lunes, 17 junio 2019, 09:53
Sábado, 17 Marzo 2018 05:09

Fábula de la otra palomera

Escrito por  Vladia Rubio/CubaSí
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La entrevista que no fue con la palomera que seguirá siendo.

Como le estaba debiendo estas líneas desde hace más de 30 años, cada vez que veía una paloma, me parecía que era un mensaje de reproche que ella me enviaba.

Desde la primera tarde que bajé la escalinata universitaria estrenándome como estudiante de Periodismo —cursaba clases en el edificio Dihigo, de la Facultad de Filología— la vi. Estaba dándole de comer a las palomas.

Pequeña y encorvada, con el pelo blanco y suelto, descalza, les echaba miguitas de pan a las palomas que, por cientos, tachonaban la emblemática escalera. Tenía muchos años, lo anunciaba su cabello encanecido, mientras la fortaleza de aquellas piernas cortas, de las manos diminutas y fuertes, hablaba de una mujer que no había crecido entre tules.

Se me antojaba una especie de duende, figura escapada de algún dibujo de Fabelo, un poema por escribir... Fiel a la consigna como el farolero del Pequeño Príncipe, siempre estaba allí, concentrada y a la hora justa, poniendo el alma en alimentar a las palomas de la escalinata.

Desde que la vi por primera vez, me prometí hacerle una entrevista, averiguar quién era aquel misterioso personaje habanero. Pero de tan habitual, fue fundiéndoseme con el paisaje cotidiano y pasó a ser un asunto pendiente más, un «para después» que creía yo estaría siempre esperando por mí junto a sus palomas.

Sin embargo, un día dejó de estar. No sé exactamente cuándo, ni cómo. Su figura de cuentos simplemente se borró del paisaje con escalinata. Junto con ella, poco a poco, también fueron desapareciendo las palomas.

Ahora, acaba de cruzar una frente a mi ventana. Esta vez no trajo solo la evocación; desvió por un segundo la cabeza hacia mí, y eran los ojos de aquella mujer mirándome desde el vuelo.

Mas no había reproche en sus pupilas. Como parece que finalmente estoy aprendiendo a priorizar lo realmente importante, a no dejar escapar más palomeras, Ella me ha perdonado.

Visto 979 veces Modificado por última vez en Viernes, 23 Marzo 2018 08:05

Comentarios  

 
#5 UnaPalomeraMás 21-03-2018 13:37
Muy bello escrito Vladia, desde lo sencillo sale lo bello.
 
 
#4 Moro8 19-03-2018 13:27
la vida nos sorprende con desapariciones y nos deja con las ganas, de hacer, de decir, de oir... la palomera te ha perdonado porque tu, sin saber, la has hecho inmortal
 
 
#3 Argelia Leonard Rome 19-03-2018 11:40
Ademas de una gran enseñanza, me has sacado lágrimas. Crónicas como esta son las que hacen falta leer cada día. Gracias
 
 
#2 Angel 19-03-2018 09:07
!Ave María que cosa tan linda periodista, cuanta enseñanza me ha dado su artículo!
 
 
#1 Aleida Crego Rodrígu 17-03-2018 09:45
Linda cronica Vladia, tan linda como la foto de esa paloma. Saludos Aleida
 

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