lunes, 16 julio 2018, 16:30
Miércoles, 27 Junio 2018 13:06

Rusia 2018: La maldición del campeón despidió a Alemania

Escrito por  Harold Iglesias Manresa/CubaSí
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Alemania se despide de Rusia con un revés y la ausencia de gol en sus botines Alemania se despide de Rusia con un revés y la ausencia de gol en sus botines sitio oficial de la FIFA

Sucedió lo impensado, pero por primera vez en la historia de los Mundiales Alemania, esa contundente armada y con cuatro estrellas en su chamarreta, quedó eliminada en la fase de grupos (primera ocasión en la historia), luego de caer inexplicablemente 0-2 ante Sudcorea.


Alemania nuevamente, como frente a Suecia e incluso contra México, salió a buscar el partido arriba, con el control del esférico, en tanto Sudcorea, fieles a su disciplina táctica acostumbrada, y propia de los onces asiáticos, esperando errores de los germanos para contragolpear.

De nuevo se cumplió la maldición del campeón, esa que le impide avanzar a los octavos de final en la edición siguiente. Con anterioridad la sufrieron, Francia, Italia, España y ahora la tropa de Joachim Löw.

Adentrándonos en el partido, ya habíamos cuestionado la capacidad definidora de este elenco alemán, necesitado de 34 remates a puerta para anidar su primer gol, antes del choque frente a los sudcoreanos, en el cual dispararon otras 28 veces, con seis entre los tres palos, pero sin anidar Telstar-18 alguna en Kazán, donde poco a poco se fueron ahogando los cánticos de buena parte de los 41 835 hinchas congregados.

Hablamos de ese último toque quirúrgico, luego de los múltiples desbordes por los laterales de Jonas Hector y especialmente Kimmich por el corredor derecho.

Había decidido Löw modificar ante la urgencia, la alineación titular. Dos cambios fueron por obligación y tres por decisión técnica: entraron Özil, Goretzka, Khedira, Hummels y Süle por Müller, Draxler, Rudy, Boateng y Rüdiger, respectivamente.

En cuanto al gol, no lo concretó Mario Gómez después de su entrada en el 58 por Kedhira. Ni su testa ni sus piernas pudieron mandarla a guardar al fondo de las redes, tampoco Werner, Reus ni los prodigiosos botines de Toni Kroos pudieron hacer el milagro esta vez.
Ciertamente la cancha parecía inclinada, los alemanes regenteaban en el medio campo y llegaban a tres cuartos de cancha con facilidad, pero justo ahí se diluían ante una línea infranqueable de piernas sudcoreanas. A tal punto, que el meta Hyeon- Woo, tuvo menos intervenciones o atajadas de las que él mismo hubiese pensado.

Del otro lado, la velocidad sudcoreana en los contraataques hizo mella en la zaga teutona. Ganaron varios balones, crearon peligro y Neuer se vio obligado a intervenir. Agonizaba el partido cuando tras un tiro de esquina, cobraron tres los asiáticos por nueve los bávaros, llegó la primera anotación, obra de Kim Young-Won al 92, mientras el tiro de gracia al 96, derivado de un contragolpe, lo puso Son Heung-Min.

Así, con la pólvora por tercera ocasión humedecida, cayó Alemania, por primera vez y no menos inédita, derrotada por Sudcorea.

Una ranchera de agradecimiento y el pragmatismo sueco

Sucedió el milagro o lo indecible en Kazán, con reflejo en Ekaterimburgo y una ranchera de clasificación cantada por los aztecas, aún cuando bajaron en su rendimiento y sufrieron las consecuencias hasta el último minuto de la goleada 0-3 que les propinara Suecia.

Suecia dominó toda la ruta, siendo justos en lo apreciado. Incluso hasta en la actitud con que se desempeñaron sobre la grama. Pudo ser más, solo que los mexicanos nuevamente tuvieron en Memo Ochoa a una figura clave, quizás la única, además de no cobrar el árbitro una mano de Javier el Chicharito Hernández en el área.

La clave de la debacle de los de Osorio fue su desacierto en defensa, expresado fundamentalmente en el performance de Edson Álvarez, autor incluso de un gol en propia meta.

Perdieron casi todo, en el marcador reflejado en la pizarra, en la batalla física, en la guerra de contención en el medio campo, donde se comienza a gestar el ataque. Los suecos se anticiparon casi en todo momento, provocaron imprecisiones en los pases de los cuates y el mayor orden en sus salidas los hacía muy peligrosos.

Por si eso no bastara la insistencia del Tri en atacar por el centro les pasó factura. Esporádicamente se encontraron, lograron conectar pero ya casi había caído la primera media hora de juego. Sin embargo el medio tiempo se hizo presente con abrazo a cero en el pizarrón.

Se volcaron al ataque los mariachis en el complementario, pero descuidaron sus blancos defensivos, lo que devino fatal.
Al minuto 50 un rebote en el área tomó descolocado a Edson Álvarez, y Augustinsson toma de volea el balón, suelta un zapatazo y la anida a la izquierda de Ochoa.

Este tanto sembró el desconcierto en las filas mexicanas al punto de carecer de engrane y coherencia en lo adelante. Las contras suecas cargaban velocidad e irreverencia, como si enfrente tuviesen a una selección adolescente, inexperta.

Así llegó la acción del segundo gol. Marcus Berg penetra por el centro y Héctor Moreno lo barre. Pitana no duda y dicta la pena máxima. Granqvist cobró impecable: obús colocado arriba a la derecha, sencillamente imparable.

Ya con el mal hecho cayó el tercer tanto sueco, el telón del choque y el Tri, haciendo aguas se coló en octavos. Lo aguarda Samara, y su rival de esa instancia.

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Comentarios  

 
#1 Alejandro 28-06-2018 10:09
Las 10 razones que explican el 'Apocalipsis' de Alemania


"Tras ganar el Mundial teníamos que reinventarnos. España ganó en 2010 y en 2014, con casi la misma plantilla, cayeron en la fase de grupos. Tenían grandes jugadores, pero siempre necesitas cambios", repetía Löw una y otra vez desde que la 'Mannschaft' tocara el cielo en 2014.

Löw vio las 'barbas' de su vecino pelar... pero la 'dulce transición' que ha intentado llevar a cabo en Alemania le ha estallado en las manos. La 'Mannschaft', por primera vez en la historia, dice adiós en la fase de grupos. Éstas son las razones de su 'fiasco':

1. Vulnerable atrás con Hummels y Boateng
Sólo Egipto (16) y Corea del Sur (15) han recibido más tiros a puerta que la 'Mannschaft' (14). Jérome Boateng (expulsado contra Suecia) y Hummels (tocado) han evidenciado que cualquier tiempo pasado fue mejor. Cada vez que les tocaba correr para atrás... sufrían de lo lindo por su falta de velocidad. México, con sus contragolpes, supo explotar mejor que nadie la nefasta gestión de las transiciones defensa-ataque de Alemania.

2. Sin Sané, sin desborde
La eliminación de Alemania hace aún más inexplicable si cabe la exclusión de la lista de Leroy Sané. Al 'Mejor Jugador Joven de la Premier' según la 'PFA' le sobra el desborde que le ha faltado a los de Löw. Versátil y polivalente (puede jugar de carrilero, mediapunta, extremo..), Sané destaca por su regate endiablado, ideal para, a falta de juego, abrir defensas cerradas.
3. Sin un referente arriba
Löw no ha cantado ni en el Mundial ni en las Eliminatorias con un goleador. Müller y Sandro Wagner (no convocado) acabaron como Pichichis de la Fase de Clasificación con cinco tantos. Alemania batió el récord de goles (43) gracias a que marcaron ¡21 jugadores distintos! Le ha faltado a la 'Mannschaft', sin embargo, un goleador contrastado. Se va de Rusia 2018 con sólo dos goles:los logrados por Reus y Kroos contra Suecia. Werner (13 goles) llegaba como el jugador que más goles había marcado en Liga esta temporada.

4. Kimmichdependiente
El lateral del Bayern fue el mejor pasador de las 'Eliminatorias UEFA' con nueve asistencias. Alemania se acostumbró en resolver sus problemas a través de las constantes acometidas de Kimmich por la derecha y los rivales tomaron nota. Bastante más vigilado, el 'heredero de Lahm' no se ha prodigado en ataque. La 'Mannschaft' perdía, de este modo, a su gran filón.

5. Kroos, demasiado solo
Toda la responsabilidad a la hora de sacar el balón jugado recaía sobre Kroos. Khedira se descolgaba y dejaba solo al madridista a la hora de sacar el balón jugado. Kroos recibía de Hummels o Boateng (casi) en posición de tercer central y se encontraba a un equipo partido, con los mediapuntas (Müller, Özil, Draxler...) más próximos al área rival que el balón. Alemania, con sólo una vía para sacar el balón jugando, se tornaba demasiado previsible.
6. Demasiado ruido externo
La concentración alemana comenzó de mala manera. La polémica foto de Ilkay Gundogan y Mesut Özil junto al presidente turco Tayyip Erdogan hizo saltar por los aires la tranquilidad y el clima de trabajo que pretendía Löw. Gündogan fue pitado en el amistoso contra Arabia Saudí (1-1) y vio cómo le destrozaban el coche. Effenberg, entre otros, pidió la expulsión de ambos futbolistas.
7. ¿Por qué Neuer por delante de Ter Stegen?
Neuer, por más que quedara retratado por su pérdida en el balcón del área rival contra Corea, no es, ni mucho menos, responsable de la eliminación alemana. Al contrario. Ha rendido bien después de casi una temporada en blanco. Cuesta entender, sin embargo, el empecinamiento de Löw en apostar por el meta del Bayern como titular por delante de Ter Stegen tras su gran año en el Barcelona.
8. Un equipo bajo de forma
Alemania ha pasado por el Mundial exhibiendo un estado de forma alarmante. Da la sensación de que ningún internacional ha llegado a Rusia en un estado óptimo. Draxler o Khedira son buenos ejemplos. Una falta de chispa que se apreciaba ya en los amistosos previos: perdió con Austria (2-1) y ganó, por la mínima, a Arabia Saudí (2-1). Un triunfo que sirvió para cortar la mala dinámica de la 'Mannschaft': sumaba, hasta entonces, cinco partidos (tres empates y dos derrotas) sin ganar.
9. ¿Dónde están Özil y Müller?
Dos de los jugadores llamados a tirar del carro han estado totalmente desaparecidos. Müller, en banda, no ha marcado diferencias. Llegaba con la intención a acercarse a los 16 goles de Klose en un Mundial (suma 10) y se va con la pólvora mojada. De hecho, fue suplente contra Corea por primera vez en un Mundial. Özil también pasó por el banquillo tras su mal partido frente a México. Volvió al once contra Corea, pero volvió a naufragar. Ya no marca diferencias. La irregularidad mostrada en el Arsenal se ha tornado en su seña de identidad. Puede haber jugado sus últimos minutos con la 'Mannschaft'. "Tiene el lenguaje corporal de una rana muerta", dijo Basler.
10. Los golpes de timón de Löw
El seleccionador alemán ha querido mantenerse fiel a los 'pesos pesados', a los campeones del mundo en Brasil 2014... al tiempo que introducía modificaciones. Difícil panorama. Su 'revoLöwción' se ha quedado a medio camino. Sentó a Özil y Khedira contra Suecia, probó a dejar en el banquillo a Müller contra Corea... pero nada le salió bien.
 

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