domingo, 21 julio 2019, 19:06
Martes, 08 Enero 2019 14:52

Los "trucos" de Monet para lograr efectos 3D

Escrito por  ANSA
Valora este artículo
(0 votos)
'Puente de Waterloo' de Claude Monet (foto: Ansa) 'Puente de Waterloo' de Claude Monet (foto: Ansa)

La luz, los colores, las formas para aumentar la percepción en 3D sobre las telas en las pinturas de la serie "Puente de Waterloo", del artista francés Claude Monet, "manipulan" al espectador de un modo que los estudiosos parecen haber develado a fondo.


    Hasta ahora no se comprendía cabalmente la técnica empleada que fue desgranada gracias a una investigación completa de la Universidad Rochester de Estados Unidos.

    Monet utilizaba una paleta de colores muy limitada en esta serie de pinturas, pero de todos modos logró evocar una vasta gama de ambientes: la manera en que lo hizo involucró el modo en el cual los ojos observan la longitud de onda de la luz, según explicó David Williams, director del Centro de Ciencias Visuales en Rochester.

    En la retina existen tres tipos de conos: el azul, sensible a la longitud de ondas cortas de la luz; el verde, a la longitud media, y el rojo, a la larga. Estas señales tricromáticas "son simples, sin embargo la miríada de esfumaturas de color derivan solamente de estas tres", afirmó Williams.

    Desde la retina, las señales viajan hasta la corteza visual y luego resultan transmitidas a otras partes del cerebro, así configuran objetos y escenas.

    Uno de los modos en los que Monet aprovecha la percepción, observaron los científicos, es pintar una escena tridimensional sobre una tela bidimensional.

    El proceso es similar al de ojos y cerebro: los ojos son curvos, pero esencialmente un modo tridimensional se proyecta, al revés, en una retina plana. El cerebro debe unir los puntos, rotar la imagen y extraer la tercera dimensión faltante.

    Monet intenta "engañar" al cerebro del observador representando elementos de luz, sombra y contraste para pintar la "ilusión" de este famoso puente de Londres en tres dimensiones.

    El genial francés manipula además la luz. El Puente Waterloo no cambia jamás de color, pero parece que sí lo hace, gracias a tonalidades e intensidades distintas. Entre otros "trucos" emplea pinceladas de color distinto una junto a otra y no las funde, obteniendo el contraste simultáneo: entonces el mismo color parece diferente si se coloca al lado de otro.

Visto 368 veces

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar