viernes, 16 noviembre 2018, 23:59
Martes, 12 Septiembre 2017 04:22

Huracán Irma: Poderosos vientos de solidaridad humana sacuden a Cuba

Escrito por  Vladia Rubio / CubaSí
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Irma, la que es grande y poderosa. Eso significa el nombre y le quedó justo a la medida al monstruoso huracán que azoló este fin de semana a buena parte de Cuba.


Pero si grandes fueron los zarpazos de Irma, tanto o más lo han sido las cadenas de solidaridad humana tejidas en torno a los necesitados.

Así pueden dar fe los vecinos de El Yoyi, en La Lisa. Cuando ya Irma andaba arrasando por Varadero y la capital aguardaba cruzando los dedos, ellos cruzaban satisfechos los brazos sobre sus estómagos bien llenos.

El Yoyi tenía en el congelador un pernil de cerdo y al comprender que “lo de la luz sería para largo”decidió asarlo en el jardincito, debajo de un techo improvisado.

El olor se encargó de avisar a todos y, antes que empezaran a sentirse las primeras rachas en la ciudad, casi la cuadra completa había cenado como en fin de año. Porque la de más allá aportó un caldero con frijoles para el congrí, “de todas formas se van a echar a perder”; el otro, trajo arroz y unos limones… y al final -aunque en verdad no había nada que celebrar, más bien que lamentar- compartieron todos una cena como no debe haber habido otra en ese momento.

Hoy, a unos kilómetros de los huesos del pernil y cuando ya parece haber pasado lo peor, el frízer de Norka, se apunta también dentro de las singularidades.

Nunca ha estado tan lleno, pero no es porque esta vecina de la Víbora se haya abastecido en extremo sino porque, solidaria, ofreció esta alternativa a cuanto vecino fuera donde ella quejándose de cómo iba a perder lo mucho o lo poco que tenía en el congelador.

Ahora, si uno se asoma al interior del frízer, tropieza con algo así como un peculiar árbol de navidad atestado de jabitas y paquetes, cada uno con una cintica de color diferente.

Esa fue la condición que puso la dueña “para que cada cual luego pueda identificar lo suyo”.

En casa del doctor Tony, en San Miguel del Padrón, uno de los primeros lugares donde ya volvió la electricidad, se amontonan ahora mismo parientes, amigos y compañeros de trabajo venidos de los más diversos municipios capitalinos para cargar sus teléfonos, lámparas, radios… y llevarse, al menos, un pepino con agua.

Como todos los tomacorrientes están llenos, hasta el del baño, han armado una colita mientras disfrutan del café que Ada no para de colar, porque más de uno se ha aparecido con el paquetico de la cuota por aquello de “una mano lava la otra”.

En muchas otras latitudes de este planeta las situaciones aquí descritas pudieran resultar impensables o un tanto surrealistas. Pero si de surrealismo hablamos, entonces sí parece ganarse la corona el pregonero que, ya bajo los primeros vientos del ciclón, andaba anunciando a voz en cuello por una barriada de Plaza: “Vaaaaya tu cebolla aquí, cómprala que se la lleva Irma”.

A esas alturas todas las ventanas estaban cerradas, las puertas aseguradas. Me pregunto si alguien se arriesgó a salir de su resguardo siguiendo la invitación del vendedor de cebollas.

Bueno, todas-todas las ventanas no estaban aseguradas porque en el mismo barrio podía verse una entreabierta desde la que dos niños lanzaban cohetes de papel para verlos ascender a alturas grandísimas, impulsados por los malos aires de Irma.

Me contó la madre de los dos muchachitos que ayer en la tarde, cuando las cosas empezaron poco a poco a acomodarse, fue a buscar la copia de su certificado de matrimonio que le había costado días de gestiones, colas y esperas.

Lo había dejado sobre la cómoda “porque era para un trámite que tenía que hacer en cuanto todo volviera a funcionar y quería tenerlo visible”.

Al ver que no estaba donde lo había dejado, preguntó a sus hijos, los lanzadores de cohetes de papel. Sí, el resto ya se lo imaginan. Quién sabe sobre cuantas azoteas sobrevoló aquel documento. Al menos, tuvo un final más entretenido que la aburrida existencia que llevaba entre tomos y folios de alguna notaría.

Justo hace una hora fui testigo de otra escena, que podría ser también muy poco frecuente en otras latitudes:

Asela andaba casi llorando porque no había podido saber nada de su hija, ya una mujer, que vive en Ciego de Ávila. Una vecina, que es también mi vecina, al escucharla, se asomó a la puerta del apartamento para ofrecerle que la llamara por su teléfono celular “que todavía le queda una rayita de carga, aprovecha.”

Cuando finalmente Asela pudo hablar con la hija, respiró tranquila, y también lo hizo mi vecina. Se quedó sin saldo y sin carga, pero también sin la carga de haber sido una mala cubana; ahora, cuando todos tenemos que ser hermanos.

Visto 1944 veces Modificado por última vez en Domingo, 17 Septiembre 2017 07:20

Comentarios  

 
#5 mercedez 14-09-2017 11:17
Nuestro Fidel nos enseñó solidaridad no lo olvidemos como el sol tiene sus mnachas hay personas que no tienen valores y se aprovechan de las circunstancias y salen de las cloacas , espero que la fuerza de la ley recaíga sobre ellos y los jefes de estos centros de grupos de electrogénos que permitierón tal indisciplina , además estan jugando con recursos del Estado no de ellos
 
 
#4 Jorge 12-09-2017 13:55
Muy significativo y sentido poema de un evento desastroso!!!
 
 
#3 EL POETA YUMURINO 12-09-2017 12:27
DECIMAS POR EL PASO DEL HURACAN IRMA

-1-
Desde Maisi en el oriente
bordeando la costa norte
este ciclón de gran porte
con su fuerza tan potente
presagiaba tristemente
daños en la infraestructura
el turismo, la agricultura
las plantas de generación
viviendas, la población
al deporte y la cultura.
-2-
Irma, nos dejó fisuras
que toda Cuba sufrió
pero la disciplina propició
comportarnos a gran altura
diez fallecidos deja amargura
ante otros más fuertes
como el Flora, cuyas muertes
jamás olvidaremos
pues con honor disponemos
de experiencia reluciente.
-3-
Caibarien, hoy tristemente
exhibe daños cuantiosos
en nueve horas el acoso
lo soportó estoicamente
en Esmeralda precisamente
toco tierra en Cayo Romano
pero su pueblo soberano
volverá a relucir
para otra vez recibir
ese turismo tan sano.
-4-
Los cayos muy maltratados
donde el turismo es riqueza
sentirán la fortaleza
de este pueblo uniformado
que listo y ya preparado
apoyara la recuperación
pues existe disposición
de trabajar y vencer
para en breve disponer
de más bella instalación.
-5-
También la gran destrucción
hizo estragos en aeropuertos
pues la fuerza de los vientos
empeoro la situación
los viales en la ocasión
fueron igual afectados pedraplenes colapsados
como el de Santa María
confianza tengo en la mía
mi patria, que me ha formado.
-6-
Los territorios no afectados
están en plena compostura
de ayudar con mesura
a los que fueron dañados
la solidaridad nos ha graduado
y estamos en disposición
de revertir la situación
como tarea principal
para si mucho ayudar
¡! A Cuba y la Revolución ¡!
---000---
Autor: Lic. Jorge Alejandro Peralta Vanegas
EL POETA YUMURINO-----12 /Sept/2017
 
 
#2 Raul G. 12-09-2017 10:38
Corazones buenos se sobran en Cuba , es por eso que me averguenzo cuando veo en establecimiento s con Grupos electrogenos cobrarle hasta 40 pesos a la poblacion por la carga de sus equipos de comunicaciones. Donde estaban los administradores y el personal con decoro y espiritu solidario en esos lugares.
 
 
#1 keticia 12-09-2017 07:54
Somos cubanos quieran o no los huracanes tanto Irma como Trum pensaron que en Cuba no hay corazones buenos, tenemos una y mil razones para siempre estar unidos...
 

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