jueves, 25 abril 2019, 08:18
Jueves, 21 Marzo 2019 06:10

Bolsonaro: Nada de espejo, peor que Trump

Escrito por  Arnaldo Musa/Cubasí
Valora este artículo
(1 Voto)

No se puede comparar en nada a su amo estadounidense, Donald Trump, por mucho que los periodistas cercanos a éste lo tilden de caso siquiátrico, y un amigo colega le llame adecuadamente loco-arrebatado.



Pienso que Jair Bolsonaro ha acumulado tantos deméritos y bailado al compás de lo que le dictan sus amos para llevar a la ultraderecha al poder en el importante país suramericano, que no se puede comparar en nada a su amo estadounidense, Donald Trump, por mucho que los periodistas cercanos a éste lo tilden de caso siquiátrico, y un amigo colega le llame adecuadamente loco-arrebatado.


Porque hablar de espejo significa colocar a ambos por igual, y no es así. Trump ya tiene muchos miles de asesinatos por los cuales responder, y no sólo achacárselos a los sanguinarios halcones Bolton, Pompeo y el resto de su gabinete de guerra.

Pero Trump es astuto, sabe granjearse tanto antipatías como simpatías, sin olvidar que logró una presidencia contra todo tipo de mayoritarios centros de prensa, exceptuando a Mike Moore y por aquí expresó su duda el joven S.A. Gómez-Gallo, hoy en el portal colega Cubadebate. Junto con una camarilla que lo asesoraba, supo golpear en los estados más abandonados por el incumplimiento de promesas de Barack Obama, para sumar los votos electorales necesarios, que no los populares.

En el caso de Jair Bolsonaro, lo más inteligente fue no dejarlo hablar, para que no siguiera metiendo la pata como misógino y racista, entre otros caracteres negativos, y poner en práctica un plan elaborado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), de Estados Unidos, para enviar injustamente a prisión a Luiz Inácio Lula da Silva, el único que lo podía haber derrotado ampliamente en las urnas.

El resto era dejarlo todo en manos de los poderosos medios manejados por la oligarquía e intereses empresariales estadounidenses y, siempre amparado por la CIA, contrarrestar un inicial estado de opinión adverso y ocultar incongruencias de Bolsonaro contra la mayoritaria abandonada población, despreciada por él, pero que constituía una nutrida fuente de votación.

Y miren si es así, que en vez de buscar semejanzas o diferencias entre Bolsonaro y Trump, lo cual, realmente, no importa, lo que habría que preguntarse, principalmente por la izquierda y otras fuerzas democráticas en toda Latinoamérica, que cómo es posible que lograra muchos votantes entre indígenas, negros y mujeres que vilipendió, conociéndose de sus despectivas frases:

“Las mujeres deben ganar menos porque quedan embarazadas, los artistas deben ser fusilados, las minorías subordinarse a las minorías, los negros no debían reproducirse, sería incapaz de amar un hijo homosexual, que fue un error de la dictadura torturar, no matar”.

Esto es sobre lo que se debe reflexionar, y no es una cuestión que se plantee ahora por vez primera, y no creo que sea por detritus de la naturaleza humana, o seamos “hijos del maltrato”. Lo doloroso es que siguen “ganando los malos”, y en este caso, el peor.

PERO HAY MÄS MALDAD

Uno de los resultados de la visita de Jair Bolsonaro a Estados Unidos es que aumentará la posibilidad real de una agresión militar a Venezuela, con el correspondiente genocidio que producirá.

Pero para esos lacayos es agradable ser útil al Imperio, y de ahí que, en uno de sus detalles más comentados, lo primero que hizo fue visitar la sede de la CIA, para supuestamente recibir explicaciones de cómo se maneja el vil aparato, cuando él ha sido señalado como un agente.

Así que pudo agradecer todo el infame apoyo que recibió para ser residente, y recordar épocas pasadas, en las que el aparato de espionaje estadounidense fue importante para apuntalar la dictadura brasileña.

Asimismo, Bolsonaro superó toda duda acerca de la facilidad que le da a Estados Unidos en todos los campos, y ofreció al Imperio la base de Alcántara para que pudiera lanzar misiles desde allí, y otros apoyos para la recepción de tropas que serán desplegadas en los preparativos de una agresión.

Recordemos que el mandatario tuvo que desechar hace dos meses una decisión similar, porque en las fuerzas armadas brasileñas aún quedaba el orgullo de no ceder ni un ápice de poder a potencia extranjera, pero ya Jair echó a un lado esto y el generalato brasileño cedió.

Visto 799 veces

Comentarios  

 
#2 Pedro R.Castro 22-03-2019 15:57
Esa politica infecta da nauseas por podrida y falsa
 
 
#1 manolo 21-03-2019 08:05
LA DROGA LO LLEVO AL PODER
 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar