domingo, 23 septiembre 2018, 18:28
Lunes, 18 Diciembre 2017 06:18

ZONA CRÍTICA: Fiart, movilizador de multitudes

Escrito por  Jorge Rivas Rodríguez/Especial para CubaSí
ZONA CRÍTICA: Fiart, movilizador de multitudes FOTO: ACN


Acaba de concluir, en el habanero recinto ferial de Pabexpo, la XXI edición  de la Feria Internacional de Artesanía (Fiart), encuentro que mueve multitudes y en el que la diversidad, calidad y creatividad observada en los disimiles diseños de muebles —entre los más deslumbrantes del encuentro—, textiles —deshilados, encajes, bordados— muñequerías, cerámicas y metales, procedentes de diferentes regiones del archipiélago, acapararon la atención de los visitantes nacionales y foráneos.


Variopinto universo de objetos utilitarios y decorativos exhibidos allí desde el pasado 5 de diciembre bajo el habitual lema de Arte, utilidad y oficio, y que la mayoría de los nacionales volvieron a lamentarse de los elevados precios  de estos productos que, de acuerdo con sus realizadores, conllevan considerables gastos en materias primas que elevan sus costos; asunto que solamente encontrará solución cuando el Fondo Cubano de Bienes Culturales (FCBC) pueda enfrentar las engorrosas y reales dificultades que demanda el fomento de una red nacional de tiendas especializadas y destinadas a los artesanos, quienes puedan encontrar en ellas artículos que satisfagan sus justos reclamos.


Dedicado al vidrio, esta convocatoria del evento contó con una suficiente representación de esas artesanías.


Únicamente comparable con las multitudes que concurren a las ferias del libro, y a pesar del notable interés de sus organizadores, en esta edición de Fiart persistieron algunos desaciertos,  tales como la venta de los extraños y malamente realizados «adornos» florales hechos con poliespuma, que tanto laceran la formación del gusto estéticos de los cientos de familias que optan por ellos, gracias a sus minúsculos precios; así como las casi idénticas bisuterías que pululan en algunos stand, en las que la creación artística es igualmente subyugada  por el empeño de vender más y barato; lógica del pensamiento del comerciante que asimismo se observa entre ciertos calzados, cerámicas y otros objetos solicitados por el público. Tratándose de una feria de tan elevado prestigio, valdría la pena promover en ellas lo más original de la creación artesanal.


El asunto que mayor incidencia negativa tuvo entre los artífices dedicados a las confecciones textiles, volvió a encontrarse en la desigual «competencia» que encontraron entre las propuestas de varios stand extranjeros, sobre todo los de la India y España, en los que las confecciones evidentemente industriales, con llamativos diseños con brillos, grabados y encajes asumieron protagonismo al conquistar hacia sus stands a conglomerados de personas atraídas por los precios asequibles, y las grandes rebajas vespertinas y de fin de semana. Esa situación hace prácticamente imposible la comercialización de las laboriosas y admirables confecciones textiles de los nacionales, cuyas piezas, que a veces exigen varias horas de trabajo en cada una de ellas, encuentran injusta contrapartida  en aquellas que en apenas una jornada diaria, surgen por centenares de modernas e inteligentes máquinas.


Esta vez Pabexpo resultó pequeño para acoger a los miles de personas que diariamente acudieron allí. Aunque los pasillos de la instalación son anchos, con más de dos metros para facilitar el tránsito humano, delante de los quioscos destinados a los calzados, las ropas de la India y las bisuterías, ocurrieron atascos de visitante agudizados por la confluencia de los pasan de tránsito y los que se detienen a observar o comprar.


Fiart se ha convertido en una gran fiesta para los cubanos, de ahí la importancia y necesidad de continuar —como hasta ahora— perfeccionando esta cita tan esperada en cada diciembre y que tal vez pudiera prolongarse más su periodo expositivo que en cada edición es menor. En esta ocasión no sobrepasó los 12 días.


Un aspecto que tal vez se deba a intereses organizativos, pero que dificulta la mejor elección de los compradores, es el relacionado con la distribución de los stands. Muchos de ellos, con iguales manifestaciones artesanales, como los demandados bisuterías, textiles y calzados estaban dispersos en las diferentes salas de Pabexpo. Agruparlos por especialidades pudiera favorecer no solo el diseño y curaduría de la exhibición, sino además el tránsito del público y ayudarlo a decidir su más conveniente opción.


Vale reconocer a los organizadores de de Fiart 2017 y a sus protagonistas, los artesanos artistas, por ofrecerle al pueblo un gran espectáculo visual donde, a pesar de todo, primaron la calidad y el buen gusto.

Modificado por última vez en Miércoles, 03 Enero 2018 09:30

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