jueves, 16 agosto 2018, 08:31
Martes, 06 Marzo 2018 06:05

DE CUBA, SU GENTE: La vida te da unas vueltas...

Escrito por  Diana Castaños/Especial para CubaSí
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Hace unos días, el padre de Antonio murió y él vino a Cuba, luego de una década fuera, para arreglar su herencia, que encierra el yate, una casa de arquitectura ecléctica en el Náutico y un apartamento de tres cuartos en Paseo y Zapata.

Nunca le pregunté sobre qué tan bien posicionado estaba su padre. Vivir en la Cuba de los años noventa y tener un yate era un súper lujo. Pero él era extremadamente modesto y adoraba los idiomas. Ya eso hacía que fuéramos compatibles. Tampoco es que fuera demasiado exigente en esa época: ambos teníamos nueve años, y a esa edad me preocupaban mucho dos cosas: los libros de Julio Verne y aprender a bailar samba.

Me tocó la puerta de mi casa y retomó, como si fuera ayer cuando las interrumpimos, las conversaciones sobre valores semánticos y sobre Lars Von Trier que solíamos tener en la adolescencia.

Me preguntó a mitad de madrugada —estuvimos horas conversando— por el resto de los muchachos de nuestra generación.

Nuestra generación:

Todos los que alguna vez fueron compañeros de estudio de mi primaria están fuera de Cuba. Antonio me preguntó por qué yo no he intentado irme, como si emigrar fuera parte de una corriente estética, un tatuaje cultural de todos aquellos que nacimos en los años ochenta. Como si emigrar fuera parte de nuestros influjos culturales y sociales y, por ende, debiera yo comportarme de manera afín en algunos sentidos…

Poco antes del amanecer, me invitó a pasar el verano con él en su apartamento de Copenhague. Así, tan solo porque —me dijo— le parecía vital que maneje el idioma de Hans Christian Andersen.

Antes de que el imprudente sol de Sabina entrara por la ventana, Antonio me hizo una canción al piano con mi nombre y mintió, como solo pueden hacerlo los hombres corteses, diciendo que se le daba de lo más bien tocar su guitarra eléctrica.

Y justo antes de despedirnos, antes de que yo me fuera para mi casa a dormir y lo dejara a él con su danza histriónica en la música danesa, con la venta de sus propiedades y con la planificación del entierro de las cenizas de su padre en los Pirineos, me hizo un café multimillonario, que me sirvió en una taza abundante…

—¿Tú sabes lo que pasa con la gente de nuestra generación, Diana? Que la vida le dio unas vueltas que te cagas.

—¿No es así siempre, para cualquier generación?

—No. Fuera de aquí la gente tiene un móvil con Internet lleno de aplicaciones para ligar y para hacer lo que le dé la gana… y hasta hay pantallas eléctricas que te miden el exceso de velocidad. Hay estrés y LSD para lidiar con eso. Pero vueltas no.

—No sé, Antonio. Creo que la vida te da siempre esas vueltas de las que hablas. Creo que donde quiera que estés, tienes que aprender a bailar samba.



altDiana Castaños (La Habana, 1986). Licenciada en Periodismo. Graduada del Centro de Promoción Literaria Onelio Jorge Cardoso. Escritora de guiones infantiles para radio. Premio de Periodismo 26 de Julio en 2008. Ha obtenido el Premio Calendario 2016 por No hay tiempo para festejos, el Premio Memoria 2016 por Lo blanco más allá de la luz y el Premio Pinos Nuevos 2016 por Josefina. Es miembro de la AHS.

Visto 1900 veces Modificado por última vez en Miércoles, 07 Marzo 2018 10:14

Se llama Leonardo, tiene 29 años y me hizo un streaptease por wifi.

Se acerca el 14 de Febrero y mis amistades me cuentan sus planes:

A Cami, parte de un triángulo equilátero cuyos otros dos lados aún se forjan...

Este es mi regalo de Principio de Año para ti, que me lees. Pero no es un regalo complaciente: vengo a decirte Verdades que te arrancarán pedacitos de ti... los pedacitos que sobren, los que oculten la magia.

Eran las tres de la madrugada y yo vagaba sola por la ciudad. Era eso o ver cómo sonreía la locura en los grifos torcidos de mi casa.

Desde que compró un edificio entero, le gusta que le digan Señor Presidente. Tiene 56 años.

Listas y preguntas de cosas importantes en la vida.

Se llama Orlando y estuvo dos años y tres meses preso. Por hurto.

No importa cómo se llame, ni qué edad tenga. Alguna vez fue mi mejor amigo. No tuvimos tiempo de ser nada más.

Comentarios  

 
#11 rogert 13-03-2018 10:17
wooww, bella manera de escribir y de captar al lector, los 5-10 minutos que leo tu historia me transporto a esa habana actual, bella y contradictoria que vives, de aceptar en tu vida esos cubanos irreales pero que existen, felicidades por tus maravillosos articulos, me considero ya un adicto a esta seccion, graciasssss
 
 
#10 patricia 09-03-2018 10:33
Felicitaciones, eres muy original y en el momento q leo tu artículo me transporto a otro lugar.Tienes magia?Y el otro día yo hacia ese análisis casi todos mis compañeros de Tecnológico y Secundaria, estan fuera del país.Con algunos hablo por Facebook,pero de otros solo se que se fueron y ya.Un secreto.Yo también escribo quisiera saber como hacer para poder publicar mis poemas.Yo soy Economica, no pense en ser periodista,ahor a me doy cuenta que me hubiera gustado, pero creo que ya es tarde.Saludos
 
 
#9 Yami 09-03-2018 09:23
Me identifico mucho con lo que escribes, siempre leo esta sección aunque nunca antes me había motivado a opinar, esta vez lo hago porque me siento retratada en el escrito, pertenezco a esa generación y es cierto la gran mayoría de mis amigos y compañeros de estudio están diseminados por el mundo, 2 de mis mejores amigas esperan por las decisiones de otros para irse también, eso me duele porque se que las voy a extrañar mucho, pero también me sucede eso que cuentas en la historia, cuando mis verdaderos amigos vienen de visita es como si el tiempo no pasara y las converzaciones comienzan en los mismos puntos donde las dejamos, las TIC nos ayudan a lidiar con estos asuntos.Creo que debemos aprender a vivir con esas vueltas a las que no somete la vida, ahh también he querido siempre bailar zamba jajaja.
 
 
#8 alex 08-03-2018 16:35
Diana: En verdad Diana con Paul Anka queda mejor a guitarra. Yo te la habría tocado con mucho gusto. Oh, please, stay by me Diaaaana.
En verdad conozco a tantos, que tenían tanto y se fueron buscando tanto más.
 
 
#7 maylin 08-03-2018 10:16
Genial artículo, como siempre, tambien casi todos mis amigos han emigrado, la emigración es algo normal, pero las raices, la tierra, eso se añora en cualquier parte del mundo en que se está y le pasa a todo el q emigra, es la razón fundamental, por la q sigo viviendo aqui, a pesar de los años y las oportunidades de irme, amo esta isla.
 
 
#6 Alex6 07-03-2018 14:40
Que buen lugar ese donde me llevan tus escritos, por ese momento todos tienen relación y es solo incorporar el nuevo de un forma u otra, por un momento llegue a extrañar este mundo que me creaste...salud os
 
 
#5 Inye 06-03-2018 16:22
Solo nosotros vemos la emigración con estereotipos, dogmas, como algo cuestionable, pero tal y como se menciona en un comentario anterior, se emigra desde el mismo surgimiento del hombre, aunque en esos tiempos era mucho más fácil, no habían fronteras. Lo esencial, en mi opinión, es que el emigrado, esté donde esté, continúe sintiendose cubano, no olvide sus raices, menos aún a sus familiares y amigos, otra cosa diferente a esto, si es criticable, y no precisamente por ser un emigrado, sino por la carencia de valores, porque podemos estar en la conchinchina y ser excelentes seres humanos, y podemos estar aquí y ser unos mesquinos miserables, y por supuesto, viceversa.
 
 
#4 Moro8 06-03-2018 15:18
Diana, soy un poco mas viejo, de la generacion de los 60-70, la vida me dio muchas vueltas y creo que aun me mantiene de cabezas abajo.. y junto con las vueltas, el reguero de ideas dentro. Te juro quise aprender a bailar samba.. aun no he aprendido,.. solo se que el querer aprender te ayuda, en cada vuelta, en cada mareo, te da un respiro, una esperanza, una insatisfaccion, una frustracion, una sensacion de cobardia, una lagrima.. pero.. continuo tratando de aprender a bailar samba
 
 
#3 Dixan de Holguín 06-03-2018 14:31
Hola Diana, saludos, hace varios días que no escribo en tu sección, este tema que tratas es muy complicado pues creo que todos hemos pasado por estas cosas, en el caso personal te puedo decir que de mis compañeros de estudios desde la primaria hasta la Universidad quedamos muy pocos pues la mayoría emigraron.
Es difícil pues de ellos uno era mi mejor amigo, desgraciadament e las personas una vez que emigran hacen cambios obligados en muchos de los casos por los sistemas, te das cuenta de ello cuando los ves nuevamente y ya la cosa no es igual.
De todas formas la emigración es un fenómeno tan viejo como el mundo lo es, así que no puedo de igual forma criticar a los que lo hicieron.
 
 
#2 joelluis 06-03-2018 12:13
Complicado tema, lo cierto es que casi todas las familias en Cuba tienen un pariente en el campo y fuera de aquí... es duro principalmente para los padres de muchos ya viejos, que quizás se alimentan mejor o tienen mejores medicinas, o pueden pagar una enfermera que se los cuide, pero la tristeza de no tener a parte de su familia nada ni nadie la cambiará... triste época donde emigrar es una solución para muchos y dolor para otro grupo... es cierto, Cuba es un país muy seguro, pero también muy difícil económicamente. .. la elección de cada cual... gran artículo, como todos...
 

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