La columna de hoy va para los que les supo a poco el otro día... cuando por fin levanté mi bandera a favor de ellos. Y no voy a decir del sexo opuesto… no hay nada a lo cual oponerse.
Hay algunas cosas que he descubierto y me gustaría compartirlas este viernes. Con ellos, para que se sientan más o menos comprendidos, y con mis congéneres, para ayudarlas a entender algunos momentos.
Por ejemplo, les puede sorprender, pero no siempre los emociona, la idea de tomar decisiones importantes y ser responsables por sus actos. A veces solo quieren pasar un tiempo a solas y disfrutar de los momentos en que no tienen que hacer nada.
A las mujeres, por supuesto, nos gusta hacer planes. Planificamos, incluso, la mejor manera de trazarlos. ¡Vaya cosa!
Los hombres piensan de manera más global. Es complicado aceptarlo, pero, por más que te cueste, no intentes que presten atención a todos los detalles.
No te conviertas en su jefa. Ustedes, hombres, no acepten mandatos. Muchas mujeres se enfocan en cosas insignificantes que no les dejan disfrutar de la situación en general.
Pese a lo que pueda suceder en la apariencia, la realidad es que son víctimas de la imagen de superhéroe impuesta por la sociedad. Aunque jamás lo confiesen, esto les hace sentir miedo, incertidumbre. Sería provechoso que aquellos que tienen pareja pudieran sentir altas dosis de apoyo. Las decisiones no son correctas o incorrectas cuando se toman entre dos.
Hasta hoy, ¿qué es lo que sabemos de los hombres? Saben manejar los aparatos electrónicos más complicados, les gusta el fútbol y las curvas (sobre todo las curvas).
La cuestión del orden no intentes explicarla, jamás entenderá que cada cosa debe ir en su sitio. Su idea del caos difiere de la nuestra; una casa regada no puede y no debe ser el hecho que desencadene la III Guerra Mundial.
Comentarios
Este mundo esta tan perdido que ya no me sorprende si un hombre como tu se hace esas preguntas ya que en estos tiempos a cualquiera le gusta lo mismo las curvas que las rectas... jajaja.
A tí que te gusta ------- o ().
Soy feliz como soy y disfruto a mi mujer como es. Tenemos espacios y cosas en común y somos felices sin que ella tenga que instalar los tomacorrientes o cargar pesos mientras yo peine a la niña o lave la ropa.
Creo que a nadie le pueda parecer la causa de III Guerra Mundial
Una última cosa, puede que su intención con estas publicaciónes sea crear discución (en el mejor sentido) y si es esa la felicito pues lo está logrando, pero la invito a reflexionar: cree que esté haciendole algún beneficio a la sociedad poniendo a fajar ambos sexos?