lunes, 18 junio 2018, 05:53
Lunes, 27 Noviembre 2017 00:44

ESTRENO DE DANZA: Anyali, por el Ballet Nacional de Cuba

Escrito por  Yuris Nórido/ CubaSí

Seguir a lo largo de los años el devenir de un coreógrafo nos permite apreciar la conformación de una poética. Hace algún tiempo asistimos a los primeros estrenos de Ely Regina Hernández, y en su momento destacamos su capacidad de «decir», esa vocación metafórica sin alardes, ese sentido de la síntesis y la evolución ciertamente dramática. Ely Regina nunca ha sido una simple componedora de pasos.


Con Anyali, su más reciente creación para el Ballet Nacional de Cuba, asistimos a un ejercicio francamente reflexivo, vislumbramos el desarrollo de una idea, pero su planteamiento nunca resulta denso o abrumador. La danza no puede emular con un tratado filosófico.


La lógica de Anyali parece ser la de los sueños. La lógica y la estructura, de hecho. Son las de ciertos sueños que devienen persecución angustiosa e inexplicable (todos los hemos experimentado), que suelen terminar de pronto, cuando despertamos sobresaltados.


Ese sería un punto de partida, un basamento, una pista (de hecho, la coreógrafa explicita esa visión onírica al principio y al final de la obra). Pero a partir de ahí los sentidos se abren en espectro. Pueden ser múltiples, disímiles, contrastantes.


Ely Regina no impone, más bien propone. Nunca es absolutamente diáfana, ni siquiera en sus obras más programáticas. Sin embargo, aquí es perfectamente posible definir una dramaturgia, hasta cierto punto aristotélica: introducción, desarrollo y clímax, desenlace… No importa que el conflicto se difumine en un abanico de posibilidades.


La coreógrafa apuesta por cierta subversión del canon académico, que no llega a ser violentado del todo. Lo que algunos llaman «ballet contemporáneo», ámbito contaminado.


Algunas secuencias se contraponen a la lógica del ballet más tradicional: inversión del sentido del giro, por ejemplo; aparecen elementos escenográficos que inciden en la línea de la danza y se asume cierta gestualidad cotidiana, acentuada dramáticamente. Eso mismo suele suceder en los sueños, ponen muchas cosas de cabeza…


Los bailarines parecieron identificados, particularmente la primera bailarina Anette Delgado, que ha demostrado sobradamente su capacidad para asumir disímiles estilos. Algunos encadenamientos parecen un tanto dificultosos, por momentos fue demasiado evidente la complejidad técnica de la coreografía. Si la obra permanece en el repertorio activo de la compañía (lo más lógico, lo deseable), todavía puede perfilarse más en los salones de ensayo.  


Resumiendo, Anyali demuestra la creciente madurez de Ely Regina Hernández, que es además una valiosa bailarina. Es coreógrafa con herramientas y con sensibilidad para usarlas. Hace rato que dejó de ser una promesa.

Modificado por última vez en Miércoles, 13 Diciembre 2017 14:26

Comentarios  

 
#1 Laura 28-11-2017 17:39
Realmente es una excelente coreógrafa, mis mas sinceras felicitaciones para ella. Quedé impresionada con esta obra, me gustó muchísimo, y pienso que debiera dárseles mas espacios dentro del BNC a este tipo de "ballet contemporáneo" (por así decirlo), y a nuevos y talentosos coreógrafos de la talla de Ely Regina que tanta aceptación reciben por parte del público y la crítica especializada.
 

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