lunes, 15 octubre 2018, 13:39
Viernes, 21 Septiembre 2018 05:38

ARCHIVOS PARLANCHINES: Tello, trapecista de las palmas

Escrito por  Orlando Carrió/Especial para CubaSí
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Tello se propone, un día, convertirse en un auténtico volador humano, y a pesar del carácter suicida de su antojo, no sufre nunca ni un rasguño. ¡Qué bárbaro!

Samuel Feijóo incansable a la hora de atapar dichos, refranes, piropos, pregones, trabalenguas y cuartetas campesinas nos habló una linda tarde sobre Pedro Hernández Téllez (Tello), el Trapecista de las Palmas, cuando un grupo de periodistas de Radio Habana Cuba lo fuimos a visitar en la sede de la recordada revista Signos empezando los años 80. Por supuesto, la historia nos atrapó desde el comienzo: Tello, nacido en 1908 en Guayos, actual provincia de Sancti-Spíritus, se propone, un día, convertirse en un auténtico volador humano, y a pesar del carácter suicida de su antojo, no sufre nunca ni un rasguño. ¡Qué bárbaro!

Este aguerrido trepador de nuestro árbol nacional fue en su juventud yerbero, estibador de azúcar, machetero, camionero y, antes de aprender a leer en Guayos, manejó de manera incansable la guataca en los campo tapizados de sol. Más tarde, aburrido de una rutina que lo embrutecía cada día más y siempre lo dejaba con cáscaras en el estómago, prueba suerte como  boxeador y con el alias de  Kid Tello se fue, primero, para Cienfuegos, y a continuación entró por la puerta grande en La Habana, donde se cayó a trompadas con el campeón de Cuba en ese momento, Federico Malibrán. Pelea «noventipico» de veces. Y, según evidencias confiables, casi siempre gana.

No obstante, su épica está por comenzar. Tras su retiro empieza a trabajar como desmochador de palma con una audacia y una temeridad que deja perplejos a los otros integrantes del gremio. «Yo voy a hacer trapecio de palma a palma», dicen que le gritó a su padre, y un santiamén se puso a imitar a los cirqueros que había conocido durante su breve estadía en el circo de Leite, una carpa de mala muerte que habitualmente se presentaba en la zona central de la Isla.

Aseguran los que lo vieron en acción, que Tello sube a una palma y no bajo de ella para alcanzar la otra, sino que brinca por arriba, de torre a torre, amarrado solo con un cordel. En una curiosa foto que vi años más tarde en la Biblioteca Provincial de Villa Clara se le ve volar como un rayo entre estos árboles, agarrado solo de las puntas de las pencas, a pesar de que sus presas están situadas a varios metros de distancia una de la otra.

En la revista Signos del 18 de enero de 1974 Tello le había contado a Samuel Feijóo:

«Vine a hacer una exhibición de mi arte, aquí, al parque de Sancti-Spíritus, en unas palmas que había allí, y la gente se quedó con la boca abierta. Las desmoché todas sin bajar al suelo. Es que yo soy el trapecista de las palmas en Cuba. Si pudiera meter palmas en la pista de un circo, el mundo entero se iba a azorar. Viejo como estoy, me atrevo a desmochar “treintipico” de palmas sin bajar al suelo. No creo que haya trapecista que corra más peligros y que lo haga más fácil. Soy el Campeón Desmochador. Y eso es lo que me gusta».

Creo que la vida arriesgada y trepidante de Pedro Hernández Téllez (Tello), fallecido en los ochenta, pone en serios aprietos a  los héroes de plastilina de esas películas que inundan hoy las pantallas de cine. ¿Alguien lo duda?

Visto 454 veces Modificado por última vez en Sábado, 22 Septiembre 2018 23:41

Hace unos cuatro años, cuando visité Matanzas para entrevistar a Ercilio Vento, historiador de esa ciudad, fui sorprendido por un rumor: un güije había sido fotografiado en la caverna…

León Armisen Martínez fue una empedrada muralla contra el delito, la corrupción y la mediocridad, lo cual le ganó simpatizantes y enemigos por montón, sobre todo, entre los representantes del poder político y económico.

Comentarios  

 
#2 Orlando Carrió 26-09-2018 16:41
Estimada Aramís: Favor le transmite mis saludos y respetos al historiador de Cabaiguán, Héctor Cabrera, y le comenta que leí su interesante carta con sumo interés. Es una valiosa contribución a la investigación sobre el Desmochador de Palmas. Por fortuna, conocí al historiador no hace mucho en su casa de Guayos, cuando le hice una larga entrevista sobre Tomás Álvarez de los Ríos, el creador del único museo de los refranes en el mundo. Me envió a verlo Juanelo, un ícono de cultura espirituana. Buen día.
 
 
#1 Aramis 25-09-2018 09:44
Después de leer el trabajo y comentarlo con el Historiador de Guayos Hector Inocente Cabrera
me envió el siguiente documento que publico hoy en la web www.rcabaiguan.icrt.cu

Los Téllez de Guayos
Por: Héctor Inocente Cabrera Bernal (Historiador de Cabaiguán)

Los Téllez eran una familia pobre y negros, condición que bastaba para ser discriminados en aquella seudo república o república a media, que imperó en Cuba hasta 1959 con el triunfo revolucionario.

Los Téllez, revolucionarios guayense eran: Pantaleón, Tomas, Perico, Tasio y Sixto. Sixto fue fundador del Partido Comunista en la década del 30, y se vio involucrado en el atentado que se le hizo en Sancti Spiritus a Sandalio Junco, el joven, que también incursionó en el Boxeo se le fue a la policía tirándose del balcón del ayuntamiento de la cuidad espirituana.

Tanto Sixto como Tasio y Perico, pertenecieron a la Guardia Caribe, grupo de valientes comunistas que se agrupaban para custodiar a los dirigentes del partido cuando visitaban la región.

Después de la constituyente de 1940, donde los comunistas llevaron la voz cantante en favor de los intereses de nuestro pueblo, aprobando en aquella constitución leyes como la jornada de 8 horas, y la eliminación del latifundios (burladas estas por los gobiernos de turnos y pisoteadas por Batista) los compañeros Blas Roca, Romárico Cordero, Juan Marinello y Salvador García Agüero fueron traídos a Guayos por Jesús Menéndez , y son atendidos por los Téllez, en su casa durmieron y comieron.

Todos se incorporaran a la lucha contra Batista, pero es de destacar que Tasio, desmochador de palmas donde era un verdadero experto, se convirtió en un azote para la guardia rural; en una ocasión por orientaciones del movimiento 26 de julio en Guayos, colocó en la entrada del pueblo en un lugar conocido como Las Treces Palma una bandera del 26 de julio que ondeo encima de una palma real de aquel lugar. Era el año 1957, y la soldadesca batistiana se enfureció.

Perico era el boxeador, fue también desmochador y se decía que él y Tasio se pasaban de una palma a otra sin bajar al suelo. Pero debo aclarar que el apodo no era Tello, sino Perico, y que sus apellido efectivamente eran Hernández Téllez. De lo que si estamos claro los guayense es que fue Tasio el que puso la bandera del 26 de julio en Las Treces palmas. Otro dato curioso; los hermanos Téllez formaron junto a la familia González Treche (Comunistas) una novena de pelota llamada Los Tigres, temible para ganarles. Eran los hermanos Téllez y Cinco Hermanos Treche, su manager era el líder comunista José González Treche.
 

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