miércoles, 19 junio 2019, 11:00
Lunes, 10 Junio 2019 06:16

Honduras: Entreguismo al por mayor

Escrito por  Arnaldo Musa/Cubasí
Valora este artículo
(1 Voto)
La Policía usó bombas lacrimógenas para dispersar las protestas La Policía usó bombas lacrimógenas para dispersar las protestas Telesur

Aún más ocupadas andan por estos días las fuerzas represivas hondureñas, cumpliendo las órdenes emitidas desde Washington de impedir a toda costa el flujo de migrantes que todavía tratan de llegar a la frontera der México con Estados Unidos



Aún más ocupadas andan por estos días las fuerzas represivas hondureñas, cumpliendo las órdenes emitidas desde Washington de impedir a toda costa el flujo de migrantes que todavía tratan de llegar a la frontera der México con Estados Unidos, huyendo de la miseria, la represión y el mal gobierno, así como, en algunos casos, tratar de reunirse con sus familiares en territorio norteamericano.

Todo esto se produce en medio de otra represión policial, ésta contra miles de personas que protestan contra la ola de privatizaciones desatada por el régimen de Juan Orlando Hernández, contra el cual la presidenta del Colegio Médico, Suyapa Figueroa, amenazada de muerte por esbirros paramilitares, reiteró que el gremio no se doblegará ante el discurso oficial, que calificó de cínico de las autoridades.
Los manifestantes exigen a Hernández que derogue dos decretos aprobados por el Congreso que pretende privatizar la salud y la educación.

En el marco del paro nacional convocado por maestros y médicos hondureños, unas 8 000 personas marcharon en Tegucigalpa, la capital, desde el Colegio Médico hasta el Aeropuerto Internacional Toncontín, donde los agentes de seguridad lanzaron bombas lacrimógenas para dispersarlos, y luego acudir a porras y garrotes contra quienes se resistieron.

La represión fue particularmente violenta contra quienes lograron impedir durante horas las actividades en el aeropuerto internacional capitalino, aunque en ninguno de los casos se ofrecieran datos sobre el número de víctimas y detenidos.

Cínicamente, algunos sectores gubernamentales indicaron que Hernández utiliza las vias legales, cuando acude a los legisladores para realizar “reformas, que mejorarán los servicios educativos y de salud”, y alguien apuntó que en Brasil es peor, porque el presidente Jair Bolsonaro ha hecho que un tribunal avale su proyecto de privatización, sin acudir al legislativo.

Las protestas contra las políticas del gobierno también se registraron en las ciudades de San Pedro Sula, El Progreso (norte), La Paz, Comayagua (centro), Copán (noroeste), Atlántida (Caribe norte), Olancho (este), Valle y Choluteca (sur).
Desde finales de abril pasado, más de 10.000 estudiantes, médicos y maestros se han movilizado en varias ciudades del país para rechazar las reformas de Hernández.

Y esto es solo una pequeña parte del mal gobierno que ha estado entronizado desde el golpe de Estado militar del 2009, tras lo cual el crimen y la corrupción política han tomado niveles increíbles, de tal forma que la pequeña nación tiene el % mayor de asesinatos en el mundo.

La violencia resulta de múltiples factores: desde el crimen común y extorsiones hasta la violencia relacionada con pandillas, actividades del crimen organizado, y la desaparición de opositores políticos. La situación se ve agravada por la impunidad endémica en el país.

Ello resulta más complejo si apuntamos que uno de los obstáculos principales para combatir la violencia en Honduras es la corrupción policial y su participación en la delincuencia.

Policías corruptos han ido más allá de aceptar sobornos o poner a grupos criminales en sobre aviso, y están participando en (y en algunas ocasiones dirigiendo) operaciones criminales y asesinatos.

Por supuesto que esto no se puede solucionar con el proceder de un régimen que sólo se preocupa por atender y hacer valer las "sugerencias" de la oligarquía nacional y las transnacionales extranjeras.

Así, no le importa que esa forzar pública, a la cual utiliza para reprimir a quienes protestan por sus desmanes, tenga fuertes nexos con organizaciones criminales y mucho menos llevar a cabo una depuración y reforma efectiva de las instituciones penales.

Visto 395 veces

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar