Si captan la ironía, verán que hoy estoy pesimista hasta el tuétano. Se diagnostica como madurar el acto de aceptar todas las explosiones que nos trae la vida. Si maduras lo suficiente, puedes incluso aceptar que lo que te pasa es producto de la persona que eres y de las decisiones que tomas. Nada más y nada menos que eso.
Este es exactamente el punto de vista de Abdelatif Kechiche, quien escoge a Adèle Exarchopoulos como protagonista. Adèle. Sus labios entreabiertos, sus nalgas entreabiertas, sus senos entreabiertos. Todo en Adèle está al descubierto.
La cinta se compone de escenas de las más voluptuosas, cálidas e irrefrenables radiografías de la piel. Una piel dulce y ausente de pecado.
En la película, Adèle tiene quince años y comienza a cuestionarse su sexualidad. El sexo con chicos le parece aburrido. Conoce a una encantadora Léa Seydoux de pelo azul y se enamora de ella. Sufre los prejuicios de familiares y amigos, pero su amor es tan intenso como solo puede serlo el primero.
La cinta, una adaptación de la novela Blue, de Julie Maroh, logra que la pantalla se convierta en un ser vivo, que respire. La forma de hacerlo es enseñarlo todo: incluso el sexo en tiempo real que tienen las dos actrices. Las escenas sexuales lo enseñan todo; tanto, que cuestionan los límites de la propia mirada.
Los muslos jóvenes y ardientes de vida laten en el medio de una propulsión ávida de sexo, matizada por un amor irresistible y eléctrico, que hace sentir a todos irremediablemente vivos. Amor. Puro y duro, del que no se da todos los días.
Pausa para respirar.
Deslumbrante. Probablemente, pocas veces antes en el cine reciente se ha rodado de forma tan frontal, tierna y precisa el sexo, el sexo lésbico. Todavía más. Probablemente, nunca se ha hecho una película que refleje con tanta física y química el amor y el sexo entre dos mujeres… y puede que valga la pena decir entre dos personas…
Jueves, 15 Noviembre 2018 11:45
CRÍTICA DE CINE: Blue Is the Warmest Color
Escrito por Diana Castaños/Especial para CubaSí
Publicado en
Cine
Comentarios
Abdellatif Kechiche ganó la palma de oro y Premio FIPRESCI en el Festival de Cannes en el año 2013 con el drama romántico Blue Is the Warmest Color, además de las nominaciones a Globos de Oro y Bafta
Adèle tiene quince años y sabe que lo normal es salir con chicos, pero tiene dudas sobre su sexualidad.
Una noche conoce y se enamora inesperadamente de Emma, una joven con el pelo azul. La atracción que despierta en ella una mujer que le muestra el camino del deseo y la madurez, hará que Adèle tenga que sufrir los juicios y prejuicios de familiares y amigos. Adaptación de la novela gráfica "Blue", de Julie Maroh.
El filme ha pasado a la historia como un ícono del cine LGTBI pero es quizás su desarrollo tan realista y carnal lo que no logró encantarme
La cinta es erótica sin embargo la escena de los 5 minutos de puro sexo desmedido, sirve como metáfora para expresar el tránsito de la sexualidad de uno de los personajes
Blue Is the Warmest Color refleja el amor entre dos mujeres de la misma manera que lo hizo Julio Medem en 2010 con Habitación En roma, sin embargo esta me pareció más entrañable
Tanto la fotografía como el montaje son sobresalientes, no se le puede negar a Kechiche el cuidado de la dirección artística
Quizás porque me gusta que en la vida sea todo rojo y en esta cinta todo es azul que esta adaptación de la novela gráfica de Julie Maroh me provocó más irritación que emoción
La química entre Adèle Exarchopoulos y Léa Seydoux es evidente, como la tuvieron Cate Blanchett y Rooney Mara en Carol
La película se eleva gracias a ellas a lo sólida que se muestran frente a la cámara y cuando dicen sus parlamentos
Blue Is the Warmest Color no es de lo mejor que he visto del cine francés del realizador, soy más de happy end
vangelys en mi opinión el final de la peli no es el vivieron felices para siempre de los cuentos de hadas, pero sí algo más aterrizado en la realidad, adele era muy joven, una adolescente, en esa etapa se está buscando y experimentando, a esa edad es bastante frecuente la infidelidad y el cambio de pareja, ella se dio cuenta de su error e intentó solucionar el desastre que hizo al serle infiel, pues de veras la amaba, a su forma inmadura, pero la otra muchacha, que sí era madura, no aceptó su desliz y siguió con su vida, mientras que adele nunca logró superarlo, al menos hasta ese momento. Es una situación que en la vida de muchos debe haber sucedido y yo no a ninguna de las dos, hay que comprenderlas a ellas y sus buenas o malas decisiones.
A mí me encantó la película, por la sensualidad, el erotismo y la ternura y también porqué no por el desenlace que tuvo