“¡Mira que uno ve cosas en la basura!” —me dice la vecina de los bajos de la casa— mientras en el patio acomoda frascos de varios tamaños y usos. De pronto toma uno de champú vacío de la marca Sedal, me mira y exclama: “Si en cada hogar se recogiera uno como este…” dejó la frase sin terminar, tomó la jaba de basura, me dio la espalda, y se dirigió a la calle donde se botan los desechos.
El diálogo matutino sobre “materias primas” me puso a pensar en un asunto que también me llama atención.
Ciertamente, en todos los barrios, en cualquier esquina, se encuentran cientos de desechos sólidos que podrían recuperarse, dígase envases disímiles, por ejemplo los pomos plásticos de agua y de detergente líquido de producción nacional, perfumes, champú y, hasta los más pequeñitos de hipoclorito de sodio, los cuales se desperdician por miles.
“A mí me duele muchísimo que eso suceda, estamos botando dinero y recursos de alguna manera”, continuó la vecina.
La recuperación de materias primas es una de las políticas fundamentales en las que trabaja el Ministerio de Industrias, de ahí que exista una empresa dedicada a esta actividad.
Dicha política tiene como objetivo encontrar soluciones integrales y eficaces a los problemas que obstaculizan el exitoso desarrollo del reciclaje de materias primas y, de esta forma, dar cumplimiento al Lineamiento 235 de la Política económica y social del Partido y la Revolución.
Un apoyo a la actividad es que en los últimos años a la actividad se ha sumado una fuerza creciente de trabajadores por cuenta propia, que, según fuentes consultadas, en el año 2013 ascendía a más de cinco mil recuperadores. 
Los trabajadores por cuenta propia constituyen un factor importante en esta actividad.
(Foto: De la autora)
Por otra parte, en el verano del 2016, durante una sesión ordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular, se informó sobre la constitución de 15 cooperativas no agropecuarias en fase experimental, por lo que todo ello ratifica la importancia que el Estado brinda a esta labor.
Sin embargo, este empeño gubernamental no se corresponde con lo que ocurre en las comunidades.
A la población cubana de más de 60 años no le resultan ajenas varias prácticas que arrojaron beneficios al respecto, como la recogida de envases; habitual en todas las farmacias o la labor de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) y de los niños en las escuelas, como activistas voluntarios.

Antiguamente, esto era una imagen cotidiana en los barrios. ¿Ahora?
Es cierto que, desde el punto de vista económico, ello no aporta grandes cifras, pero sin duda, significa una contribución importante, sobre todo desde el punto de vista educativo de las nuevas generaciones. Ahorrar resulta imprescindible para cualquier economía, mucho mas cuando hoy el país eroga millones para adquirir productos alimenticios, entre otros.
La población cubana necesita educarse en este aspecto. Tengamos en cuenta que los países desarrollados tienen una vasta cultura del reciclaje, entonces nosotros pudiéramos extraer las mejores experiencias y ponerlas en práctica en menor escala y de manera sistemática.
Resulta imperdonable que tantos recursos se boten de manera desmedida y el pueblo no tenga conciencia de ello.
El Ministerio de Industrias contempla esta acción como prioritaria, no obstante hace falta incentivarla y promoverla en la base, en los barrios, donde es posible llevarla a vías de efecto. No puede perderse de vista que como país pobre y subdesarrollado es necesario asirse de las mejores practicas y experiencias para aprovechar al máximo los recursos con que dispone la nación.
Puede que usted piense que con tantas dificultades que hoy presenta —sobre todo la capital— la recogida de basura, esto es una utopía. Sin embargo, resulta imprescindible soñar para tratar, alguna vez, de tocar el horizonte.
Comentarios
Otra materia es el vidrio, como se botan las botellas que no son aceptadas por la empresa de recuperación de materia prima, si los japonese se enteran van a hacer una cooperativa en Cuba. Somos tan pobres y a la vez tan innorantes que no apreciamos lo que se puede reciclar.
A la empresa de materia prima le intereza más el acero que todo lo demás.
En una ocasión en la embotelladora de cerveza La Princesa de Pinar del Río había tanto cartón que casi tapaba a un almacén y a pesar de la gestión con materia prima, nunca accedieron al llamado de la embotelladora, así están las cosas con la materia prima reciclable.
Esto comenzó hace añosssssss atrasssssssssss s, antes del ‘salvador’ (irónicamente hablando) Periodo Especial, cuando se recogía vidrio (botellas pomos, y hasta etcéteras de cristal), hasta que empezó el abarrote de frascos en los establecimiento s donde se recogían por la falta de transporte, excusa, pretexto, subterfugio aceptados y devenidos en la categoría oficial de ‘justificación’ , tomada ‘en confianza’, a pie juntilla sin verificar su veracidad y de tanto uso convertida en ‘justificadera’ . Solo porque alguien con algún cargo (del nivel que sea) lo dice, basta. A muchos les “…duele muchísimo que eso suceda, y que estemos botando dinero y recursos de alguna manera”, ¡menosssss….!!! ! A los que tienen que responder por ello, y que deberían explicarlo objetivamente, y los que tenían (aún tienen) que habérselo exigido con severidad y no lo hicieron (no lo hacen). Ahora “es tarde Coti, le han mata’o”. Ahora si hay problema con el transporte, el combustible y hasta la vergüenza (que no hay o muy poca). Hasta a la recogida por CDR le dieron un tiro sin explicar.
“…Resulta imperdonable que tantos recursos se boten de manera desmedida”, pero TODO sigue igual de mal, y el pueblo SÍ tiene conciencia de ello, lo que no tiene es donde entregarlo.
Yo en lo particular no pienso que es una utopía, pero hay que trabajar mucho, y exigir muchísimo más, dejando atrás las lamentaciones y principalmente las ‘justificaderas ’ so pena de pasar otros 60 años, otra generación, y con ello, el olvido de los ‘sueños’ dando a luz a una nueva utopía.