domingo, 16 diciembre 2018, 01:43
Martes, 09 Octubre 2018 04:01

Brett Kavanaugh: ¿Juez o mala palabra?

Escrito por  Nicanor León Cotayo/Especial para CubaSí
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Activistas detenidos este sábado en el Capitolio, en Washington. Activistas detenidos este sábado en el Capitolio, en Washington. Foto: AFP

El gran fraccionamiento que afronta la sociedad estadounidense acaba de profundizarse aún más.


The New York Times comentó este sábado, en Washington, que el Senado aprobó al juez Brett Kavanaugh para la Corte Suprema de Estados Unidos.

Este caso, que algunos valoran como una victoria del presidente, finalizó con investigaciones sobre conducta sexual inapropiada.

Según escribió Sheryl Gay Stolberg, el saldo de la votación fue 50 a favor y 48 en contra.

Su artículo señaló que al tiempo de llevarse a cabo la votación de esos legisladores, en los alrededores del Capitolio se reunieron manifestantes que fueron sacados a rastras por agentes policiacos de la Casa Blanca.

Mientras eran reprimidos, gritaban: “¡Esto es una mancha en la historia de Estados Unidos!”, “¿Lo entienden?”, gritó una mujer, mientras terminaba la votación.

Luego de numerosas discusiones, el Partido Republicano apoyó la propuesta de Kavanaugh.

El senador Joe Manchin III, de Virginia Occidental, fue el único demócrata que lo apuntaló.

El resultado final no fue una sorpresa porque los senadores ya se habían pronunciado al respecto.

Observadores opinan que esta decisión traerá serias consecuencias para la sociedad estadounidense, el Senado y la Corte Suprema.

El rechazo fue tan lejos que, después de la votación, otro grupo de opositores se sentaron en los escalones del Capitolio y gritaron: “¡No, no, no!”, y acto seguido fueron retenidos por integrantes de los cuerpos policiales con o sin uniforme.

¿Dónde radica uno de los aspectos más controvertidos en la propuesta de Kavanaugh?

En que mujeres y sobrevivientes de agresiones sexuales se sienten impotentes debido a que sus acusaciones no fueron escuchadas.

Un momento crucial en el debate fue cuando el senador republicano John Cornyn, de Texas, en su discurso calificó de “tácticas mafiosas”, refiriéndose a los activistas y sobrevivientes de agresiones sexuales.

Uno de los manifestantes que han enfrentado a los senadores republicanos gritó: “Estoy con los sobrevivientes”, “¡este es un proceso corrupto!”.

Algunos de los futuros colegas del juez Kavanaugh expresaron preocupación sobre la imagen de la Corte, como lo hicieron las juezas Elena Kagan y Sonia Sotomayor.

La jueza Kagan expresó en la Universidad de Princeton: “las personas creen que la Corte no está dividida políticamente, que no debe ser una extensión de la política, sino que, de alguna manera, debe estar por encima de la refriega, aunque eso no suceda en todos los casos”.

El juez Kavanaugh inclinará, aún más, la tendencia ideológica de la Corte hacia la derecha, y consolidará una mayoría rígidamente conservadora.

El magistrado sustituido, Anthony M. Kennedy, de 53 años, “conservador moderado”, hubiera podido, con su edad, proseguir en la Corte muchos años más.

El Times añadió que Donald Trump, al imponer a Kavanaugh en la Corte, cumplió con una de las promesas durante su campaña electoral, a pocos días de efectuarse los comicios de medio término.

El periódico opinó que el mandatario ha utilizado el proceso de Kavanaugh para movilizar a la ultraderecha republicana y, al mismo tiempo, burlarse de Christine Blasey Ford, una investigadora académica que acusó al juez de intentar violarla cuando eran adolescentes.

Este caso, cuyo testimonio fue ante el Comité Judicial del Senado, y publicado en The Washington Post, desató otras denuncias que provocaron una investigación del FBI sobre la conducta de Kavanaugh.

Otra de sus acusadoras, Deborah Ramírez, afirmó: “Hace treinta y cinco años, los estudiantes de la sala optaron por reírse y mirar hacia otro lado, mientras Brett Kavanaugh perpetraba actos de violencia sexual”.

Y agregó: “Mientras veo a muchos de los senadores hablar y votar en el Senado, siento que estoy de regreso en Yale, donde la mitad de la sala se está riendo y mirando hacia otro lado. Solo que esta vez, en lugar de universitarios borrachos, son los senadores estadounidenses quienes deliberadamente ignoran su comportamiento. Así es como las víctimas somos aisladas y silenciadas”.

En su audiencia en el Senado, Kavanaugh definió las acusaciones de Blasey como “un golpe político calculado y orquestado”.

El senador demócrata Chris Van Hollen, de Maryland, dijo: “Al principio del proceso tenía dudas y me temo que, al final, persisten más que nunca”.

Agregó: “Cualquier esperanza de que Kavanaugh sea un juez imparcial fue destruida por su declaración durante la última audiencia”.

He aquí otra muestra del Senado en cuyas manos estarán trascendentales decisiones en la vida política de Estados Unidos.

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Comentarios  

 
#1 jose 09-10-2018 15:57
lo mejor de todo es la activista que aparece en el extremo derecho de la foto
 

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