lunes, 12 noviembre 2018, 19:08
Miércoles, 28 Febrero 2018 05:50

Sonrisas ¿de oro?

Escrito por  Giusette León García/CubaSí
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Katy Perry Katy Perry

La moda, la influencia de muchos famosos que han decidido brillar también por el oro en sus sonrisas, la necesidad de sobresalir, quién sabe cuántas razones llevan a los cubanos y cubanas a ponerse «dientes de oro».


¿Luce bien? Ese es un criterio muy personal que pasa por las ideas estéticas de cada uno. Para gustos se han hecho colores, incluso en cuanto a la dentadura. Quedamos los que preferimos la tradicional sonrisa impecablemente blanca, y también hay quienes gustan de una matizada con destellos dorados.

Pero la salud, eso sí no es relativo. CubaSí conversó con René Rodríguez Sarduy, especialista en Prótesis Estomatológica, para conocer los efectos de estas decoraciones. La primera aclaración del doctor René se refiere al tipo de material que utiliza la mayoría de los cubanos, que no es exactamente el que vemos en la boca de Katy Perry, Lady Gaga o Johnny Depp:

«El oro dental está clasificado como el mejor material dental que existe, pero no es realmente un oro puro, tiene una serie de componentes que, al final, hacen lo que se llama aleación de oro dental. Ese oro sí está autorizado mundialmente para utilizarlo en pacientes, porque esos mismos elementos está ya científicamente comprobado que no son nocivos para la salud del paciente, pero generalmente en estos momentos no se puede colocar en un servicio porque es un material muy caro».

Sonrisas ¿de oro?

Sin embargo, al decir del también Máster en Medicina Bucal Comunitaria, el hecho de que las personas, fuera de nuestro sistema de salud, empleen un material que no es el idóneo para la terapéutica estomatológica, no constituye el mayor de los riesgos:

«¿Qué sucede?, que cuando se realiza una corona completa, que son los llamados casquillos, generalmente se sobredimensiona la morfología externa del diente, y eso trae como consecuencia que el deslizamiento de los alimentos a través de la superficie de la morfología normal del paciente ya no se ejecuta, y entonces esos alimentos toman una dirección que no es la fisiológicamente mejor aceptada, y eso trae como consecuencia una irritación en la encía.

«Además, al tú sobredimensionar la corona, vas a crear entre la superficie del diente y la restauración de oro, un escalón, que llamamos el espacio o la hendidura de filtración posible de restos de alimentos, de bacterias, y entonces generan mucha predisposición a las caries del paciente. Esa es otra de las desventajas que tiene sobreponer una corona de oro encima de un diente sano».

Sonrisas...

Y le cuento que más de un sitio digital dedicado al espectáculo ha publicado criterios similares de especialistas del orbe, aun refiriéndose a las decoraciones de oro y diamantes muy bien pagadas por figuras de la «farándula». Por ejemplo, desde Chile, el odontólogo Daniel Pupkin, internacionalmente calificado y parte del equipo de una clínica privada, ofreció declaraciones similares para una web del país suramericano y sentenció que se trata de «la mutilación de una pieza sana».

La afirmación de Pupkin tiene una explicación bastante clara, en palabras del doctor Sarduy: «En ocasiones rebajan el diente y colocan un casquillo que les va a servir como lo que nosotros llamamos una funda de oro, pero aquí la desventaja grande viene cuando el individuo se la quita, porque los tejidos que quedan debajo, como se rebajaron, quedan sensibles, y el paciente está obligado a hacerse otra corona, porque si no, le es imposible soportar la sensibilidad, pues queda expuesta la dentina, que es el tejido que tiene las terminaciones nerviosas, y está obligado a realizarse otro tipo de restauración».

Bárbaro, Barbarito, ¿y ahora sin dientecitos?

El ejemplo concreto lo encontramos sentado en el sillón de la licenciada Lilián Ledón, preparándose para la última oportunidad, luego de muchas restauraciones. Él mismo accedió a contarnos su historia:

«Muy jovencito me puse casquillos de oro en los dos dientes de arriba, pero después conocí a una muchacha que era religiosa y para poder casarnos por la iglesia me los tuve que quitar y hacerme la reconstrucción normal, pero ya no he tenido vida más nunca con los dientes, porque se quedaron muy débiles y se me parten constantemente. Ahora ya me están preparando para ponerme espiga, porque ya no tengo más opciones».

La joven doctora nos asegura que son muchos los que vienen a retirarse estas decoraciones por diferentes razones, y agrega: «Eso es una decisión de cada cual, pero es nuestro deber alertar que estas prácticas generalmente ocasionan gingivitis, mal aliento debido precisamente a los residuos de alimentos descompuestos y, al retirarlas, pueden llegar a mayores complicaciones como las de mi paciente».

Sonrrisas...

Por último, el doctor René Sarduy comenta un tema que tampoco es un problema solo de Cuba, y se trata del hecho de que muchas veces el procedimiento de restauración no lo realiza un odontólogo:

«Por ejemplo, cuando se va a hacer una preparación, uno de los principios básicos es la conservación del tejido dentario al máximo; cómo lograrlo es algo que conoce un especialista. Otro principio básico es el cuidado estructural de los elementos que están alrededor del diente: el ligamento parodontal, la encía marginal, o sea, la restauración tiene que tener una conformación científicamente estudiada para que se relacione con esos tejidos. Quien no esté facultado, puede provocar una irritación en esos tejidos».

No todo lo que brilla es oro, ni es lindo, ni es eterno, ni es saludable, pero claro, volvemos al principio: para gustos…

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Comentarios  

 
#11 daine 12-04-2018 10:00
Los gustos de cada quien son suyos, pero que feo luce. Si solo se cuidaran los propios. saludos
 
 
#10 surizaday 22-03-2018 10:22
que feo
 
 
#9 david 01-03-2018 09:28
buen artículo Giusette, como bien dices para gustos... pero en nuestro país ni lo uno ni lo otro, se los hacen para sobresalir, hacer ver que tienen un poco más de dinero que, pero al final la gran mayoría está falto de lo que verdaderamente nos hace ricos.
 
 
#8 manolo 28-02-2018 15:52
HORRIBLEMENTE FEOSSSSSS
 
 
#7 carlosvaradero 28-02-2018 15:24
Gracias Plaff... por coincidir con mis criterios... realmente es bien desagradable ver y mucho más, besar a alguien con esos dientes de "oro".
He visto a algunos, si resulta desagradable verlo en los hombres, imagínense ustedes en las mujeres.
Otra cosa... casi siempre es el mismo tipo de persona, especuladora, alardosa, en fin...
Igual... al menos para mi... resulta bien desagradable ver a una mujer con una botella de bebida caminando en plena calle rodeada de amigotes, perdón... pero esa imagen deja mucho que desear!!.
 
 
#6 manuel 28-02-2018 13:52
El cubano se lo pone para especular. Así sean de chapa de refresco de latica.ami personalmente no me gusta. usted ve que los que tienen los dientes enchapados en latas en su mayoría son personas de ambiente.se la pasan enseñando la dentadura y se creen mas guapos que nadie. Yo soy a la antigua. lo que dios te dio. Usted ve por hay los pelos postisos,pestañ as postisas.lo feo que se ve una mujer con la boca llena de oro. Bueno actualmente hasta van por la calle con la botella de cerveza. antes se ponen oro y decían que era dinero.si te ponías plata era guapería. pero bueno para gusto los colores.
 
 
#5 Mimisma 28-02-2018 11:00
Están en su derecho, pero esas personas tienen un complejo enorme, conocí a un ostentador de estos con la boca completica con ese metal precioso, terminó sin dientes y preso.. ah y con mal alientooo!
Zugor Seg esas ultimas palabras están bravas de verdad! jaja
 
 
#4 plaff 28-02-2018 09:58
!!!!que asco!!!! un diente que guarde residuos de alimento solo puede provocar mal aliento, Los Cubanos tenemos manía del copy/paste, si ven una actriz, actor o músico con un tubo en la oreja pues allá vamos a ponérnoslo, no hablo en sentido general pero si en un 70% de la juventud y de los no tan jóvenes que no se ven en un espejo antes de salir de casa, válida la aclaración de los especialistas y muy lamentable que artículos como estos no se lleven a debate en medios de enseñanzas donde la juventud valore la salud antes de exponerse a enfermarse por estos dientes de oro, o por las uñas acrílicas que dejan mucho de preocupación en las madres cuando accedemos a que nuestras hijas se implanten sobre sus uñas naturales semejantes porquerías.
carlosvaradero yo también tengo una hermosa dentadura y créame que es el piropo que más he recibido a lo largo de mi juventud y madurez.... concuerdo totalmente con su criterio... !!!ni muerta me hago un colmillo de oro aunque me sobre tan preciado metal. jajajaja
 
 
#3 ASERI 28-02-2018 09:30
Para gusto se han hecho los sabores, para mí, horrible.
 
 
#2 carlosvaradero 28-02-2018 09:01
Qué cada quien use lo que le venga en gana, pero a mi, realmente se me hace "HORRIBLE" esa moda, si es que se le puede llamar moda a eso.
Creo que el problema no es especular, el asunto va más allá de toda especulación, pasa por los pobres criterios de estética de cada quien.
Si quienes usan esos dientes de oro, se sienten "lindos"... vaya... qué concepto de belleza más errado tienen!!
No hay nada mejor que lo natural... respeto la decisión de cada cual... en cuanto a mi, JAMÀS me verán con dientes de oro, aunque me sobre ese maravilloso metal... por suerte mi dentadura es casi perfecta, para no decir que perfecta como para echarla a perder con semejante "atributo".
Saludos!
 

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