lunes, 15 octubre 2018, 10:58
Jueves, 11 Octubre 2018 05:46

China responde al Imperio

Escrito por  Arnaldo Musa/Cubasí
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Mike Pompeio, en su visita no deseada a Beijing, donde no fue recibido por el presidente Xi Jinping. Mike Pompeio, en su visita no deseada a Beijing, donde no fue recibido por el presidente Xi Jinping.

China ve en las acciones de Estados Unidos la intención de imponer su dominación y reprimir el crecimiento económico y el desarrollo científico y tecnológico del país asiático, pero, como demuestran recientes hechos, el tiro le está saliendo por la culata a Washington.



Injerencias en la política interna y externa, entrega de moderno armamento a separatistas en Taiwán y más leña al fuego en la guerra comercial que ha emprendido contra China es más que suficiente para indicar como Estados Unidos ha agriado las relaciones con la segunda potencia económica del planeta, y eso fue lo que encontró el secretario norteamericano de Estado, Mike Pompeio, en su visita no deseada a Beijing, donde no fue recibido por el presidente Xi Jinping.

Sintomático fue el hecho de que la llegada de Pompeo estuvo precedida por la decisión china de no comprar ni una gota de petróleo más a Estados Unidos, sanciones de respuesta a las emprendidas por Washington y el anuncio de que China sigue aumentando el valor y volumen de sus exportaciones, a pesar de la acción depredadora emprendida por el Imperio.

Este conflicto comercial obligó al gigante asiático a comprar soja a otros proveedores que no sean Estados Unidos, la mayor parte en América del Sur, dejando a tres estados de la Unión sin su principal comprador.

Todo ello está unido a la presencia de la flota naval china en aguas del Mar de Sur de China, al tiempo que protegía otras vías de comunicación marítima, sin dar un ápice de margen a cualquier acción militar e injerencia estadounidense, tal como alientan los halcones presentes en el gabinete del presidente Donald Trump.

Algunos analistas opinan que Trump pretende no sólo cumplir promesas de su campaña electoral, con ese desmarque cerebral de American First, sino también dar una imagen fuerte para evitar una probable victoria de sus rivales del Partido Demócrata en las elecciones de medio término de noviembre entrante.

China ve en las acciones de Estados Unidos la intención de imponer su dominación y reprimir el crecimiento económico y el desarrollo científico y tecnológico del país asiático, pero, como demuestran recientes hechos, el tiro le está saliendo por la culata a Washington.

En este contexto, el presidente Xi Jinping advirtió nuevamente que Washington está prendiendo fuego a la economía mundial con su guerra comercial, y aseguró que la nación asiática defenderá el libre comercio y el multilateralismo en las relaciones internacionales, sin doblegarse ante las amenazas y el chantaje de Estados Unidos.

ENTRE EL DECLIVE Y LA HISTERIA

Lo cierto es que la más reciente andanada de sanciones norteamericanas contra Beijing se produjo por la importante compra de armas de China a Rusia y la acusación de Washington de que la nación asiática ha aumentado la venta de armamento mucho más barato que Estados Unidos.

Para la Casa Blanca, China es culpable de todo, incluso de exportar materiales bélicos que pueden ser una amenaza creciente para EE.UU., además de injerirse en los asuntos internos estadounidenses, con vistas a dañar al mayoritario Partido Republicano en las elecciones de medio término de noviembre, intentando la búsqueda de un nuevo presidente.

Para EE.UU., China logró infiltrarse en compañías de tecnología norteamericana para robar secretos, lo cual hizo decir al estratega militar chino Qiao Ling que la “anticuada mentalidad imperialista de Donald Trump, ha provocado el declive de EE.UU., no China”.

En opinión del analista Adrián Zelaia los motivos de las sanciones estadounidenses "van mucho más allá de las razones técnicas, de las razones que expresamente se mencionan en las distintas medidas que se aprueban", ya que -asegura- responden claramente "a estrategias geopolíticas de largo alcance".

En particular, según el analista, "es muy posible" que en el fondo no se trate de ni de objetivos comerciales, ni de "preservar el tejido industrial de EE.UU.", sino del "gran objetivo geopolítico de EE.UU., de los últimos 20 años", que pasa por "hacer frente al auge de los países emergentes, fundamentalmente de Rusia y de China, asegurando que el siglo XXI siga siendo un siglo americano".

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Comentarios  

 
#1 UNA TARDE DE NOVIEMB 11-10-2018 15:40
Duelo de Titanes.
 

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