martes, 19 noviembre 2019, 00:51
Miércoles, 12 Junio 2019 04:00

¡Me quedé sin batería!

Escrito por  Vladia Rubio / CubaSí
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Una fobia se abre espacio de la mano de las nuevas tecnologías.


Quedarse sin batería justo cuando a uno le comunican que deberá ser operado urgente de apendicitis es un problema; lo es cuando te quedas trabado solito en el elevador; lo es si el carro se rompe a media noche en medio de la autopista...

Pero hay gente para quienes siempre y bajo cualquier circunstancia, por muy relajados que anden, quedarse sin batería u olvidar el teléfono móvil es una verdadera tragedia.

Ocurre que se ha ido creando un raro cordón umbilical tecnológico que, a nivel mundial, mantiene a no pocos enlazados casi patológicamente a sus móviles.

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Tal enganche enfermizo ha dado en llamarse nomofobia, que es el miedo irracional a no poder usar el teléfono móvil. El nombre deriva de la expresión inglesa no-mobile-phone phobia.

Es una de las fobias más nuevecitas, si se tiene en cuenta que de ella empezó a hablarse alrededor del año 2012, y fueron los ingleses quienes primero se pusieron a investigar el asunto. En particular, emprendieron la investigación la Oficina de Correos de Reino Unido y el Instituto Demoscópico YouGo.

Luego de estudiar a 2 mil 163 sujetos, concluyeron que el 53% de los usuarios de teléfonos móviles en Reino Unido sienten ansiedad cuando se agota la batería de su móvil, lo pierden o se quedan sin cobertura. De ese total, el 58% de los hombres encuestados sufría tales padecimientos, así como el 48% de las mujeres.

La investigación reveló que los niveles de estrés de quienes sufren nomofobia son equiparables al que puede tener una persona el día antes de su boda.

El Reino Unido fue pionero en tales indagaciones, pero investigadores españoles del Centro de Estudios Especializados en Trastornos de Ansiedad (CEETA) también encontraron que, en su país, cerca del 53% de los usuarios de móviles se sienten ansiosos cuando no pueden usar ese dispositivo.

En general, los expertos piensan que el perfil del nomofóbico es el de una persona que tiene poca autoconfianza en sí misma y baja autoestima, carece de las habilidades sociales necesarias y para la resolución de conflictos. Para su tiempo de esparcimiento únicamente usa el móvil y parece incapaz de disfrutar sin él.

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Cuando una persona aquejada de nomofobia se ve privada de su celular por una u otra razón, puede presentar síntomas como: sensación de ansiedad, taquicardias, dolor de cabeza o de estómago.

En Cuba, donde existen más de 5,4 millones de líneas de celulares, y de ellas, más de 2,3 millones con acceso a Internet, no se conocen estudios específicos sobre la nomofobia, al menos, que puedan ser consultados en línea.

Aunque sí, desde variados ángulos, se ha indagado sobre la interacción con las nuevas tecnologías —lo mismo de los nativos digitales que de los llamados migrantes digitales— y sus impactos en los más diversos ámbitos.

Sin duda, fue algo tardía la incorporación de esta Antilla Mayor al mundo de las TIC, pero —como «no van lejos los de alante, si los de atrás corren bien»— ya desde marzo último comenzaron en algunos puntos de la Isla las pruebas de conexión a la 4G en la frecuencia 1800 MHz.

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Nuestro contexto y formación resultan bien diferentes a aquellos otros donde entran en pánico por quedarse sin batería, sin saldo o sin cobertura. Aquí no será fácil toparse con un nomófobo a la vuelta de cada esquina.

Están convencidas de ello las investigadoras cubanas María Isabel Domínguez García e Idania Rego Espinosa, del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas, quienes, en una reciente indagación relacionada con las TIC y la juventud capitalina, comentaban:

«El desafío es grande y trasciende la realidad cubana, por ello resulta de gran interés profundizar en el conocimiento de (...) cómo están incidiendo las TIC en transformar los universos valorativos de las mujeres y los hombres jóvenes, y cómo están impactando la conformación de sus identidades...»

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El problema no está en las nuevas tecnologías, sino en el uso que se haga de ellas. Cuba, con sus empeños contra viento y marea por informatizar el país, está demostrando cuánto de bueno puede alcanzarse entre gigabytes.

Visto 1346 veces Modificado por última vez en Lunes, 12 Agosto 2019 15:26

Comentarios  

 
#3 Lara 25-06-2019 18:55
Dentro de poco muchos seremos invisible pasaremos frente a un amigo relación etc. El saludo será por Facebook o sabe Dios cual la tecnología acabará con la umanidad (la reproducción humana esta en peligro)
 
 
#2 Amaurys 13-06-2019 13:02
Se está cambiando para mal, es muy común el empleo de las abreviaturas para poder escribir mas con menos costo y con ello se va olvidando la ortografía. Esto es solo un ejemplo de los muchos que está provocando.
 
 
#1 manuel 12-06-2019 08:55
La informatización y tecnología. en nuestro país.? Nos ha echo daño ?. son muchas aristas. cuando tenemos un celular en mano. nos enajenamos del entorno. nuestro mundo. nos volvemos menos comunicativos. nos entretenemos. inclusive. queremos sustituir el libro la lectura por leer un libro por celular. están las videoconferenci as. en los centros de trabajo. damos información por correo. nos vemos las caras varias veces al dia. o estamos en la misma oficina. y nos comunicamos por correo. es verdad que cambiaremos. de por si ya estamos cambiando. pero para que cambiaremos. para bien o para mal.
 

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