miércoles, 18 julio 2018, 17:38
Sábado, 16 Junio 2018 06:00

AMLO mejor que Petro: Difícil impedir que López Obrador sea presidente de México

Escrito por  Arnaldo Musa/Especial para CubaSí
Valora este artículo
(0 votos)
AMLO mejor que Petro: Difícil impedir que López Obrador sea presidente de México Foto: Henry Romero/Reuters

Solo un fraude gigantesco o la muerte física podrían impedir que el líder progresista Andrés Manuel López Obrador (AMLO, como se le conoce) se convierta en el futuro presidente de México.

Si la campaña del miedo, la poca confiabilidad en las autoridades electorales y la unión de todo el disímil espectro de la derecha hacen difícil –no imposible- que el izquierdista Gustavo Petro gane la segunda vuelta en las elecciones presidenciales del domingo 17 en Colombia, solo un fraude gigantesco o la muerte física podrían impedir que el líder progresista Andrés Manuel López Obrador (AMLO, como se le conoce) se convierta en el futuro presidente de México.

Las elecciones a solo una vuelta, el primero de julio entrante; la oposición de dos candidatos de la derecha con poco arraigo y la poca aceptación del gobierno de turno, han hecho que el electorado en general ponga a AMLO al frente en todo tipo de encuestas, que reconocen con rabia desde elementos reaccionarios que no saben cómo impedirlo, hasta la prensa denominada objetiva, como The New York Times que, a manera de consuelo, dice que el perfil de López Obrador es más cercano al de Lula que al de Hugo Chávez.

El candidato favorito no se anda por las ramas, cuando habla a los mexicanos: “Si no nos organizamos, van a comprar los votos, van a apoderarse de las casillas, va a haber fraude electoral; tenemos que apurarnos para tener la organización, y tenemos que tener todos los comités y a los representantes en las casillas y eso es lo más importante de todo, de eso depende la transformación de México”.

López Obrador señaló que en el país sólo ha habido tres transformaciones, la Independencia, la Reforma y la Revolución, y que, “nosotros estamos a punto de llegar a la cuarta transformación de la vida pública del país, casi 100 años que no hay transformación en México, nosotros tenemos la dicha enorme de ser protagonistas en esta transformación”.

Convocó a que le digan al pueblo que les tengan confianza, que no van a fallar, que “vamos a cumplir todos los compromisos”, y que no habrá preferencia a los banqueros, que se va a dar preferencia a los pobres, a los jóvenes para que puedan trabajar, que se va a rescatar el campo, y “díganle a los maestros que cuando se triunfe se va a cancelar la mentada reforma educativa, vamos a cumplir los compromisos, no vamos a traicionar a la gente”.

Luego les dijo que todos van a tener oportunidad de estar en el gobierno, pues se necesitan muchísimos servidores públicos, unos nueve mil de primer nivel, pero advirtió que los salarios no serán altos, porque “no nos vamos a gastar todo el presupuesto en mantener un aparato burocrático”, además de que los funcionarios tienen que ser honestos y con convicciones. Es un asunto de todos, pues será un gobierno del pueblo, con el pueblo y para el pueblo”, afirmó.

Insistió en su llamado a no pelearse y a recordar que ya les han robado elecciones y que no deben dejar pasar esa oportunidad: “van a comprar votos al por mayor, todo lo que saben hacer les funciona, porque trafican con el hambre y la pobreza de la gente”. Agregó que a él lo están ayudando todos sus hijos, pero que la única diferencia es que cuando gane no van a estar en su gobierno, “ninguno, porque no va a haber nepotismo, ni amiguismo”.

Morena, mucho más fuerte

El Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), fundada por AMLO, es la punta más fuerte del tridente Juntos haremos historia, que integran también el PT y el PES.

Y aunque no ese debe absolutizar, hasta el día de hoy todo apunta a una victoria del candidato de MORENA. El oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el conservador Partido de Acción Nacional (PAN), que son lo que han detentado el poder, buscan frenar a toda costa al tabasqueño. Sin embargo, una vez terminadas las precampañas, todas las encuestas ofrecen evidencia estadística de que AMLO ganará la elección presidencial.

Los indicios estadísticos van más allá de la tendencia en la intención de voto, en la cual AMLO lleva más de 10 puntos de ventaja sobre el segundo lugar, que es Ricardo Anaya (PAN), y su ventaja sobre el tercer lugar, que es José Antonio Meade (PRI), es de dos a uno.

Las encuestas también muestran otros indicadores que favorecen la expectativa de victoria morenista: ha crecido exponencialmente la creencia de que AMLO va a aganar, hecho inédito, porque habitualmente en los pasados procesos electorales la gente pensaba que el ganador sería el candidato del partido en el poder; del mismo modo, AMLO ha logrado revertir las malas opiniones, al punto que, ahora, es superior el número de las buenas.

La desaprobación histórica del gobierno de Enrique Peña Nieto, del PRI, reduce casi por completo las posibilidades de triunfo de su partido. Solo el 20% de la población aprueba la gestión presidencial, por lo tanto, su candidato Meade difícilmente superará ese umbral de votos, insuficiente para disputarle la Presidencia de la República a los punteros.

Esta situación inducirá, necesariamente, al voto útil de una gran cantidad de priistas, fenómeno que, de acuerdo con diversos estudios sobre el comportamiento electoral en condiciones como ésta, podría provocar una preferencia masiva por AMLO. Esto es así, por la afinidad doctrinaria e ideológica entre priistas (que ya han olvidado cumplirla) y morenistas, y porque comparten referentes históricos como Benito Juárez y Lázaro Cárdenas, a quienes el PAN y Anaya abominan.

La guerra entre Ricardo Anaya y José Antonio Meade para ubicarse en el segundo lugar y pasar a la final contra AMLO, podría ocasionar heridas de guerra mortales, imposibles de cicatrizar. Los constantes ataques de Anaya contra el PRI, contra sus gobernadores y contra el gobierno de Peña Nieto, acusándolos de corrupción absoluta, están incubando profundos resentimientos. Por eso, si el segundo lugar de Anaya se consolida y, junto con el PRI, algunos sectores empresariales y el gobierno de Peña Nieto, intentan reeditar la alianza anti-AMLO del 2006, podría darse el caso de que muchos cuadros y líderes priistas no acaten la instrucción de promover el voto por Anaya y decidan apoyar, abierta o soterradamente, a López Obrador.

La querencia de cuadros y militantes perredistas podría inclinarlos a votar masivamente por López Obrador, sobre todo ante la expectativa de triunfo morenista y ante la zozobra de quedarse sin posiciones, dado el dramático panorama de la tendencia de voto a favor del Partido de la Revolución Democrática (PRD, de una izquierda ya olvidada), que ronda el 6% en todas las encuestas. Tras dos elecciones presidenciales votando apasionadamente por AMLO, muchísimos perredistas no acatarían la línea de votar por el candidato del PAN.

El factor local podría desarticular la maquinaria del PRI, porque existe un alto nivel de inconformidad con el reparto de candidaturas para las gubernaturas, el Congreso, los congresos locales y las presidencias municipales. Casos como el de Chiapas, donde se vislumbra una ruptura de la alianza gobernante que le quitaría al PRI medio millón de votos y se los daría a AMLO, y podría contribuir a una victoria aplastante del tabasqueño.

El discurso de AMLO contra la mafia del poder se está fortaleciendo con la denuncia de que PAN y PRD reciclan el nepotismo. Pone el dedo en la llaga en Puebla, donde el gobernador de facto, Rafael Moreno Valle, busca dejar en la gubernatura a su esposa; en Veracruz, donde el gobernador Miguel Ángel Yunes quiere heredar la gubernatura a su hijo; y Morelos, donde el gobernador Graco Ramírez quiere darle el relevo a su hijastro. Las encuestas ya marcan ventaja de MORENA en esos tres estados, pero si prende el sentimiento contra el nepotismo, podría darse una votación masiva a favor de AMLO, sobre todo en Veracruz y Puebla, que cuentan con dos de los padrones electorales más grandes del país.

El programa de gobierno de López Obrador es amplio y puede conducir por el buen camino a México, que tanto lo necesita, aunque tendrá que superar muchos obstáculos internos y externos. De vencer, del hoy candidato de MORENA, habrá mucho más que escribir.

Visto 377 veces

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar