí se ha invertido en su reparación. Un sitio paradigmático, la cara de La Habana en muchos sentidos, recién inaugurado y ya con quejas de este tipo. ¿Podremos entre todos cambiar la dirección del viento?

Visto 634 veces Modificado por última vez en Jueves, 15 Agosto 2019 05:26

Comentarios  

 
#8 jesus 15-08-2019 11:01
Es una pena,algunas acciones por el 500 aniv de la ciudad caen en saco roto.Desde hace una semana permanece totalmente a oscuras un buen tramo de la calzada de 10 de octubre( comenzando en la calle luz hacia calzada de luyano)que recientemente recibió una iluminacion led totalmente nueva, que hace la empresa electrica para resolver el problema?
 
 
#7 UnKnown 14-08-2019 15:39
Saludos a todos.
Este asunto de arrastrar las cadenas del maltrato en los servicios públicos, pienso tiene sus raíces fuertemente enlazadas al igualitarismo, y a cierto acomodamiento en las autoridades, quienes parecen a veces centrarse en su función de imponer un determinado concepto, pero no queda muy clara la parte de cumplir con sus obligaciones, y eso se transmite como las enfermedades.
Como la palabra de orden aquí ha sido la igualdad, quizá gracias a su mala aplicación se ha llegado al punto donde es igual si trabajas o no, da igual si maltratas o no, etc, etc, etc.
Considero que todo eso más otros factores, han servido como caldo de cultivo para generar más maltrato y en eso ha participado tanto el gobierno como parte de sus ciudadanos.
Para erradicar eso creo hay que empezar poniendo orden desde arriba, corrigiendo todo lo que huela a capricho o machucadera innecesaria o sin fundamento y cuando se llegue a un estado hipotético de racionalidad, a lo mejor se pueda empezar a mirar hacia otros horizontes.
Ser un país que a todo el mundo le convenga, resulta imposible, pero sí se ha de intentar ser un país un poco más justo y racional, lo cual no quiere necesariamente decir que para lograrlo se deba hacer sobre el concepto de distribuir algo igualmente para todos.
 
 
#6 Arquero 14-08-2019 15:36
Lo mejor del articulo es la pregunta sobre el cascabel yo le añadiera otra pregunta ¿Por qué él y no yo? me respondo con otra pregunta ¿Por qué crece sin freno ni medidas la desigualdad en esta sociedad?. Se que van a salir los nuevos filosofos de que hay que acabar con el igualitarismo bla, bla, que no todos somos iguales bla,bla,bla... Si hay gentes que llegan pelados a fin de mes y gentes que se construyen casa de dos pisos o más a la cara en tu barrio y van a bares donde una cerveza cuesta 3 cuc y se van de vacaciones a disfrutar las maravillas de Cuba vuelvo a lo mismo ¿Por qué él y no yo? Si él es jefe de almacen de un hotel, funcionario de Cupet, jefe economico de no se que cadena o jefe de inspeccion provincial o director de una empresilla de esas que hay tantas Invcup (invento en Cuba para robar) Para mi modesta opinion esa es la clave de por que ni los muertos estan tranquilos hoy en dia en los cementerios (Si tienen algo de valor se lo sacan, las flores y las lapidaz de marmol se revenden) no se va a resolver el tal asunto de los servicios con llamadas moralistas vacias etc tienen que estudiar bien el asunto y ver las realidades de lo que origina que las gentes van sus trabajos con un cuchillo en la boca y traje de pìratas.
 
 
#5 ENRIQUE 14-08-2019 13:47
MIENTRAS NO SE OBLIGUE A LOS QUE TIENEN QUE DAR EL SERVICIO A QUE LO HAGAN TODO SEGUIRA IGUAL.

MIENTRAS NO SE OBLIGUE A LOS QUE TIENEN QUE CONTROLAR QUE SE CUMPLA LO ESTABLECIDO PARA BRIDAR UN SERVICIO A QUE LO HAGAN TODO SEGUIRA IGUAL.

MIENTRAS NO SE TOMEN MEDIDAS SEVERAS DE SEPARACION DEL PUESTO DE TRABAJO EN LOS CASOS QUE CORRESPONDA Y SE PUBLIQUEN LAS CAUSAS, TODO SEGUIRA IGUAL
 
 
#4 AguasAbajo 14-08-2019 13:18
El robo en las pesas es algo que viene ocurriendo hace muchos años, muchos se han hecho ricos con ese proceder con total impunidad. Es hora de parar esta anomalía y contribuir al poder adquisitivo del cubano. PESAS DIGITALES YA !!!!
 
 
#3 Yosy 14-08-2019 12:26
"Les aseguro que no es una utopía"...dice la periodista. ¿Y por qué lo dice? Porque aqui no es la regla con excepción sino que es la excepción en la regla. Es normal el maltrato, el mal servicio y ahora con los celulares los empleados se han vuelto sordos y no escuchan cuando se le habla porque están al teléfono. Antes los clientes éramos invisibles, ahora somos invisibles y mudos. Y......
 
 
#2 jhhmh123 14-08-2019 10:35
hoy compré boniato en el mercado Plaza Cerro, hace un tiempo totalmente remozado y es una falta de respeto el robo en la pesa de los dependientes, aprecié varias personas de la tercera edad no contentas con el cobro de sus productos, fuimos a la pesa de comprobacion y no habia nadie.

Es una pena, le estan robando a todo el mundo.

Seria bueno que el MFP pase por allá de manera inadvertida
 
 
#1 carlosvaradero 14-08-2019 08:55
La periodista no deja de tener razón, el articulo es muy certero y sus puntos de vistas sin dudas son compartidos por muchos quienes hemos recibido alguna que otra vez un mal servicio.
Es como si los servidores públicos no llegaran nunca a interiorizar que su razón de ser es precisamente "servir al otro", es algo que no acaban de interiorizar a pesar de tanto que se ha hablado del asunto, es como si el cubano no nació para servir, aunque ...por supuesto...le gusta ser bien atendido.
Todo es una cadena, y es algo que sin dudas hay que nacer con ese precepto de que si me voy a dedicar a ser un servidor público, voy hacerlo bien hecho, pero lamentablemente no sucede así y todo ha empeorado de un tiempo acá, la perdida de valores es algo que sin dudas ha influido en el asunto.
Pienso "servir al otro" se aprende, pero no todo el mundo es idóneo para ese tipo de trabajo, hay que nacerle, gustarle lo que hace para que todo fluya y el hecho de servir a los demás sea un placer, no una obligación.
 

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