lunes, 19 noviembre 2018, 16:35
Domingo, 12 Agosto 2018 05:59

Trump y Conte: Con los brazos abiertos

Escrito por  Arnaldo Musa/Especial para CubaSí
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Trump y Conte, dos gobernantes muy parecidos. Trump y Conte, dos gobernantes muy parecidos.

Si hay algo que Trump admira de Conte es su mano dura en inmigración, y más cuando está aplicando una política fronteriza de «tolerancia cero».



Ese halo fascistoide, racista y misógino de las figuras que tienen o quieren tener cada vez más poder es lo que ha unido al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro de Italia, Giuseppe Conte.


La política que ambos acordaron el 31 de julio pasado en la Casa Blanca fue subrayada por sus representantes en Roma y Washington, y se erige sobre el esencial accionar de utilizar mano dura contra la inmigración, las relaciones con Rusia y la economía.

No importa cuánta mentira digan, la desfachatez que utilicen, si hay una mayoritaria prensa de derecha que está bailando al compás de los neofascistas, como se ha demostrado recientemente en la imposición de más sanciones norteamericanas a Moscú, esta vez por algo aún más increíble: el caso Skripal. No importa que se haya demostrado fehacientemente que todo fue un montaje burdo de la inteligencia británica, que hizo todo un espectáculo cirquero acerca del falso envenenamiento a un exespía ruso y su hija en Gran Bretaña, quienes siguen gozando de buena salud.

Es decir, se hace cualquier cosa para incrementar la tensión en el mundo; el imperialismo confía en su poder militar para amenazar constantemente con borrar la vida en el planeta.

Conte, por supuesto, sigue la corriente, al establecer con Trump un diálogo en el que destacan las frases de mutua admiración, sonrisas y buena sintonía.

Ambos comparten muchas posturas similares. Poco dado a los elogios que no vayan hacia sí mismo, Trump no dudó en aplaudir a Conte «por su liderazgo audaz, verdaderamente audaz», y lo puso como ejemplo para «los líderes en Europa».

Por su parte, Conte se ha sentido conmovido porque Trump lo ha recibido con los brazos abiertos, y dijo que quiere ser un «interlocutor privilegiado» del Presidente norteamericano.

Si hay algo que Trump admira de Conte es su mano dura en inmigración, y más cuando está aplicando una política fronteriza de «tolerancia cero», separando incluso a menores de sus padres.

«Estoy muy de acuerdo con lo que usted está haciendo con respecto a la migración y la inmigración ilegal, e incluso a la inmigración legal», ha dicho Trump, quien alentó a otros países europeos a seguir su ejemplo.

Ambos están de acuerdo en llevar a cabo una política restrictiva en migraciones. De hecho, Conte ha cerrado en los últimos tiempos los puertos de Italia a los inmigrantes y rechazó varios barcos con refugiados rescatados en alta mar, entre ellos, el Aquarius, que terminó siendo acogido en España.

El segundo de los pilares en la alianza Trump-Conte no es otro que Rusia. Tanto uno como otro están a favor de mejorar las relaciones e impulsar el diálogo, aunque el inquilino de la Casa Blanca dijo que las sanciones «permanecerán como están», lo cual provocó la aquiescencia del Premier italiano.

Por último, ambos líderes se mostraron de acuerdo en tener que solucionar el déficit comercial de Estados Unidos con Italia, y acercaron posturas, al alabar Conte la estrategia comercial de Trump y sus medidas económicas, cuando antes se había mostrado escéptico sobre los acuerdos multinacionales que podrían hacer peligrar el objetivo del multimillonario presidente de eliminar todos los aranceles de la Unión Europea.

Conte fue elegido para dirigir el gobierno italiano por los líderes de los partidos que ganaron las elecciones en marzo: Luigi Di Maio, del euroescéptico Movimiento Cinco Estrellas, que es viceprimer ministro; y Matteo Salvini, del ultraderechista La Liga, que ocupa la cartera de Interior.

Así, a pesar de ser Conte el jefe del gobierno, son Di Maio y Salvini quienes han tenido un perfil más alto en las políticas italianas. Hace poco, Salvini se robó los titulares al publicar un polémico mensaje en Facebook que rezaba: «Muchos enemigos, mucho honor», haciéndose eco de una conocida frase del dictador fascista Benito Mussolini, al celebrarse el aniversario 135 de su nacimiento.

Por eso, las cordiales relaciones y los mutuos elogios con Trump servirán para impulsar la figura del Primer Ministro ante los ojos de los neofascistas.

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Comentarios  

 
#1 Miriam Borges 14-08-2018 13:11
Qué más se le puede pedir a esos dos, que Dios los cria y el Diablo los junta, para el dolor, sufrimiento y desemperanzas de las personas y de los pueblos, principalmente de los emigrantes.
y ni se enferman los muy desalmados.
 

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