jueves, 16 agosto 2018, 19:55
Lunes, 23 Julio 2018 10:48

Barranquilla 2018: Detrás del oro de Anisley, las manos de Lino Socorro y José Antonio Guerra

Escrito por  Harold Iglesias Manresa/CubaSí
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Alumna y mentor en estado de gracia Alumna y mentor en estado de gracia cortesía del entrevistado


Toda Cuba tiene resaca de la jornada dominical en los XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla. Y es que nuestra afición siempre tiene sed de oro. Uno de esos títulos que bebimos al límite, fue el de la clavadista Anisley García en la plataforma a diez metros con sus espectaculares 332.90 puntos.


Resultado en extremo sorpresivo para muchos, pero no tanto para su entrenador José Antonio Guerra. Con el considerado mejor clavadista cubano de todos los tiempos, CubaSí tuvo la oportunidad de dialogar en exclusiva vía electrónica, gracias a las bondades del Facebook, y a la amistad que desde hace años nos une:

¿Cuánto de sorpresivo hubo en el resultado de Anisley con tan solo 16 años?

“Te confieso que para mí no fue tan sorpresivo que saltara de esa manera. En el trampolín a un metro clavó bien, pero un salto la privó de las medallas.

Anisley es muy buena competidora desde pequeña. Se inició a los cuatro años, reina de Juegos Escolares en más de una ocasión, pero no había podido demostrarlo fuera de Cuba por cosas ajenas a ella. Resulta que al retirarme no quedó ninguna figura para cubrir los Juegos Olímpicos de Río 2016”.

¿Cómo entonces llega a su estado de forma técnica, física y psicológica actual?

“Volviendo a ese momento, Yeinkler  era lo más próximo en materia de calidad, pero con una hernia discal, y sin esperanzas de regresar.

Entonces Lino Socorro, apelando a la destreza de ella, con cuidado, pero como decimos popularmente en caja quinta hizo un maratón con “la Tuty” que apenas tenía 14 añitos para llevarla al preolímpico. En tan solo unos escasos meses convirtió a la juvenil Anisley en contendiente Olímpica.

Le montó el programa completo de diez metros para asistir en febrero... al preolímpico con la intención de clasificar y luego regresar para pulir y corregir entre febrero y julio. Conociendo a Lino, lo iba a hacer a la perfección.
Ese fue su estreno ella en la categoría de mayores. Programa nuevo y difícil, 10mts, una bebé entre leonas... Y para colmo una o dos competencias por año. Demasiado para ella”.

¿Qué sucedió luego en esa recta final hacia Barranquilla?

“A Lino lo jubilan y me dejó la tarea de seguir con la Tuty. Me encontré ese panorama y mi estrategia desde un principio fue dirigida al sincronizado. Pero sabía que ella podía hacer buen papel en el individual.

De cara a Barranquilla, traté de quitarle la presión al no darla como medallista de la plataforma, sino en el trampolín a un metro, donde no había tantas miradas y que era real, solo debía saltar sin fallos. En función de eso elaboramos el programa más sencillo posible, para que se centrara en sus ejecuciones.

Sin embargo, era el Individual el que estaba enredado, había una colombiana de muchísimo nivel, en una forma excelente, incluso mejor que las mexicanas, pero se fue a trabajar para un crucero y como que nos dejó el camino libre”.

¿Pedestre ese camino de Anisley?

“Tuvo unos contratiempos con uno de sus saltos cuando nos cambiaron de piscina de Matanzas para la Habana. Salir de la claridad del aire libre a la oscuridad bajo techo del Complejo de piscinas fue fatal para Anisley.

El tercer salto, (tres vueltas y media al frente) prácticamente no lo podía ejecutar. Gracias a una base de entrenamiento que hicimos en Mérida en la piscina Romel Pacheco Marrufo con un cinturón de vueltas en agua y con la ayuda de un profesor cubano que allí trabaja, pudimos volver a hacerlo sin problema.

Ese salto se recuperó en tan solo 15 días con ese equipo y con una máquina de burbujas que me permitió subirla a diez metros sin riesgo a daño serio en caso de accidente. La tecnología es crucial en esta disciplina mi hermano.

El segundo salto que hizo lo hizo por primera vez en Canadá en febrero. Algo parecido. Lino me ayudó coordinando con los canadienses en una base de entrenamiento de ellos para llevar a la Tuty a hacer ese clavado con la pareja de ella que iba a hacer otro, pensando en el sincronizado también.

Nuevamente con la tecnología usamos esa semana para ponerla en 10 mts con su salto. Lo demás Harold fue solo puro trabajo técnico, físico y psicológico”.

¿El resto de su rutina?

“El primer y el último salto son fáciles. Trabajamos hasta refinarlos bien y estabilizarlos. Es bueno tener buen inicio y final, eso te da mucha seguridad, además de que en este deporte de apreciación esos recuerdos de romper el hielo y la despedida quedan grabados en los jueces.

Esos eran sus mejores clavados en materia de ejecución técnica, los más limpios. Pero también los de menor grado de dificultad. Estaba obligada a hacerlos de ocho puntos o más para que realmente contaran.

De hecho, hicimos un cambio de la eliminatoria a la final y le subí un poquito el grado del cuarto clavado buscando sacar unos punticos extras.

El segundo salto ya llevaba semanas haciéndolo muy bien y estable. Por lo que todo se resumía a ese tercer clavado que había estado enredado hasta hace dos semanas...y lo clavó!!!

Nada más restaba que mantenerla calmada y alejada de la ansiedad para que pudiera hacer su trabajo. Las mexicanas merecen respeto, son mayores y tienen un programa más profundo y complejo que ella. Pero Anisley fue mejor ayer en la competencia y ahí está el resultado".

En ese sentido, ¿perspectivas de elevarle la complejidad a sus saltos de cara a Lima y futuros compromisos competitivos?

“De seguro. Ella tiene dos saltos que no hizo aquí que son de 3.2 y 3.3. De esos quizás incluya uno solo porque quiero montar otro nuevo de 3.2 que me sirve para el sincro. Esa ha sido la modalidad de mejores resultados para Cuba en los últimos años y no queremos perder el prestigio y la tradición. Además, no quiero cargarla mucho. Tiene solo 16 años y todo el potencial para convertirse en una de las mejores ornamentalistas del mundo hacia el próximo ciclo olímpico”.

Este lunes el clavados tomó un receso. Reanudará las acciones mañana, y puedo asegurarles que en la memoria de muchos, especialmente las mejicanas en lo adelante, estará grabada la imagen de la Tuty. Por ahora, la felicidad y la gloria de obtener un título entre damas, algo que no se materializaba desde Ponce 1993. De hecho, deberán cuidarse sobremanera el miércoles, pues la Tuty, una verdadera todoterreno, buscará otra presea en el trampolín a tres metros.

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Comentarios  

 
#2 andres 26-07-2018 07:41
eso pasa cuando ponen personas conocedoras a orientar y dirigir algun deporte, toda una clase esta envista del campeon, me pregunto que hace yosvany aragon dirigiendo la pelota, con tantas personas capacitadas, con nivel de todo tipo,,,el pudiera estar en otro puesto de menor magnitud,,,, en los centro americanos puerto rico oro, colombia plata, cuba para la cola
 
 
#1 Zarza 24-07-2018 13:34
Eso si q no estaba en ningun pronostico, pero cdo se trabaja bien aparecen los resultados aunque los recursos escaseen.

Felicidades para nuestra campeona y sus preparadores y la comisionada nacional, q ese triunfo sirva de acicate al equipo de clavados cubano para acometer nuevos propositos en la actual y venideras competiciones.
 

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