sábado, 24 agosto 2019, 14:27
Miércoles, 06 Febrero 2019 06:30

La mentira tiene patas cortas y la verdad, ¡un pueblo!

Escrito por  Giusette León García / CubaSí
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La mentira, en cualquier momento, es imperdonable, duele, decepciona; pero en una situación como esta, la mentira asquea.


A las seis de la mañana del lunes, cuando yo desperté para llevar a mis hijos a la escuela, supe que mi Habana estaba rota, herida, desgarrada, y supe, poco después, de bomberos que le salvaron hijos a mi Habana, de médicos y enfermeras que les curaron las heridas, mientras ellos mismos sangraban. Vi al unísono las imágenes de la desolación y las de la solidaridad y, entre ellas, me sosegó escuchar al Presidente recordar que nadie quedará desamparado, pero se lo dijo al oído a la gente, en el primer abrazo, en el vórtice de la catástrofe; caminó, observó, evaluó, abrazó… jefe y amigo, cubano y humano, que no riman por gusto.

Sin embargo, no todos despertaron con la misma noticia y es aquí donde se me acaba la poesía, porque me tuerce el hígado tanto lobo disfrazado de oveja. El nombre científico, estudiado por la ciencia de la comunicación, es fake news, pero en mi barrio barroco de Matanzas, allá donde aprendí que asere no es una mala palabra, le llamarían tremenda "infladera".

Que si recursos para una marcha recién pasado el tornado; que si «Martí no hubiera hecho»; que si en lugar de marchar, ayudar; que si Díaz-Canel con su antorcha en vez de ocuparse de los damnificados... Pero como más rápido se coge a un mentiroso que a un cojo, la verdad también se hacía viral: el Presidente marchaba con la misma ropa de la madrugada, llevaba todavía moléculas del sudor y las lágrimas de la gente; se había reunido con el Consejo de Ministros, le había dado instrucciones para trabajar y actuar rápido, y los jóvenes, ay, cerraron el círculo: de la Fragua Martiana al semáforo de Guanabacoa, a Luyanó, a Regla, con los brazos listos para palear escombros y repartir abrazos.

Luego se regó la voz: les venden la comida, el gobierno está lento, no les garantiza alimentos a los más necesitados, y por otro lado, mis amigos que estaban en la zona afectada, sin tiempo para tuitear y postear, aclarando que ellos mismos habían colaborado con el gobierno y habían llevado comida caliente y gratis a los más dañados.

Más adelante, una histeria colectiva que, francamente, en medio de tanta tristeza, me dio ganas de mandar a más de uno a freír espárragos: que si las donaciones, que si la iniciativa privada, que los cubanos en el exterior, que el gobierno obstaculiza la ayuda y que una campaña para quitar los aranceles de la Aduana. Óigame, gente que vivió en Cuba desde el Kate hasta el Irma, ¿cómo pueden comerse «ese cake»?

Desde que yo soy pionera estoy recogiendo en casa donaciones para damnificados de huracanes y ciclones; históricamente los cubanos las hemos sacado no de lo que nos sobra, hemos compartido lo que tenemos y lo hemos enviado a través de la Federación, los CDR, el Sindicato, en fin... al sitio del desastre, desde la Punta de San Antonio hasta el Cabo de Maisí. Nadie que tenga una vacuna en cada hombro debería desayunarse con eso. Nunca fui personalmente a Sandino o a Baracoa para llevar mi aporte.

Sin embargo, esta vez lo hice, lo hicimos muchos. Mi amiga Dunia vino desde Matanzas, llegó hasta Diez de Octubre y Quiroga, donde un grupo de jóvenes se organizó espontáneamente para ayudar en lo que hiciera falta; se presentó como una cubana que también quería hacer su parte y allí se quedó, dos días llevando agua, comida, ropa, toda clase de ayudas que llegaban tanto del gobierno como de otros cubanos solidarios, emprendedores y asalariados, artistas y obreros, sin distinción, como nos han enseñado 60 años de justicia social.

Yo me fui hasta un albergue cerca del Mónaco a llevar el vestido de las princesas y otros encargos especiales de mis hijos, calladita llegué y la señora enseguida les puso nombre: para el bebé que rescatamos del tornado, para la niña de la rubia que llegó ayer... Nadie me preguntó si era periodista o estibadora, a nadie le dije. Pero supe de ese lugar porque lo publicó en Face un compañero de estudios que no escribe para ningún medio «oficialista» y ha estado desde el primer día trabajando junto a los jóvenes de la AHS y otros artistas y ha compartido su experiencia en las redes.

Otro drama con visos de mentira: que los artistas maltratados, que no los reconocen. Los artistas, los de corazón, posteaban, mientras tanto, la emoción, el agradecimiento; no esperaban las gracias, las daban por dejarlos estar y dar, que es la vocación sublime del arte, y lo digo porque lo leí pegada a Facebook todos estos días y porque tampoco es nuevo: las brigadas artísticas existen desde que Fidel nos enseñó los poderes de la cultura. Hace diez años dormí a la intemperie en Santa Cruz del Sur con un grupo de los mejores creadores cubanos liderados por Kcho, que se fueron a vivir con los damnificados del Paloma, como ya lo habían hecho meses antes en la Isla de la Juventud: limpiaban y cantaban, construían y pintaban, hacían la obra de arte más hermosa y duradera que he podido apreciar. No me iré a asombrar ahora con una camioneta de agua potable.

Sin embargo, estas publicaciones, las de quienes han participado y alertan constantemente sobre la verdad vivida, no contada, parecen fantasmas para ciertos medios y personas, como si no existieran; incluso ejemplos como el de Lily, que vino desde Miami para reunir a su familia y ayudar en lo que pudieran, claro, pero ella no dio perretas sobre la Aduana, ni pataleó en contra del orden, averiguó cuál era y se insertó, satisfactoriamente, porque su intención era ayudar, no inventar un caos dentro del caos real de las pérdidas que provocó el tornado.

Una mentira cada 24 horas contó mi amigo de Facebook Javier Gómez, pero las manipulaciones, las medias verdades y los absurdos son incontables. Yo solo he comentado algunas experiencias que me constan, pero en mi muro he compartido montones durante estos días; críticas de mis amigos, que han estado al pie del cañón; al «postaleo» y la caridad, que no nos caracteriza y no la vamos a dejar instalarse; noticias sobre cómo ser más útil; agradecimientos a las autoridades locales y la policía por el apoyo a quienes se acercan para cooperar; horarios en que salen guaguas para las zonas afectadas; reportes sobre el heroísmo de los linieros que trabajaron de sol a sol para restablecer el servicio eléctrico; imágenes de Díaz-Canel regresando a los barrios, conversando, tocando los detalles con las manos, cumpliendo.

Nada de eso tiene espacio en algunas agendas que, a última hora y con evidentes rasgos histéricos, han montado videos menos creíbles que los que mi hija edita en Videoshow. ¿Y saben lo que pasa?, que la mentira, en cualquier momento, es imperdonable, duele, decepciona; pero en una situación como esta, la mentira asquea.

No pueden con nosotros. Y después de todo y tanto, podrán menos, porque las malas intenciones han sido un bumerán contra los insensibles; porque cuando este pueblo llora, es un bloque compacto y se seca las lágrimas con las manos sucias del polvo de la reconstrucción; cuando este pueblo siente una herida que le atraviesa las entrañas, no quiero estar en el pellejo de quien lo traicione o lo blasfeme. Y la nueva Habana, la que va a renacer con el esfuerzo de todos y el amparo infinito y maternal de la Revolución, será más bella y más sabia, así que «a otro con esos cuentos».

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El drama de muchos de los afectados del tornado del domingo 27 de enero es inmenso; pero resulta alentador constatar la solidaridad inmediata y espontánea de muchas personas. El reto es ir más allá de ese primer impulso.

Ante la adversidad, nadie queda en Cuba desamparado. Lo recordó Díaz-Canel a propósito del devastador tornado que asoló a La Habana. La voluntad política y la sensibilidad lo siguen confirmando minuto a minuto.

Suman mil 238 las viviendas afectadas. Habaneros y cubanos todos juntan hombros y abren espacio a la solidaridad humana

En la noche de este domingo 27 de enero, algunos barrios de La Habana vivieron durante casi 30 minutos el paso de un tornado, evento inusual en nuestra Isla.

Primero, se escuchó un ruido como si un avión estuviese pasando por el techo de las casas.

Impactantes imágenes aéreas de los efectos del intenso tornado en La Habana que causó cuantiosos daños en varias localidades de La Habana.

Comentarios  

 
#19 Panchito 07-02-2019 17:45
Excelente artículo solo digo ¡VIVA CUBA!
 
 
#18 sbs 07-02-2019 10:12
A veces escucha a gente decir que no están de acuerdo con el acceso a las redes sociales, sin embargo es una vía para combatir las mentiras de la guerra mediática y que el mundo escuche la realidad de la verdad.
 
 
#17 disney Gonzalez 06-02-2019 18:04
Disney
Excelente articulo gracias periodista.
 
 
#16 dayan 06-02-2019 17:32
Las noticias falas no son un fenómeno nuevo. Hoy a través de las redes sociales se difunden con mayor rapidez y en cantidades mayores pero siempre han existido y con ellas se han derrotado gobiernos y destruido países. Alertas, no queda de otra.
 
 
#15 Arquero 06-02-2019 16:12
Otra cosa la ayudita (que no menosprecio) que reciben por donaciones es una gota en comparación con la que el Estado les brinda y les dará en este proceso de empezar de nuevo casi una vida familiar, sobre todo para reconstruir sus hogares.Todo lo demas es farandula y chanchullo. En esa tarea complicadisima errores abra pero todos saben que no estan solos y que esto no es Puerto Rico que somos pobres y que hay que luchar...de seguro muchas familias saldran mejor en vivienda comparado a lo que antes tenian.
 
 
#14 Arquero 06-02-2019 16:00
!!!La mentira tiene patas larguisimas y la verdad cortisimas!!! Eso es lo que hay en verdad que tener encuenta, que los enemigos nunca cambiaron y sus metodos son mas refinados. Que Cuba casi esta quedando sola otra vez como referencia de la izquierda Mundial y que los enemigos y los que le hacen su juego tanto a sabiendas o por estupidos van a arresiar sus ataques a nuestra Nacion. Lo mismo se van a vestir de santos solidarios como de cualquier otro traje que les sirva a sus fines. Venezuela es hoy una escuela a estudiar. Miren como quieren enviarle ayuda solo con el fin de aumentar mas la inestabilidad. Nosotros lo que debemos es dejarnos de guanaja y limpiarnos los c...nes con las redes sociales (que caballero son creadas por el imperio, operadas por él, son su propiedad) y poner en su sitio al que se haga el gracioso y punto.
 
 
#13 jotab 06-02-2019 14:56
felicidades periodista por este articulo salido del corazon y de la verdad. - cuanta falsedad malintencionada y cinica se ha vertido sobre nuestra dulce Cuba solidaria en los ultimos dias... pero seguiremos aqui de pie y con la mano tendida para ayudar a los mas necesitados no solo en Cuba, sino en cualquier lugar del mundo, donde ninguno de nuestros enemigos quiere ir.
 
 
#12 eduraf 06-02-2019 14:41
Excelente artículo, asi es que tenemos que enfrentar esta guerra de las noticias falsas que es mas dura y mas difícil que la de verdad.
 
 
#11 Belkys 06-02-2019 13:23
Excelente artículo.... es una lástima que no todos los cubanos de dentro y fuera del país puedan leerlo, comentar y sacar de ello una sola enseñanza... la Revolución es 1 y nosotros los cubanos junto a ella mantendremos la unidad y solidaridad que nos caracteriza... Como dijera Alexander Abreu.... "dejense de confianza".
 
 
#10 yami 06-02-2019 12:31
coincido plenamente con la periodista y me alegra mucho ver estas cosas publicadas porque es cierto que el quiere ayudar simplemente lo hace y ya, me emocioné mucho ayer cuando presentaron en el NTV a un Chino que se apareció en un lugar de los mas afectados y está colaborando desinteresadama nte, aprediendo incluso de alabañilería, debería darle verguenza a muchos cubanos tanto fuera de Cuba como dentro que se han dedicado a cuestionar y hablar en lugar de brindar su ayuda. Pero es cierto somos mas los revolucionarios , agradecidos y solidarios
 

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