domingo, 26 mayo 2019, 21:42
Sábado, 24 Noviembre 2018 22:16

CRÓNICA: El silencio, el respeto, el dolor

Escrito por  Yuris Nórido/CubaSí
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La partida física de Fidel Castro conmovió al país. Millones de cubanos vivieron hace dos años jornadas de homenaje al líder indiscutible de la Revolución...

 

La mañana siguiente, después de conocer la noticia, fue luminosa y despejada en La Habana. Pero en una ciudad normalmente ruidosa y ajetreada reinaba ese día un silencio abrumador.

Estuve en el Parque de la Fraternidad, caminé por Reina, llegué a Infanta: en todas partes la gente hablaba bajito, como «digiriendo» la noticia. «Yo sabía que estaba enfermo —comentaba una señora en el portal del Palacio de la Computación—; pero esto me ha cogido de sorpresa. Yo nunca pensé que iba a llegar este día».

Como esa señora, mucha gente. Buena parte de nosotros habíamos nacido y crecido en la Cuba de Fidel. Fidel era una presencia permanente, un referente inmenso. En la Televisión, en los periódicos, en los carteles y vallas... en todas partes su perfil singular, su sonrisa abierta, el gesto sereno...

La voz de Fidel formaba parte esencial de la banda sonora de tantos años, su imagen era emblema, su pensamiento concretaba el de millones. Él fue guía e inspiración, símbolo de rebeldía y justicia.

«Fidel, me lo diste todo», decía un cartel en una ventana. «Gracias, Fidel», escribió alguien en su puerta. «¡Fidel está conmigo!», se podía leer en el parabrisas de un automóvil. Sin esperar indicaciones de nadie, la gente comenzó a colgar las banderas cubanas en los balcones y aquí y allá aparecieron retratos del Comandante.

Cerca ya de la Plaza de la Revolución, aquel sábado soleado, una mujer le ponía flores a un busto de José Martí. «Se las pongo al Maestro y es como si se las pusiera a su alumno mayor. Esos han sido los dos hombres más grandes que ha tenido Cuba. ¡Ojalá que Fidel descanse bien cerca de Martí!

Ella no lo sabía entonces, pero pronto su aspiración devendría homenaje de todo un pueblo. La última morada del Comandante estaría bien cerca de la del Apóstol, en el lugar más sagrado de la Patria.

Visto 529 veces Modificado por última vez en Jueves, 29 Noviembre 2018 10:17

Comentarios  

 
#2 mercyrh 26-11-2018 14:40
28 NOVIEMBRE 2016

EL SILENCIO DE HOY.

El silencio de hoy no es silencio de muerte… es ausencia.
Es la cabeza baja por la meditación.

Me falta tu cuerpo, tu gallardo uniforme,
tus manos blancas, finas,
aquel dedo que esgrimes erecto, inquisidor.

Pero también sé que tu etérea figura,
me acompaña latente donde quiera que voy,
que oiré tu voz siempre, profeta del destino,
que podré preguntarte ¿cual camino es mejor?

Recordarte con vida, con todos tus colores,
tu barba, tu sonrisa, tu verde resplandor,
será mi día a día, será mi orgullo patrio:
que ese rebelde bueno haya sido cubano.

Yo no quiero llorarte.
sólo dame un momento,
déjame acostumbrarme,
a que seas espacio, dimensión o viento.

Llévate el himno que te llama al combate
envuelto el cinco franjas y el escudo mayor.
De la estrella… no hablo, esa nació contigo,
Fue tu faro, tu lumbre, tu mirada, tu ardor.

El silencio de hoy ha llegado a los niños.
Algarabía, bullicio, suspendidos al vuelo,
se ha marchado el gran “profe”, su abuelo.

El silencio de hoy lo guardaré en mi pecho,
en un rincón blandito donde escondo el dolor.
Allí no se lastima con ruidos ni con gritos,
Pero si ronronea una canción de amor.

El silencio de hoy no es luto, es energía,
Es sembrarte al recuerdo,
para que seas el guía.

El silencio de hoy no te despide… te acompaña.

El silencio de hoy se rompe así: ¡VIVA FIDEL!
 
 
#1 Arquero 26-11-2018 09:34
La partida de Fidel me provoca el sentimiento más raro que he experimentado. Es verdad que nos lego su extraordinaria obra nos quito los dueños de arriba, lleno el Pais de escuelas, la salud y la educación fueron su tarea diaria, dignifico al Pais..... pero no es lo mismo todo sin él.... en este Mundo cada vez más dividido y diria yo loco nos hace una falta tremenda...
 

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