miércoles, 23 enero 2019, 12:29
Sábado, 25 Agosto 2018 10:01

MIRAR(NOS): El cerebro enamorado

Escrito por  Liz Martínez Vivero/Especial para CubaSí
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En la película El lado oscuro del corazón el protagonista, es la escena más memorable, se cuestiona sobre el verdadero significado del amor.



Como si fuera posible entenderlo a plenitud, el joven poeta (interpretado con acierto por el actor argentino Darío Grandinetti), harto de lo que en buen cubano llamamos mariposeo explica al objeto de su idilio que encontrar la felicidad desde el camino que propone el amor, supone, necesariamente que te dejen sin aliento.

Desde el punto de vista fisiológico, eso no deja de ser cierto. Pero si yo le digo que alguien tiene ansiedad, obsesión, distorsión de la realidad, pérdida del autocontrol, dependencia emocional y física de otro, Ud a lo mejor crea que hablo de alguien con dependencia a las drogas.

En la más absoluta realidad, estos son algunos de los síntomas de una “adicción” que nos ha afectado o nos afectará a todos a lo largo de nuestra vida. Una adicción imposible de prevenir y contra la que no sirven de nada las advertencias, porque todos suspiramos por tenerla y la añoramos si nos falta. Se trata, como ya les adelantaba, del amor, que opera a través del sistema de recompensa del cerebro, el mismo que activan las drogas.

El amor enferma, ya nadie lo duda. Cambia la piel porque incrementa los niveles de estrógeno, lo cual ocasiona altos niveles de estrógeno.

Y después de un beso, sobre todo si es placentero y con un vínculo afectuoso, el cerebro se libere una dosis de dopamina, la cual genera felicidad; es decir, después de este contacto tu pareja debe sonreír más lo que se traduce en una señal de amor inequívoca.   

Lo más llamativo, no obstante, al menos en lo que respecta a esta redactora ha sido descubrir que los hombres enamorados disminuyen el ritmo de andar.

Pero no será en todos, porque nunca hay generalidades cuando se trata del amor ni siquiera cuando involucra a la ciencia pues los niveles de cortisol, la hormona del estrés, también están elevados debido a la incertidumbre. El estrés, a su vez, eleva los niveles de vasopresina y aumenta la probabilidad de que surja un enamoramiento. Hay quien sostiene, que para conquistar a alguien, las actividades que suponen un mayor nivel de estrés, son más efectivas que una cena romántica.

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