viernes, 19 octubre 2018, 20:37
Martes, 20 Marzo 2018 07:20

Corea: ¿Habrá sorpresa?

Escrito por  Arnaldo Musa/ Cubasi
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Si a Donald Trump no se le ocurre algún “imprevisto” para suspender la conversación a la que fue invitado  por Kim Jong-un, tendrá que vérselas directamente con el líder norcoreano en mayo próximo, en un diálogo sin condicionamientos y la decisión propia de suspender las pruebas nucleares.


Pero antes, Kim se reunirá a finales de abril con el presidente surcoreano, Moon Jae-in, en la Casa de la Paz, ubicada en el sur de la Zona Desmilitarizada, con el objetivo de mantener la vía diplomática y de comunicación que se abrió durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Pyeongchan 2018.

Pyongyang aceptó detener las pruebas nucleares, mientras exista un diálogo y se garantice la seguridad de la República Popular Democrática de Corea (RPDC).

Ya hemos comentado sobre la disposición del presidente surcoreano de lograr la paz con el Norte y la futura reunificación, cuestión torpedeada constantemente por Washington y sus halcones guerreristas ubicados entre los jefes militares del Sur, donde aumentó la hueste bélica, amparada  en armas nucleares no declaradas.

Trump habla ahora de esperanzas para resolver la situación, luego que bloqueara todos los intentos para distender la situación, incluso  una proposición ruso-china, a la que respondió con sus consabidas amenazas de “golpear duro”  a todo lo que se le oponga.
Estados Unidos hizo que los otros miembros del Consejo de Seguridad dejaran  a un lado la discusión sobre la propuesta de Moscú y Beijing, consistente en tres fases:

La primera incluye una moratoria simultánea sobre el programa norcoreano de misiles y armas nucleares y los ejercicios conjuntos a gran escala de EE.UU. y Corea del Sur; la segunda  supone iniciar negociaciones directas entre Pyongyang, Washington y Seúl, y en el tercer ciclo se prevé comenzar negociaciones multilaterales para crear un mecanismo de paz y seguridad en el noreste de Asia, que posibilitará la desnuclearización de la península de Corea y la desmilitarización de la región.

Justamente Steve Bannon, ideólogo de Trump, había advertido a su jefe la futilidad de una guerra nuclear de EE.UU. contra Norcorea,  que hubiera cobrado como mínimo la vida de 10 millones de surcoreanos sólo en Seúl, de otro tanto de japoneses y 60 000 soldados estadounidenses estacionados en Surcorea y Japón, al precio de haber asesinado a millones de norcoreanos, con el fin de eliminar de  la faz de la Tierra a la RPDC.

Empero, ahora, con este acercamiento entre ambas de Corea se posponen las amenazas nucleares de Trump, y propulsa la eficiente mediación diplomática de Rusia y China y la inteligencia y pienso que sinceridad del mandatario surcoreano Moon Jae-in, quien tiene fuertes lazos familiares con Norcorea.

Esto ha golpeado fuertemente a Trump, obligado presuntamente a conversar con Kim Jong-un, después de haber hecho alarde y congratularse de que “las sanciones” y otras  presiones han empezado a tener un gran impacto en Norcorea, con “sus soldados huyendo “a Surcorea.  El “hombre cohete” (como apodó a Kim Jong-un) ahora desea charlar por primera vez con Surcorea. Quizás son buenas noticias, quizás no ¡Veremos!”.

En lo único que le asiste razón a Trump es que sus predecesores no supieron resolver el contencioso norcoreano durante un cuarto de siglo. Las dos Coreas siguen la “receta china”, según el profesor David Lai, de la Universidad Militar de Pennsylvania (US Army War College), cuando “Washington espera en vano desde hace seis décadas que Norcorea colapse sin cambiar su postura”.

Lai expone que la “receta china” contiene dos claves: 1. EE.UU. debe terminar la guerra con Norcorea mediante un acuerdo de paz que nunca fue firmado tras el armisticio de 1953, y 2. EE.UU. debe establecer nexos normales con Pyongyang y así eliminar la amenaza que pende sobre Norcorea por Washington.

Para el profesor del Ejército de Estados Unidos,  la actuación de Washington es la definición misma de insanidad, ya que con las “medidas económicas y militares que nunca han funcionado” durante décadas “espera resultados diferentes”.

De ahí que las negociaciones directas deben iniciarse sin la condición previa de su desnuclearización, para así beneficiarse mutuamente, pero es una incógnita cómo puede actuar  el multimillonario y con ínfulas “narcisistas” presidente norteamericano, quien dice hoy una cosa y mañana hace otra.

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