martes, 20 noviembre 2018, 19:19
Domingo, 15 Octubre 2017 03:39

EN FOTOS: Una nueva Carmen

Escrito por  Yuris Nórido/ CubaSí
EN FOTOS: Una nueva Carmen FOTOS: DEL AUTOR

Alicia Alonso abrió el camino, y mientras ella bailó Carmen, ninguna otra bailarina interpretó en Cuba el mítico personaje de la coreografía que Alberto Alonso creó para Maya Plisétskaya en 1967, y que nuestra prima ballerina assoluta hizo suyo.


No fue hasta la primera década el siglo XXI que ese ballet regresó al escenario del Gran Teatro de La Habana. Lorna Feijó, Alihaydé Carreño y Galina Álvarez fueron las primeras bailarinas que bailaron Carmen en Cuba, después de muchos años.


A partir de ahí, varias figuras han encarnado el rol: Viengsay Valdés, Laura Hormigón, Bárbara García, Hayna Gutiérrez, Anette Delgado, Sadaise Arencibia… y desde el pasado jueves, Grettel Morejón.


Ninguna de ellas han tratado de imitar a Alicia: han enfrentado el reto desde sus muy particulares sensibilidades. Grettel ha sido una Carmen contenida y lírica, sin arrebatos, de suave sensualidad… Una Carmen posible, aunque no tan común. A su lado, otros debutantes: Rafael Quenedit (Don José), Daniel Rittoles (Escamillo), Ariel Martínez (Zúñiga) y Bárbara Fabelo (El destino).


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Modificado por última vez en Martes, 31 Octubre 2017 06:13

Comentarios  

 
#4 Colaborador Danzarío 25-10-2017 04:16
23 Octubre, 2017

Anette, Sadaise, Viengsay y Grettel seducen con Carmen…..

Por. Eduardo Torres.

Tener la oportunidad de presenciar el ballet Carmen, joya indiscutible de la coreografía cubana, no se da todos los días, de hecho, durante incontables años, fue una obra desaparecida dentro del vasto repertorio del Ballet Nacional de Cuba, y sin la menor duda, continúa siendo un reto para cualquier artista que osé interpretarlo, por esa razón, ver a las actuales estrellas del B.N.C concebirlo, e intentar descifrarlo, resultó altamente sugestivo. Cada vez que nos llega la Carmen de Alberto Alonso, que ya tiene 50 años a su haber, acompañada de la música de George Bizet, arreglada armónicamente por Rodion Schedrin, la virtud de bailarlo requiere todo un enorme reto y compromiso, a mi modesta opinión, los diseños de la escenografía y vestuario son espectaculares y aún mantienen su vigencia como si hubiesen sido elaborados en el día de hoy, la mayor dificultad estriba, en poder convencer al espectador que sin Alicia Alonso en el escenario, sin contemplaciones su máxima líder, todavía puede bailarse, la gloriosa e inmensa diva dejo una furtiva estela de triunfos y ovaciones en ese personaje imposibles de superar. Ahora nuevamente durante tres semanas, las actuales primeras bailarinas erigieron el legendario de Merimée en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, con un resultado distinto, aunque no por eso menos satisfactorio.

Anette Delgado, súper-estrella por membresía, acometió su Carmen con un gran reconocimiento al respeto, al sentido del compromiso y enorme inteligencia, trabajo admirablemente ese personaje durante toda la representación, consiguiendo en forma subliminal una profunda autoridad escénica, aún en una obra tan alejada de su estilo, o de su ya tan famosa e internacionalme nte reconocida Giselle, todo el tiempo irradió feminidad y grandeza, como de costumbre, acompañada de su poderosa y soberbia técnica danzaría no trasgrediendo en lo más mínimo los límites del buen gusto. Su naturalidad al danzar engarza orgánicamente perfección, tanto en las obras clásicas, neo-clásicas, como modernas, indudablemente, en forma definitiva, constató con su estilo excepcional, personalidad y deslumbrante naturaleza, que está catalogada entre la mejores del Mundo, como una de las más grandes bailarinas del universo actual de la danza clásica. Carmen solo sirvió para una vez más verificarlo.

Sadaise Arencibia, solo al verla en escena, ya tiene asegurado su triunfo, visualmente es una auténtica sensación, elaboró una Carmen lógica, coherente, sin recelo al término literario, hay que apuntarlo, en todos los sentidos preciosa , Arencibia presentó una capital concepción de la mujer desafiante y trágica, muy seductora y sin absurdas exageraciones dramáticas, con dignidad insuperable configuro una arrogante Carmen, a través de la exégesis con ella proviene muy fácil comprender al valiente personaje, un balance prodigioso, una interpretación con integridad coreográfica, excepcionales elevaciones de las piernas, aunaron el rigor del análisis con la riqueza creadora de la intrepidez , muy madura, sencillamente soberana.

Viengsay Valdés, sin duda alguna, distintivo del B.N.C, posee desde hace mucho, lo que todo artista con ardiente fervor aspira, y en ocasiones es imposible de conseguir, el favor incondicional de su público, que obviamente la idolatra, Valdés, desde todos los sentidos que se observe, es en extremo valiosa, conoce a la perfección todos los secretos del escenario y no duda en utilizarlos en forma superior, su Carmen desbordó una seguridad enfática, algo que irreversiblemen te siempre sucede con su baile, ostenta una firmeza al danzar arrolladora, seguida de su ya leyenda incorporada al hecho danzarío, creó una admirable construcción del personaje que fue matizado por un aura trágico con los hilos de la emocionante historia de Merimée, a través de su insigne lenguaje gestual y esplendidos desplazamientos , evocó la tragedia cabalmente, la vitalidad ilustrada implicó una enorme emoción, bailó con toda la fuerza de su indiscutible madurez artística, trepidantemente hasta la experta elucidación.

Grettel Morejón, es el última valiosísima danzante incorporada a la estela de primeras bailarinas, desde mi punto de vista, haga lo que haga, verla danzar deriva delicioso, simplemente es una bailarina adorable, una auténtica princesa escénica, considero, que a pesar de recién ser ascendida a la categoría de primera, lo que acarrea en grado superlativo una enorme responsabilidad , manejó con desenvoltura y notable entereza el difícil rol de Carmen, entendió vehemente su significado dramático, un distinto dominio sicológico del personaje, quizás más juvenil y desenfadado, dominante, imponente, y sobre todo, intensamente sensual, con hierática insolencia se desenvolvió con gran destreza plausiblemente, de antemano es obvio que exhibe una exquisita y refinada sensibilidad, segura en la técnica y expresiva en el gesto, muy importante, no tuvo ni un solo momento que su baile resultara falso, ostenta una mirada fascinante, una magnifica artista, que muestra ostensiblemente hasta dónde se ha desarrollado El Ballet Nacional de Cuba.

No pretendo parecer injusto olvidando a los nuevos valores que debutaron, y que sin ellos, hubiese resultado imposible agradecer él logró de volver a disfrutar Carmen. El Zúñiga bailado por Ariel Martínez, espléndido, apreció, que Patricio Revé técnicamente estuvo exacto en las exigencias coreográficas, Adrián Sánchez fue en su Don José una grata sorpresa, al igual que Adniel Reyes en Zúñiga. Deslumbrante Rafael Quenedit, destinado, si continúa de ese modo, para conquistar una gran carrera.
En cuánto a las féminas, Ginet Moncho, quién ya desde hace mucho merece la oportunidad para otros protagónicos, ojalá esto prontamente se cumpla, así podremos valorarla mejor. Claudia García y Glenda García, hicieron un encomiable esfuerzo, Aymara Vasallo e Ivis Díaz, junto a Bárbara Fabelo y Chanell Cabrera, excelentes.
 
 
#3 Lucy 17-10-2017 20:05
Muy buena todas las presentaciones de Carmèn encarnadas en las diferentes pieles de las primeras bailarinas del BNC y excelente el elènco jòven que las acompañò,la compañìa en este momento se encuentra totalmente renovada con figuras muy jovenes tanto hembras como varones por lo que se hace necesario que las bailarinas màs veteranas si quieren seguir bailando traten de mantener la figura tal cual lo requiere esta profesiòn porque realmente tienen mucha experiencia acumulada pero deslucen el espectaculo al lado de las figuras jòvenes. Hay que hacer conciencia de cuando es el momento de colgar las zapatillas y pensar que en los salones de ensayos de la compañìa pueden ser muy ùtiles como ensayadoras por los conocimientos que pueden brindar a los que hoy forman parte de la compañìa. Agradeciemiento s para maestros y ensayadores. hicieron que esta jòven compañia nos brindara un espectàculo de altura como merece el maestro Alberto Alonso en su aniversario. Gracias.
 
 
#2 Arsenio 16-10-2017 11:48
Falta sensualidad. La ejecución de Alicia es inigualable, ni siquiera parecida.
 
 
#1 Colaborador Danzarío 16-10-2017 00:15
Estimado Yuris Nórido .


Le he escrito en varias oportunidades felicitándolo, soy un gran admirador de todo lo que escribe, pero muy especialmente cuando lo hace sobre el arte del ballet, preciso, justo, imparcial etc. Son particularidade s que lo acompañan en sus didácticos y textuales artículos, de hecho, le he comentado y opinó abiertamente, que tratándose de Cuba, es el único periodista o crítico que tañe sobre esa complicada disciplina merecedor de leer, son múltiples las razones que conciben para que piense así.

Solo a manera de complemento me gustaría agregar, que dentro de la compañía cubana, también Mirtha Plá, Aurora Bosch y Loipa Araújo interpretaron el rol de Carmen, las dos primeras en el marco de un Festival de Ballet en La Habana, bailando Aurora dos representacione s y Mirtha una, Alicia repentinamente enfermo y ellas tuvieron que asumir en forma apresurada semejante reto, ya que Alonso ha sido y es el emblema perfecto de ese maravilloso ballet, si mí memoria no me falla, ocurrió en el año 1973 ó 74, asimismo, Loipa y Mirtha repitieron semejante hazaña en el teatro Bolshoi e igualmente Bosch lo hizo en Bulgaria. En cuanto a Josefina Méndez, solo bailó la primera variación en un programa televisivo llamado Recital, dirigido por Joaquín. M. Condall, lástima, porque imaginó que tanto ella como Marta García pudiesen haber sido magistrales intérprete de esa joya coreográfica.

Sin más, le reitero mi felicitación deseándole que escriba por muchísimos años.

Atentamente. Colaborador Danzarío.
 

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