lunes, 19 agosto 2019, 10:44
Jueves, 08 Agosto 2019 01:51

De Lima a La Habana: Ligera escalada a desbalance clásico

Escrito por  Harold Iglesias Manresa / CubaSí
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Ismael Borrero no creyó en rival alguno y se coronó sin permitir puntos. Ismael Borrero no creyó en rival alguno y se coronó sin permitir puntos. Foto: Roberto Morejón, enviado especial

Con oro se fueron el as universal y olímpico Ismael Borrero (67 kg) y el talentosísimo novel Gabriel Rosillo (97). Dueños de bronces, culminaron Luis Alberto Orta (60), Yosvany Peña (77) y Daniel Gregorich (87).


Es uno de los deportes pioneros, desde los Juegos Olímpicos de la Antigüedad. Para Cuba es algo así como una variable inoculada en nuestro genoma. Entonces era de esperarse que nuestros luchadores del estilo grecorromano asaltaran los colchones del coliseo Miguel Grau, en el Callao, en busca de preseas, y lo que es más crucial en este cierre, cetros.

Cinco exponentes se inscribieron por Cuba, y salieron con sus alforjas llenas el as universal y olímpico Ismael Borrero (67 kg) y el talentosísimo novel Gabriel Rosillo (97). Mientras, por debajo de lo proyectado, pero dueños de bronces, culminaron Luis Alberto Orta (60), Yosvany Peña (77) y Daniel Gregorich (87).



Borrero es un fuera de serie. No solo se erigió como el mejor del orbe en los 59 kg el pasado ciclo, con impronta en Las Vegas 2015 y Río 2016. Ahora, en la división inmediata superior, no dio margen a dudas y, sin permitir puntos en contra, les recetó superioridades técnicas a sus rivales. Víctimas de su calidad y repertorio fueron el dominicano Luis de León, el estadounidense Ellis Coleman (0-8) y, en la definición, el venezolano Shalom Villegas (0-12).

Fresca tengo aún esa última proyección de cinco puntos propinada por “el jabao” santiaguero a su oponente.

Paradójicamente, Borrero manifestó que acusó esa presión que muchos conocen como pre-arranque. Solo que, al pisar el colchón, se transformó en un huracán categoría cinco y desterró todo miedo para transformarlo en poderío absoluto.



Rosillo es el ímpetu de un joven de 20 años combinado con la sabiduría que le han aportado tanto Yasmany Lugo, como el otrora legendario Filiberto Azcuy.

Un roble antillano inexpugnable, capaz de asediar hasta la “asfixia” a sus contrarios en el combate arriba. Y luego cerrar con pinzas de acero su agarre para desbalancear. Así arrolló al curtido venezolano Luillys Pérez por superioridad técnica (9-0), le repitió la dosis al quisqueyano José Arias en semis, y luego volvió a mostrar su superioridad sobre el nada fácil estadounidense Tracy Hancock (7-2), su víctima del torneo continental antes por holgado 10-2.

Un duelo a muerte en el que Rosillo tuvo que remontar, esperar el momento justo, cuando su asedio hizo mella en el físico del norteño para entonces embestir con todo. Plan táctico que, en el segundo período, rindió los frutos deseados.

"Fue un combate difícil, duro, lo manejamos sin apuro desde el punto de vista táctico. Busqué desgastarlo y en el segundo tiempo salí a hacer lo que uno sabe y me han enseñado: controlar sus brazos y buscar el tronco luego de tener esa presa", expresó vía electrónica el joven que este mismo jueves partirá hacia La Habana para enfrentar el Mundial Juvenil.

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Gabriel Rosillo es un digno sucesor de Yasmany Lugo en los 97 kg. Foto: Roberto Morejón, enviado especial.

Siendo objetivos, salvo Yosvany Peña en los 77, tanto Gregorich como Orta tenían propósito competitivo previo dorado.

El propio entrenador Mario Olivera manifestó que esos pleitos en los que sucumbieron, pudieron ganarlos. Orta iba delante, de hecho. Gregorich tiene aval al máximo nivel.

Nada, que sus metales bronceados dejan qué desear, amén de que los clásicos, sin salir Mijaín López al colchón, ya superaron su 2-0-2 de hace cuatro años en Toronto.  

El orgullo del bronce ensartado por un tocayo

A veces encarnar el rol de un deportista de alto rendimiento es complicado. La esgrima es de esas disciplinas que prácticamente se desarrollan en modo laboratorio en el Cerro Pelado. Por eso, cuando un esgrimista patenta un resultado de relieve, lo disfruto sobremanera, máxime tratándose del sablista y tocayo, Harold Rodríguez, quien vistió su arma de bronce.

Venía protagonizando una justa de ensueño: balance de 5-0 en la fase de poules, con balance de +12 toques. Luego de quedar bye en octavos de final, cayó a su paso el colombiano Luis Enrique Correa (14-15) en cuartos. Un hueso como el argentino Pascual Di Tella se le atravesó y lo venció con abultado 15-7 para frenarlo en bronce.

Hablamos de que el albiceleste se sitúa en el lugar 33 del ranking de su arma con 46 rayas, en tanto Harold recala en el 280 debido a su nulo volumen de asaltos y competiciones de nivel.

Su compañero de armas Hansel Rodríguez cedió en octavos de final 10-15 ante José Félix Quintero, de Venezuela. Hansel ganó tres combates y perdió dos en la ronda eliminatoria.

También subieron a la pista las espadistas Seily Mendoza y Yamirka Rodríguez, ambas eliminadas en cuartos de final.

Yamirka cedió 12-15 frente a la estadounidense y reina, en definitiva, Katharine Holmes. En octavos de final había derrotado 15-14 a la canadiense Leonora Emily Mckinnon.

Seily cayó 5-15 contra la brasileña Nathalie Marie Moellhausen. En octavos le ganó 15-9 a la canadiense Malinka Hoppe.

Dos opciones doradas en la pelota vasca

En los golpeos de Dariel Leyva, citado a la final del frontenis masculino, al derrotar en dos sets (10-4 y 10-0) a Filipe Otheguy, de Brasil, estará una de las opciones doradas de la pelota vasca.

La otra opción de la Mayor de las Antillas recaerá en la dupla de Yasmary Medina - Leyanis Castillo, verdugos en el frontenis de las argentinas Lucila Busson e Irina Podversich, con parciales de 15-6 y 15-8.

Ellos buscarán suplir la fuga de otros metales áureos no planificados hasta este minuto con su posible rendimiento.

Fournier prendió su “fuera de borda”

Dueño con holgura de las acciones, Ángel Fournier lideró con comodidad su semifinal de par de remos cortos (7:00.04 minutos) y más de siete segundos de ventaja sobre el mexicano Juan Carlos Cabrera.

Milena Venega terminó en segundo lugar en el par de remos cortos peso ligero con 7:50:44, escoltando a la mexicana Kenia Lechuga (7:49:87), y se aseguró un carril en la final A de esa modalidad.

No tan agradable fue el inicio de las hostilidades en Albufuera, pues el cuatro remos peso ligero masculino no pasó del cuarto puesto en la eliminatoria. Ennier Tamayo, Osvaldo Pérez, Alexei Carballosa y Yohan Uribarri terminaron con 6:28.86 minutos, por detrás de los botes de Chile (6:08.62), Brasil (6:11.02) y México (6:21.87).

Mientras, la cuarteta femenina compuesta por Rayma Ortiz, Marelis González, Aimee Hernández y Yariulvis Cobas finalizó en segundo lugar en cuatro pares de remos cortos, con 6:48.57, por detrás de Chile (6:43.73). El duelo se reeditará en la final.

En dos remos largos masculinos, el bote cubano, formado por Carlos Ajete y Jesús Rodríguez, quedó en sexto lugar en la eliminatoria con 7:55.03 minutos, en prueba ganada por Chile con 6:44.72 minutos.

Tampoco navegaron con mucho acierto los hombres del cuatro par remos cortos masculino, de Boris Guerra, Reidy Cardona, Jorge Patterson y Adrián Oquendo, cuartos con 7:01.65 minutos, a 4.04 segundos de los líderes uruguayos. Cuba quedó en sexto lugar en ocho remos con 7:03.53 minutos, alejada a 5.85 segundos de los líderes.

Tampoco avanzó a final A Yudeisy Rodríguez en un par de remos cortos, pues ancló tercera en la segunda eliminatoria (7:56.93), en prueba ganada por la canadiense Jessica Sevick (7:44.33).

Elisbeth, quinta y cerca de sus mejores cotas

Elisbeth Gámez quedó en la quinta posición (2:00.25 minutos) en la final A de los 200 metros libres. Había terminado segunda en su heat eliminatorio, con tiempo de 2:00.95 minutos, por detrás de Claire Rasmus, quien hizo 1:59.35 minutos. La propia Rasmus se llevó el gato al agua (1:58.64).

Lorena de los Ángeles González quedó en sexto lugar de la primera serie eliminatoria de los 100 metros mariposa, con tiempo de 1:05.58 minutos.

En esta misma prueba, pero en el sector masculino, Lázaro Vergara fue sexto en la tercera serie, con 56.17 segundos.

Andrea Becali concluyó en quinto puesto de la primera serie de los 200 metros espalda, con 2:22.03 minutos, y su homólogo Armando Barrera fue cuarto en el tercer segmento, con 2:04.39 minutos.

Sobre bielas, cuarta y octava de la contrarreloj

Jeidy Praderas y Arlenis Sierra finalizaron en cuarto y octavo lugar, respectivamente, en la contrarreloj individual femenina. La espirituana Praderas cronometró 26:29.87 minutos, mientras que Arlenis sufrió un desperfecto con su bicicleta y registró 26:39.87. Las medallas fueron para la estadounidense Chloe Dygert (23:36.51), la trinitaria Teniel Campbell (24:50.24) y la canadiense Laurie Jussaume (26:27.15).

Pedro Pablo Portuondo concluyó en el duodécimo puesto de la contrarreloj individual masculina con 48:43.29 minutos, alejado a más de cuatro minutos del ganador de la prueba, el colombiano Daniel Martínez Poveda.

Faltó precisión en los arqueros

Juan Carlos Stevens, Hugo Franco y Adrián Puentes terminaron en el quinto lugar en la clasificación por equipos, con 1972 puntos. Estados Unidos dominó con récord panamericano de 2057 unidades. Cuba se enfrentará en cuartos de final a Canadá, cuarto lugar, con 1980.

En la clasificación individual, Puentes fue el mejor ubicado, en el décimo puesto, con 659 puntos, seguido por Franco, en el 13, con 658, y Stevens, en el 16, con 655.

El equipo femenino, compuesto por Elizabeth Rodríguez, Maidenia Sarduy y Karla Teresa Fals, finalizó en el sexto lugar, con 1826 puntos, y se enfrentará en cuartos de final a Colombia, ubicada en tercer puesto, con 1863. México estableció récord panamericano, con 1971 puntos.

En la clasificación individual, Rodríguez terminó novena, con 635 puntos; Sarduy, en el lugar 19, con 609, y Fals en el 27, con 582.

La fecha de miércoles significó un repunte, no todo lo sólido que se esperaba en el medallero, aupados por los vellocinos conseguidos por el saltador de longitud Juan Miguel Echevarría (8.27 metros) y los gladiadores clásicos Borrero y Rosillo.

Ahora Cuba ascendió al quinto escaño (18-13-17), a espaldas de Estados Unidos (73-57-50), Brasil (31-26-45), México (26-22-41) y Canadá (25-41-38).

Se cierra el cerco, y sobre nuestra comitiva comienza a rondar el fantasma de un rendimiento pobre; tanto, que no se vivía desde la edición de Winnipeg 1967, cuando no logramos obtener una treintena de títulos. Crucemos dedos para que no se repita.

Visto 376 veces Modificado por última vez en Viernes, 09 Agosto 2019 12:07

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