domingo, 22 septiembre 2019, 00:57
Lunes, 10 Diciembre 2018 06:07

Fernando Jorge Dayán y el panorama del merecido reconocimiento

Escrito por  Harold Iglesias Manresa/CubaSí
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Fernando Jorge Dayán debe convertirse en uno de los mejores canoístas del planeta Fernando Jorge Dayán debe convertirse en uno de los mejores canoístas del planeta Omara García/ACN

El canoísta cienfueguero Fernando Jorge Dayán (3 de diciembre de 1998) despuntó en el 2016, cuando la vida y sus esfuerzos dentro de la selección nacional de canotaje lo llevaron a formar dupla con el curtido Serguey Torres en el C-2, la embarcación más icónica que ha tenido esa disciplina en nuestro país.


Sería festinado decir que sin cumplir los 20 años puede presagiarse el camino a la gloria de un deportista X. Cuba posee en este minuto a varios atletas de potencialidades notorias, con impronta entre los de su respectiva categoría e incluso entre los pesos pesados adultos.

Uno de ellos es el canoísta cienfueguero Fernando Jorge Dayán (3 de diciembre de 1998). Despuntó en el 2016, cuando la vida y sus esfuerzos dentro de la selección nacional de canotaje lo llevaron a formar dupla con el curtido Serguey Torres en el C-2, la embarcación más icónica que ha tenido esa disciplina en nuestro país.

Ese año se hicieron del oro en el Campeonato Panamericano, una inyección de energía positiva y mentalidad ganadora de cara al futuro. En los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro pese a colarse en la final A del C-2 a 1 000 metros no pudieron hacerse justicia y en definitiva recalaron sextos (3:48.133 minutos).

Justamente ahí la vida le cambió. En lo adelante casi ningún podio de premiaciones se le ha resistido al binomio Torres-Dayán, quienes además, para ganar en capacidades como la resistencia a la fuerza y ritmo de boga, han incursionado exitosamente en los 5 000 metros, tanto individual como formando dúo.

Para tener una idea del despegue de Fernando Jorge (1.73 metros y 70 kilogramos de peso) cabe señalar que en el 2017 su alforja culminó llena de pergaminos, siendo los más notorios el subtítulo del C-2 en el Mundial de Racice, República Checa; igual condición en la Copa del Mundo de Szeged, Hungría; y el título del C-2  en la fase de Montemor O Velho, Portugal, complementado con su plata en solitario en los 5 000.

Pese a esa impecable hoja de servicios no logró colarse entre los mejores deportistas del año de la Mayor de las Antillas. Ante la proximidad de esa selección a la vuelta de los últimos 12 meses consideré justo repasar el palmarés del sureño en el actual 2018.

Oro en los 5 000 metros de la Copa del Mundo de Duisburg, Alemania con crono de 21:45.739 minutos; plata junto a Serguey (3:31.645) en el C-2 a 1000, solo superados por los extraclases alemanes Yul Oeltze-Peter Kretschmer (3:30.948).

Precisamente los germanos se impusieron en el certamen del orbe de Montemor O Velho, Portugal, escena que por demás se antojó calco de lo acontecido a ese nivel en el 2017.

Los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla, y la justa Panamericana de Darmouth, Canadá, lo vieron aferrarse al oro por partida doble.

Ese rendimiento no solo lo convierte junto a Serguey en la carta más sólida del piragüismo antillano rumbo a Lima 2019, sino que además los perfila como serios candidatos a una presea olímpica en Tokio 2020, algo que el canotaje añora desde la edición de Atenas 2004, cuando los legendarios “peludos” Ledys Frank Balceiro-Ibrahím Rojas se vistieron de plata en el C-2 a 500 metros, regata que muchos recordarán pues los chinos Guanlian-Wenjun (1:40.278), doblegaron a los nuestros por una nariz (1:40.350).

De vuelta a Fernando Jorge, conjuga ritmo de paletadas y resistencia, lo que unido a su juventud lo convierten en un canoísta técnico, con frecuencia tanto en distancias sprint como en las de largo aliento, sencillamente temible.

tamaño aval lo colocan en el foco de atención de cara a la selección de los mejores deportistas de Cuba en el 2018. Puede que el canotaje no sea una disciplina muy popular, pero si de rendimientos y merecimiento va la selección, el cienfueguero debe estar sin cuestionamiento alguno.

Pincelada continental rumbo a Lima

La historia del canotaje a nivel Panamericano arroja que desde la edición de La Habana 1991 en la que Cuba prácticamente barrió al adueñarse de diez de los 13 títulos en disputa, siempre hemos coqueteado o materializado el dominio en América. En lo adelante Mar del Plata 1995 nos vio culminar segundos (4-2-3) al acecho de Estados Unidos (5-4-0); Winnipeg 1999 nos deparó igualmente la segunda plaza con idénticos tres metales de cada color y Canadá delante (4-2-1).

Santo Domingo 2003 reservó para Cuba la gloria mayor gracias a cinco coronas; en tanto Río 2007 nos colocó de nuevo en el segundo peldaño (3-4-2) ahora a espaldas de México (5-1-1).

En la actual década Guadalajara 2011 significó imponernos (4-3-2) por una nariz (4-2-1) a Canadá. Cierra precisamente la edición de Toronto 2015, cuando la capacidad de nuestros piragüistas una vez más superó la de los anfitriones, en esta ocasión (6-2-2) por (5-5-4).

A continuación se ubicaron, Brasil (3-6-5), Estados Unidos (3-1-1), Argentina (1-3-4), Ecuador (0-1-1) y México (0-0-2).

Puntales en ese rendimiento devinieron Jorge García y Yusmary Mengana, cada uno con tres vellocinos per cápita en diferentes eventos del kayak.

En el orden individual las figuras que están llamadas a reemplazar al capitalino conocido como “el petrolero”, y la pinera acogida a la maternidad son Fidel Vargas y Yurieni Guerra, pero ninguno de los dos llegan aún al nivel de calidad de sus predecesores, capaces de clasificarse incluso a finales A en certámenes del orbe, fundamentalmente Mengana.

De ahí que en el caso del kayak las mayores opciones, sin menospreciar el posible crecimiento de Vargas y Guerra en la ruta que le resta hasta la hora cero en Perú, pasen por las tripulaciones colectivas.

Un total de 169 atletas se inscribirán en la lid de canotaje de los Juegos Panamericanos, con asiento en el lago TBD de Lima (sprint), y en Río Canete, ciudad de Lunahuaná el slalom. La modalidad que nos compete inscribirá como es habitual a 60 piragüistas de cada sexo más cinco wild cards; mientras en el slalom pugnarán 44 (22 hombres y otras tantas féminas.

La Mayor de las Antillas se inscribe como la nación con mayor número de botes presentes (12 e igual cantidad de efectivos), sin contar los anfitriones peruanos. Le siguen a continuación Canadá (11-16), México y Estados Unidos (10-13), Brasil (9-10), y Argentina (8-12), precisamente los rivales de mayor consideración.

Visto 677 veces Modificado por última vez en Sábado, 15 Diciembre 2018 08:00

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