jueves, 21 marzo 2019, 07:30
Viernes, 08 Marzo 2019 06:44

De la vida cotidiana: La falta de cordura ante un asiento vacío

Escrito por  Alina M. Lotti
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El hecho lo presencié hace unos días y quedé perpleja ante tamaña conducta.


Un joven y una señora iban acomodados en los asientos que están virados, al final de la guagua, cuando de repente una pareja que, justamente, estaba frente a ellos, se levantó para tomar el rumbo hacia la puerta de salida.  

Entonces, la señora abandonó el lugar donde estaba y, con toda la amabilidad del mundo, se apartó para que ellos pasaran. Pero, de manera tempestuosa, casi violenta, el joven que también quería cambiarse brincó por encima del tubo que separa los asientos, unos de otros, y se adueñó de un tirón del lugar más cercano a la ventanilla.  

Sus piernas eran tan largas que parecía imposible realizar ese acto. Sin embargo, lo logró, y quienes ocupaban los espacios cercanos se percataron del irrespeto y la pésima conducta de un muchacho que, por su edad, bien podía ser el hijo de la susodicha señora.

Esto es apenas un ejemplo presenciado recientemente en un P-10, que recorre la ruta Víbora-Naútico. Pero no es el único caso y ustedes, seguramente, han sido testigos de otros actos grotescos como este.

El asunto de “alcanzar” un asiento en la guagua es tan antiguo como los propios problemas del transporte que los cubanos padecemos. Aunque no se puede generalizar —porque todavía quedan seres sensatos, de buenos sentimientos y amables, tanto de uno como de otro sexo— es verídico que el tema de sentarse en un transporte público resulta complicado, sobre todo si este circula repleto de personas.  

Una realidad palpable, y de eso nos percatamos quienes a diario afrontamos esta lucha cotidiana, es que el ir sentado se convierte muchas veces en un asunto de discordia entre unos y otros.

Muchas personas pierden la cordura ante un asiento vacío, y arrasan con lo que tienen ante sí; poco importa si se trata de ancianos, niños e, incluso, discapacitados.

Si por alguna razón los asientos reservados para estos casos están ocupados, el asunto se vuelve complejo, y de vez en vez uno escucha el vozarrón de alguien que grita sin complejo alguno: ¡Caballeros, aquí hay una mujer embarazada! (o en otros casos, niños en brazos, o viejitos).

Entonces la batalla es ver quién se levanta y cede su espacio. Unos y otros (u otras) se miran las caras, y están quienes se "caen" del sueño.

Lograr sentarse —sobre todo si uno se siente muy cansado— es un deseo comprensible, pero ello no puede apartarnos de los mejores y más nobles sentimientos que nos deben caracterizar como seres humanos.  

¿A quién no le gusta ir sentado si, sobre todo, el recorrido que debe realizar es tan extenso? La respuesta es consabida, pero no se puede perder de vista que ese espacio, que nos permite viajar con un poco de comodidad, quizás lo necesita más la persona que tenemos a nuestro lado.  

La civilización empieza por ahí, por el respeto entre todos, teniendo en cuenta que la amabilidad, aunque parezca de otros tiempos, todavía no ha pasado de moda.

Visto 478 veces Modificado por última vez en Sábado, 09 Marzo 2019 07:54

Comentarios  

 
#5 Marilin 12-03-2019 16:33
La educación empieza en la cuna, y eso parece que ya no se hace, los tiempos han cambiado pero no para mejor, en la escuela debe hablarse mucho más de la educación formal y no de cosas que no tienen nada que ver como mandar a los niños a hacer servilletas, hacer ensaladas en el aula, hacer recogedores de basura, en el Mundo en que vivimos como asignatura debe priorizarse la educaciòn.
 
 
#4 May 12-03-2019 12:02
Wae, no se que edad tienes... a lo mejor eres un anciano y eso te dejaría excento de lo que lleva ese nombre: INSENSIBILIDAD
 
 
#3 Arquero 11-03-2019 08:50
Si hay gentes especulando con medicinas necesarias con alimentos necesarios con servicos hospitalarios necesarios este del asiento es un angel...
 
 
#2 carlosvaradero 08-03-2019 14:20
La escena que usted narra es su articulo bien pudiera presenciarse en cualquier ciudad de cuba y en cualquier sitio, lamentablemente !...pero así estamos y mientras no dejemos de ocuparnos de otros asuntos y le demos importancia a otros que también lo tienen como esto de la educación formal y los buenos modales, pues vamos a seguir como estamos.
Realmente es una pena, pero no se puede descansar en el empeño de tener un pueblo además de instruido, bien educado.
 
 
#1 WAE 08-03-2019 12:37
Quiere decir a ver si entendí bien y con un ejemplo mio de lo que hago a diario, que si yo paso 1 hora y media y a veces mas en la primera parada del p-3 en el puente de hierro para hacer el recorrido sentado hasta la ultima parada en alamar, debo levantarme para darle el asiento a una anciana o a quien sea y el tiempo que perdí esperando para venir sentado por lo largo del viaje se va a bolina
 

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