viernes, 14 diciembre 2018, 17:22
Miércoles, 11 Abril 2018 08:37

Máquina de eutanasia será sometida por primera vez a una 'prueba pública' esta semana

Escrito por  Rusia Today
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Los diseñadores propondrán a los visitantes de una feria en los Países Bajos apreciar una simulación virtual de cómo será la muerte dentro de la controvertida cápsula.

Los inventores de la cápsula de la muerte Sarco, impresa en 3D, planean someterla por primera vez a pruebas públicas el próximo sábado. El fruto de la cooperación del conocido promotor de la eutanasia australiano Philip Nitschke y el ingeniero Alexander Bannick estará expuesto en la Feria Funeraria de Ámsterdam, en los Países Bajos.


A juzgar por los planes de la organización que recoge Daily Mail, nadie va a ser sacrificado durante estas pruebas, pero los visitantes podrán apreciar cómo es colocarse dentro de la máquina y vislumbrar qué verían en sus últimos instantes los usuarios reales. Quienes deseen vivir esta experiencia deberán ponerse un casco de realidad virtual.


La Sarco es una máquina que mata a la persona colocada en su interior mediante hipoxia. La muerte llega a medida que se esfuma de la cápsula el oxígeno y se sustituye por nitrógeno. Las primeras imágenes del invento aparecieron a finales del 2017.


Los planes de presentar al público el invento fueron recibidos en Ámsterdam con críticas. Algunos calificaron la máquina de "espantosa" y acusaron a sus autores de hacer parecer atractivo el suicidio.


Botón de la "euforia"


La persona que quiera acudir a la eutanasia, según Nitschke, deberá pasar previamente un test en línea para demostrar que se encuentra en su sano juicio y busca la muerte por su propia voluntad. A continuación recibirá un código de cuatro caracteres válido durante 24 horas. Al teclear este código, se desbloqueará un botón especial que activará el procedimiento.


Un portavoz de la feria dijo que los visitantes podrán vivir esta experiencia con las gafas de realidad virtual "para ver si ese podría ser el fin de vida preferible para ellos". Las gafas permiten elegir entre un paisaje alpino y la vista al mar para contextualizar el último momento.

El propio inventor sostuvo hace varios días en un blog redactado para Huffington Post que el invento convierte a la muerte en una experiencia eufórica. "¿Y si nos atreviéramos a imaginar que nuestro último día en este planeta podría ser también uno de los más emocionantes?", se preguntó.

Una vez apretado el botón (algo que no se podrá apreciar en Ámsterdam), la cámara se llena con nitrógeno, dejando sin conciencia al ocupante en un minuto y matándolo unos cinco minutos después. Al mismo tiempo, el hermoso cuadro de realidad virtual se oscurecerá paulatinamente y se volverá negro.

 

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Comentarios  

 
#2 Jorge 11-04-2018 14:14
En otras ocasiones se ha hablado en Cuba sobre la Eutanasia. Eutanasia (del griego, así: eu = bueno, thanatos = muerte. "Buena muerte"). Término que ha evolucionado y actualmente hace referencia al acto de acabar con la vida de otra persona a petición suya, con el fin de minimizar su sufrimiento ya no puede soportar los dolores de una enfermedad terminal, que no tiene ninguna esperanza de vida, convirtiéndola en una pesada carga para sí misma y para su familia, en lo espiritual, psicológico y hasta económico.
Pienso que la práctica (no me refiero a la cápsula que trata el reportaje) no debe interpretarse como una invitación al suicidio o algo parecido, sino como una opción triste pero digna para los casos en que se tiene a un cuerpo humano prácticamente en estado vegetativo (sólo con las funciones vitales, conectado a aparatos que lo mantienen con vida) sin contacto consciente con la vida real y causando pena, dolor, sufrimiento y un gran gasto económico para la familia o para el Estado en los casos de los países que, como Cuba, asumen los gastos de Salud.
Puedo dar un testimonio:
Una persona conocida tenía a su madre en perfecto estado de salud, era una buena madre, buena vecina, trabajadora y con muchas amistades y conocidos. Esta señora presentó una demencia que, en pocos años, la transformó en algo desconocido. No reconocía a nadie ni se comunicaba de ninguna forma, pasaba por episodios de violencia donde incluso a su propia hija un día la mordió tan fuertemente que casi le arranca el pedazo (no estoy exagerando). Todo esto era muy triste pero soportable, hasta que se quebrantó su salud y cayó encamada. Entonces sí que la vida de esa familia se transformó en un suplicio: No salían prácticamente del hospital, día por día se les podía ver allí en pasillo del Cuerpo de Guardia a dos o tres familiares que esperaban de un momento a otro se muerte pues sólo se mantenía por la intubación. ¿Saben cuánto tiempo pasó? Cinco años. Cinco años que estuvieron día por día esperando lo peor, porque la única mejoría que podían esperar es a que saliera del coma, porque ya de todas formas estaba demente sin posibilidad de cura. Nunca pudo rebasar el coma y fueron cinco largos años de agonía para ella y para su familia.
Yo por mi parte estoy dispuesto a firmar que en caso de que estuviera en una situación así, me aplicaran la eutanasia para evitar tanto dolor a mi familia.
Por supuesto que sólo es mi criterio personal.
 
 
#1 arturo manuel 11-04-2018 10:41
¿No la someterán a prueba con algunos voluntarios escogidos de entre aquellos condenados a la pena capital en Europa?
Quizá con la promesa de que si el mecanismo letal falla alcanzan la libertad y una indemnización por los daños corporales sufridos, entonces unos cuantos se someterían a la prueba?
 

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