martes, 21 mayo 2019, 14:48
Martes, 11 Diciembre 2018 06:44

DE CUBA, SU GENTE: Lecciones de vida

Escrito por  Diana Castaños/Especial para CubaSí
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Se llama Legna y tiene 31 años. Me dice: A veces amanece y lo primero que hago es pensar en revisar el móvil, para ver si me ha escrito un correo.

Pero me aguanto porque sé que mi vida no puede girar en torno a recibir otra persona.

—Sí, te entiendo —le digo—, también fui a esa lección en la escuela.

De hecho, Legna y yo fuimos juntas a la Universidad. Teníamos una profesora de Defensa Civil que nos expresaba, una y otra vez: Si una mujer se acuesta sin esperar un correo, se levanta sin esperar un correo y hace su vida sin preocuparse por si «él» la ha llamado o llamará, entonces esa mujer lo ha entendido todo.

Pese a que la profesora parecía muy feminista, sus lecciones eran más que nada como aprender a arrastrarnos por el suelo. Literalmente. Para defendernos en tiempos de una supuesta guerra.

Al parecer, se tomaba su labor muy en serio, y nos educaba en más allá de lo que la asignatura llevaba. No solamente sabemos cómo hacer barricadas con sacos de azúcar y leer en las constelaciones las maneras de encontrar el norte si estamos en el medio del monte. También nos enseñó a cómo encontrar el camino para no arrastrarnos por hombres.

Supongo que es irónico que Legna se haya ido a vivir a Miami corriendo detrás de una falda. Sí, definitivamente es irónico que ahora se pase las mañanas esperando correos de una mujer, y haga por ella lo que nunca hizo por un hombre. Supongo que Legna tomó la clase de Defensa Civil muy literalmente.


altDiana Castaños (La Habana, 1986). Licenciada en Periodismo. Graduada del Centro de Promoción Literaria Onelio Jorge Cardoso. Escritora de guiones infantiles para radio. Premio de Periodismo 26 de Julio en 2008. Ha obtenido el Premio Calendario 2016 por No hay tiempo para festejos, el Premio Memoria 2016 por Lo blanco más allá de la luz y el Premio Pinos Nuevos 2016 por Josefina. Es miembro de la AHS.

Visto 1840 veces Modificado por última vez en Miércoles, 12 Diciembre 2018 05:57

Mejor no darte ese discurso. Solo te resumo que no quiero. 

Se llama Camila, estudia Estomatología, tiene 21 años y está llorando porque su novio la engañó.

Hizo todo lo que le pidieron.

A todos los hombres que han tratado de tocarme las nalgas mientras pasaba.

Se llamaba Ingrid y tenía 15 años. Tenía los brazos redondos como la palabra roma y el cuello liso y vertiginoso.

Esta tarde me he cambiado el nombre en Facebook. Me hacía llamar Blanca Luz por causa de mi amor incondicional y absoluto hacia Luis Rogelio Nogueras.

Camila y yo, acostadas las dos en mi cama. Ella con sus piececitos de 21 años aplastando la réplica de Gitana tropical de Víctor Manuel en mi cuarto.

Yo, de periodista encubierta. Una pelea de gallos. Los hombres gritando, blasfemando. Los gallos comiéndose vivos a picotazos.

Hay personas que viven dentro de cajas. Nunca cuestionan. Nunca padecen lo que está establecido.

Un Amigo, Una Amiga, Una botella de vodka y Yo. En mi casa.

Comentarios  

 
#9 Ébano 15-02-2019 17:21
Mis saludos y respetos, muy buen material, basta de arrastrarnos por nadie ni nada, estamos en tiempos de arriesgarnos, si, pero arriesgarnos a ser feliz, estar con otra persona es resultado de sentirnos bien y querer compartir nuestra alegría, a veces damos mucho poder a la otra persona y por eso nos decepcionamos y caemos en depresión, este caso particular es un ejemplo de que la felicidad a veces nos sale al camino y casi nunca trae el atuendo con el que la esperabamos encontrar, quizás Legna no esté pendiente al correo, pero de seguro está tratando de alcanzar la felicidad en su vida.
Saludos.
 
 
#8 PATTERSON84 07-02-2019 16:05
Más allá del análisis que podamos hacer sobre la orientación sexual; más allá de la lección de la profesora universitaria; lo que Legna hizo fue cansanse de esperar... y actuó. Creo que Legna hizo lo correcto: ir detrás de su amor y su felicidad por encima d todo.
Saludos.
 
 
#7 Yo 17-12-2018 09:57
No creo que sea la preferencia sexual la cuestión de Legna, sino como la hace sentir esta persona. Lo triste es que tenga que esperar cada día una llamada, sms o correo en este caso precisamente de esta mujer que le importa tanto sin importar en que lugar estemos.
Pero lo mas triste es saber que no va a llegar como en mi caso.Saber que estoy perdiendo el tiempo en esa espera sin razon es lo mas triste de mi vida asi que entiendo perfectamente a Legna.
 
 
#6 lula 13-12-2018 15:30
esto trata de no depender de otros para nuestro dia a dia, no tiene que ver si es hombre o mujer.
 
 
#5 Daniel 13-12-2018 13:32
Si tienes razon muchas veces me levanto y hago lo mismo solo q ya no vivo pendiente
 
 
#4 Dalia 13-12-2018 11:19
OMG!!! Jajajaja cuando empecé a leer quedé sorprendida pues soy de las que despierta y revisa el correo si la noche anterior me dormí sin verlo. Pero seguí y me puso a pensar la lección de la profesora... Ella tiene toda la razón, pero lo mejor es que ya había aprendido esa lección a la mala y ahora iba por el mismo camino, umm, gracias por señalarlo. Excelente final, no lo esperaba! jajajaja, una buena historia merece un buen cierre y este fue espectacular. Felicidades!
 
 
#3 Inye 12-12-2018 08:15
Jeje, muy buena esa, pero entiendo el punto, no hay necesidad de ir a los extremos, salvo que te gusten los extremos jejee. Hay muchas Legnas y Legnos, y que conste no es algo que cuestione, no sea que salga alguien y me tilde de homofóbico.
 
 
#2 pili 11-12-2018 14:50
literalmente se tomó la clase????...en verdad crees que esa fue la causa de arrastrarse a otra mujer????...... no fastidies...ell a era lesbiana desde que nació.....ahora no le eches la culpa a la pobre profe......ella lo que quería era enseñarnos a ser nosotras mismas..
 
 
#1 UNA TARDE DE NOVIEMB 11-12-2018 11:36
Parece que Legna realmente no se sentía decepcionada por un hombre.......de l cual no lograba recibir una llamada,....... .en cambio.......de sde hace ya mucho...... germinaba en ella......su pasión por una mujer
 

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