martes, 20 noviembre 2018, 16:24
Jueves, 11 Octubre 2018 06:43

Brasil: Frente Amplio Antifascista

Escrito por  Ángel Guerra Cabrera / La Jornada
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La abrumadora victoria del nazi Jair Bolsonaro en la primera vuelta de las elecciones brasileñas no debe ser subestimada.



La abrumadora victoria del nazi Jair Bolsonaro en la primera vuelta de las elecciones brasileñas no debe ser subestimada. Brasil es la octava potencia mundial, con posición geopolítica de primer orden en América del Sur. Bolsonaro, descaradamente chovinista, misógino, racista, homófobo, proyanqui y prosionista, detesta los valores democráticos. Es la continuación del golpe de Estado contra la democracia, iniciado mucho antes del golpe parlamentario que tiró a Dilma con una extraña movilización de masas y una campaña mediática internacional que dibujó al PT como el único partido corrupto del país. Campaña salida del Departamento de Justicia estadunidense, promotor del caso Odebrecht y las miserables delaciones retribuidas.

Bolsonaro no es un hecho local. Se inscribe en una corriente mundial de ascenso del fascismo, que tuvo su primera expresión rotunda en la elección de Donald Trump, a quien casi nadie tomó en serio, igual que al ex militar hasta hace unos meses. Lo mismo ocurrió con Hitler. Esta corriente eslabona hoy a Trump, Le Pen, Salvini, Orban y, por supuesto, Netanyahu, entre otros. Está creando una internacional con articuladores como Steve Bannon, ex jefe de campaña del hoy inquilino de la Casa Blanca, y generosos donadores como los hermanos Koch, grandes entusiastas de Bolsonaro. Aunque no sean abiertamente fascistas, Duque, Macri y Piñera son fanáticos neoliberales y en un eventual triunfo de Bolsonaro el 28 de octubre, constituirían un peligroso polo reaccionario en América del Sur.

El capitalismo ha sufrido importantes mutaciones desde 1933. Pero hay constantes que mantiene y hasta se agudizan. De la misma manera que la crisis del capitalismo decimonónico liberal condujo a la Gran Depresión del 29 y al fascismo, aunque también la primera llevó a la revolución bolchevique y la segunda reforzó las opciones socialistas, la crisis del capitalismo neoliberal ha evidenciado la incapacidad de la democracia representativa y su sistema de partidos para procesar las grandes insatisfacciones que crea. Ello hace que los de abajo anhelen soluciones alternativas a las de ese modelo y los de arriba constaten que ya no les alcanza para seguir controlando a las víctimas del sistema de explotación. El neoliberalismo y la democracia de millonarios han sido incapaces siquiera de lograr crecimiento económico y grandes potenciadores de flagelos capitalistas como el desempleo, el analfabetismo, la falta de acceso a la cultura y la educación, a la vivienda, las continuas guerras, el cambio climático y verdaderos genocidios en nombre del combate a las drogas o al terrorismo.

La alternativa puede venir, en dependencia de una serie de factores, de victorias populares como la de AMLO en México, Evo Morales en Bolivia o Chávez y ahora Maduro en Venezuela. Pero también llegar al extremo de amenazar en Brasil con el ascenso al poder del fascismo más crudo personificado en Bolsonaro.
Por supuesto, la mayoría de los que votaron por el ex militar, no sabe lo que es el neoliberalismo, menos el fascismo, ni sospecha sus consecuencias. Muchos de ellos fueron beneficiados y catapultados a la clase media por los programas sociales de Lula. Comenzaron a disponer de más bienes materiales y de inéditas oportunidades de ascenso social pero no se realizó con ellos el trabajo de formación cultural y política que les permitiera comprender por qué y con qué fin estuvieron privados antes de esos beneficios y por qué recién los habían podido recibir ahora. Los regímenes fascistas clásicos, históricamente han sido aupados por minorías de activistas que movilizaron a mayorías insatisfechas e indignadas, con frecuencia incultas políticamente, a las que la izquierda no fue capaz de ganar para una auténtica transformación social. En una encuesta realizada en favelas sobre el programa Bolsa Familia en los meses anteriores al golpe parlamentario contra Dilma, el mayor porcentaje de encuestadas contestó estar muy satisfecho porque Dios se los había proporcionado.

La votación alcanzada por Bolsonaro en la primera vuelta de las elecciones, no puede menos que asombrar. El ex capitán con sus 49 millones 276 mil 990 sufragios estuvo a un tris de alcanzar la victoria definitiva. Así habría evitado comparecer en el segundo turno, donde pese a la ventaja de 17millones 934 mil 5 que le sacó a Fernando Hadad, candidato apoyado por Lula, corre el riesgo de ser derrotado por un esfuerzo gigantesco, ya en marcha, de gran parte de la izquierda y las fuerzas democráticas y progresistas brasileñas.

Pero esa votación de Haddad habla de un gran esfuerzo de movilización del Partido de los Trabajadores para llevar hasta allí a un candidato que no tenía ni un mes de proclamado. Fue cuando un Lula preso injustamente y sin pruebas y político más popular de Brasil punteaba en las encuestas y el Tribunal Supremo le prohibió competir electoralmente.

¡El fascismo no pasará!

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Comentarios  

 
#5 Aurelio 15-10-2018 14:18
La ignorancia de los pueblos manipulada desde los medios masivos en manos poderosas, dígase prensa, TV, redes sociales, “atizada” por un fanatismo religioso inyectado convenientement e por un sacerdocio que no renuncia al diezmo poderoso, y que teje su cortina de humo a la vista y oídos de los pobres y/o “pobres“ inconscientes y/o “pobres“ apolíticos, y o “pobres” indiferentes, y/o “pobres“ incapaces (y no por bajo coeficiente intelectual) de interpretar por sí mismos la sublime enseñanza de Cristo, es a mi juicio la verdadera causa de que millones ¿se equivoquen?,… sí, un pueblo inculto se equivoca, una y otra vez, un pueblo apolítico se equivoca, una y otra vez, un pueblo sin memoria histórica se equivoca, una y otra vez,… ¡esos pueblos también se equivocan!, no importa de cuántos millones de electores se compongan, especialmente porque median sobre ellos intereses hegemónicos. Los pobres que no pueden pagar una simple consulta votaron por Bolsonaro mientras éste anunciaba que echaría de Brasil a nuestros médicos de vuelta hacia la Isla una vez que ganara las Elecciones,… ¿eso es verdaderamente lo que quiere el pueblo carioca?,… más que ello me ocupa el pensamiento el destino de Nuestra América,… tenemos que luchar por Brasil, por Venezuela, por Nicaragua, por Argentina, por México, por todos los latinoamericano s y latinoamericana s… desde las redes sociales, medios alternativos, etc., llevar nuestra Verdad y no híper-criticarn os tanto,… el destino de la Patria Grande está en nuestras manos, y la clave de victoria es cerrar filas toda América Latina unida como la Plata en las raíces de los Andes. Disculpas de antemano por violar las reglas de discusión en grupo, por contradecir opiniones en lugar de expresar que tengo otra pero,… aborrezco las repetidas ideas de qué este es el futuro que los brasileros están escogiendo porque ¿democráticamen te? así lo han decidido, aborrezco la indiferencia de no pocos -o quizás sí- de que el problema es sólo de ellos y ya sabrán, aborrezco la hipercrítica de la izquierda desde la propia izquierda (la peor cuña), aborrezco la abstención, aborrezco el aparente discurso revolucionario que fortalece retrógrado y degrada el humano imperfecto avocado en hacer el bien, aborrezco -por supuesto- a los asalariados al servicio del Imperio, pero más a los ingenuos que siembran cizaña así de gratis, porque criticar es fácil, pero estos, son tiempos de acometer. Saludos
 
 
#4 y 13-10-2018 07:22
Es para reirse y a la vez preocuparse, pero parece que a la gente le gusta lo malo, o es tan fuerte la guerra mediática. Yo tengo la esperanza que en la segunda vuelta todo cambie
 
 
#3 carlosvaradero 12-10-2018 12:02
piensacorazòn, realmente cree usted que es como usted dice?
Tanta gente no puede estar engañada, estamos hablando de millones de brasileños, no de 1000 ni de 10000, aunque la propaganda de los medios sea muy fuerte y el desconocimiento sea general, existe algo que se llama "sentido común", será que tantos brasileños, tampoco lo tienen?
Más bien creo que lo más fácil es justificar la derrota que reconocer errores.
Desafortunadamente para el pueblo brasileño los va a gobernar un tipo con las peores características de un presidente, pero es lo que eligieron los brasileños, tal como pasó en Argentina con Macri, de quien es la culpa?
Algo está pasando con la izquierda en la América Latina.
 
 
#2 piensacorazón 12-10-2018 10:46
El pueblo de Brasil sólo está sin voluntad por desconocimiento y falsa verdad. La campaña se ha hecho totalmente alejada de la democracia y la transparencia. Estar engañados hace que la voluntad esté viciada.
 
 
#1 jesus 11-10-2018 08:57
Simplemente es la voluntad del pueblo Brasileño, el derecho de cada pueblo elegir su destino, la Izquierda no ha sabido convercer en Brasil solo asi se explica este resultado tan abrumador, a nosotros solo nos queda respetar la voluntad de los Brasileños.
 

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