lunes, 15 octubre 2018, 14:53
Viernes, 25 Agosto 2017 15:22

Bonne, cerrajero de lujo en París-2017

Escrito por  Lemay Padrón Oliveros
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Símbolo del amor imperecedero en la eterna romántica Ciudad Luz, hoy el candado fue la principal arma del librista cubano Yowlys Bonne en el Campeonato Mundial de lucha de París-2017.

Con la combinación de turca y candado Bonne se abrió camino con triunfos ante el chino Minghu Liu 3-0, 7-2 sobre el iraní Behnam Eshagh Ehsanpoor y 10-8 al kazajo Daulet Niyazbekov, antes de ceder en semis por superioridad técnica ante el azerí Haji Aliyev, bronce olímpico en 57 y oro mundial en 61.


Por bronce en este último peso, el monarca continental de Toronto-2015 y bronce en el Mundial de Tashkent-2014 en 57 kilos avasalló completamente al japonés Rinya Nakamura, hasta superarlo 10-0.


Ya tenía la espina clavada con los japoneses, porque me eliminaron en los dos últimos Juegos Olímpicos, y por eso salí desde el principio a buscar los puntos, comentó poco después de asegurar su puesto en el podio.


En la zona mixta de la Arena AccorHotels, el oriundo de Guantánamo confesó que desde el punto de vista personal se demostró a sí mismo que sí puede, y aunque quería el oro para mejorar el tercer lugar del 2014, no se puede quejar.


El azerí es un gran rival. Me ganó en la semifinal de 2014 y pensé repetir la estrategia que utilicé cuando le gané luego en una base de entrenamiento, pero el luchó mejor y es un atleta que se equivoca bien poco, indicó.


Al respecto, el jefe de entrenadores de este estilo, Julio Mendieta, añadió que el plan táctico se cumplió al dedillo.

Cumplió la estrategia de atacar todo el tiempo para poder utilizar su técnica preferida, que es la turca combinada con candado, explicó.


Mendieta se confesó contento con el resultado de Yowlys, que cierra una sequía de dos grandes eventos en blanco para el estilo libre: el Mundial de Las Vegas-2015 y los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro-2016.


Es un atleta veterano, pero de mucha calidad, que nunca está perdido. En ningún momento dejó que el japonés entrara a sus piernas, y hasta lo puso pasivo. Ya en cuatro puntos estuvo más cómodo y sacó su ventaja, declaró.


En cuanto a Bonne, el resultado le permite mantenerse en la elite planetaria, y le da energías para seguir hasta la venidera cita estival, a punto de cumplir 34 años.


Ahora solo pienso en las vacaciones, pero sí, tengo en la mente Tokío-2020. Trataré de seguir siendo el número uno de mi peso, y si le toca a otro, me pone contento igual, aseguró.


Lo cierto es que aquí Bonne cumplió con la tradición de poner un candado de amor, pero el suyo no estará colgado en el Pont des Arts u otro similar, sino en el centro de Bercy, a orillas del río Sena.

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