jueves, 16 agosto 2018, 12:18
Jueves, 17 Agosto 2017 06:00

Cuándo y por qué se casan los cubanos

Escrito por  Vladia Rubio/CubaSí
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Descorriendo velos para asomarse a los secretos de la nupcialidad en Cuba.


Maylín y Oscar Michel tuvieron su boda este agosto. Ella, recibió su título de ingeniera este verano, y él, chapista por cuenta propia, decidieron legalizar su unión en este caluroso momento del año y así ratificar que los cubanos prefieren agosto para casarse.

Al menos, así lo ratifican las estadísticas oficiales del pasado 2016, cuando cinco mil 697 parejas igual optaron por acudir ante el notario, siguiendo los pasos de aquellos que en 2015 también se decidieron por el mes octavo.

Como tendencia, los meses de noviembre y febrero están también entre los preferidos de acuerdo con datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI).

La elección de estos meses nada tiene que ver con la alineación de los planetas, oráculos o numerología, como sí ha sido tradición en culturas como la japonesa, china o hindú, y también pasó entre mayas, aztecas e incas.

El motivo más general de por qué los cubanos eligen en particular agosto es porque una buena parte está de vacaciones.

Por lo regular, en el mundo las bodas abundan en los meses de primavera y verano para huirle al mal tiempo, que podría estropear la ceremonia. Dentro de la temporada estival, especialmente junio resulta el momento más escogido a nivel planetario.

Ello quizás responda a muy añejas tradiciones que nombran a la luna llena de junio “Luna de miel” porque es esa la ocasión óptima que tienen los apicultores para cosechar ese dulce producto.

Y si de buenas oportunidades se trata, conviene recordar que en la edad media las novias también preferían casarse en noches de luna llena pensando que serían beneficiadas en la fertilidad y en su economía.

En la misma sintonía con la luna, los europeos prerromanos escogían el lunes, día de la luna o diosa madre, para contraer nupcias, costumbre seguida luego por los romanos. Como el día martes debía su nombre a Marte, dios de la guerra, los romanos por nada del mundo se casaban ese día.

En contraste, los viernes sí eran bien vistos por los novios ya que estaba consagrado a Venus, diosa del amor y la belleza; otro tanto sucedía con el domingo, asociado al dios Sol. Los romanos lo llamaron domínicum, por dómine. Y de ese “dominador o señor esperaban abundancia y felicidad para su unión.
                                                                           

Vayaaa, tu agosto aquí

En el calendario gregoriano se le llamo agosto a este octavo mes por el emperador romano Octavio Augusto (Octavius Augustus), quien en el año 24 antes de nuestra era, decidió darle su nombre al hasta entonces denominado mes sextilis, que pasó a ser augustus.

Como le parecía que “su” mes no tenía la misma gloria que el del emperador Julio César –el mes de julio- ya que ese contaba con 31 días, olímpicamente optó por cambiar la duración de otros meses hasta que el suyo llegara también a los 31 días.

Aunque agosto es uno de los meses preferidos por los cubanos, el emperador al que debe su nombre no fue exactamente ejemplo de matrimonio feliz. Contrajo nupcias tres veces y existen serias sospechas de que asesinara a Livia, su última mujer.

En cuestiones de nupcialidad cubana no solo sobresale que agosto se apunta entre los momentos preferidos para las bodas; también se está apreciando cierta estabilidad en la cantidad de uniones ante notario.

No son muchas, pero tampoco escandalosamente escasas. La tasa más baja de nupcialidad se registro en el 2004 con 4,5 matrimonios por cada mil habitantes.

El pasado año esta tasa sumó 5,5 bodas por cada mil habitantes para un total de 61 mil 903 matrimonios. Cantidad similar se alcanzó en 2015.

Por supuesto, si se compara con el año 1992, cuando en Cuba se oficializaron 191 mil 429 uniones pareciera que son pocas; pero recuérdese que entonces, en medio del período especial, estaban mediando una serie de incentivos poco asociados al amor.

En 1992, hubo una tasa de nupcialidad de 17,7 por cada mil habitantes la más alta registrada desde 1975, le sigue la del 1991 con 15,1 y en tercer lugar 12,4 en 1993.

En aquellos duros años no fueron pocos los cubanos que escogieron casarse, a veces sin tener siquiera un vínculo amoroso previo, para poder acceder a las escasas facilidades que se daban a los recién casados: reservas para una luna de miel, oportunidad de compras para el ajuar doméstico, así como cervezas, cake y otras variantes para compartir con los invitados.

Maylín y Oscar Michel, la pareja a que hace referencia este texto en su comienzo, se casaron enamorados. Llevaban más de tres años de novios, los últimos dos compartiendo bajo un mismo techo, y decidieron ir ante el notario “para que cuando nazcan los niños tengan las fotos de la boda de su mamá y su papá”.

Pero no en todos los casos sucede igual. La propia hermana de Oscar, de 19 años, oficializó su enlace con un señor que casi le triplicaba la edad y no fue exactamente porque moría de amor por él.

En un círculo muy reducido, días antes de la boda y cuando bromeaban con ella sobre “el abuelo que se había buscado”, dejó escapar un comentario bastante revelador: “Abuelo, sí, pero con tremendo gao, pa’ que sepas”.

Sociólogos, psicólogos, demógrafos, etnólogos, y otros entendidos en materias asociadas a la nupcialidad, coinciden al apuntar que, además del amor, son variadas las razones que llevan hoy a los cubanos a intercambiar alianzas; muchas tienen que ver con el ámbito jurídico y los derechos patrimoniales.

Desde la posibilidad de herencias hasta el derecho sobre viviendas, autos y otras propiedades. También entresijos de los negocios por cuenta propia, pagos de impuestos, pensiones, derechos de los hijos, migraciones y un amplio etc. componen ese no siempre refrescante abanico de motivos para casarse.

¡Llegaron los novios!

¿Quiénes son los novios que llegan ante el registro notarial para estampar su firma?

La más reciente edición del Anuario Estadístico de Cuba elaborado por la ONEI indica que el año pasado la mayoría de quienes se casaron lo hicieron en primeras nupcias, es decir, nunca antes habían contraído matrimonio.

De las 61 mil 903 mujeres, el 26,5 por ciento, más de la cuarta parte, eran divorciadas y 17 mil 157 hombres tenían ese estado civil.

Hubo más mujeres que hombres casadas el año pasado en primera y segundas nupcias. Pero ellos parecen ser los más reincidentes porque en terceras nupcias el año pasado fueron más hombre que mujeres los que contrajeron matrimonio.

Es interesante apuntar que del total de cubanas que tuvieron su boda en 2016, la mayoría tenía un nivel educacional de técnico medio, eran graduadas de Pedagogía o universitarias. Solo 229 tenían nada más vencida la enseñanza Primaria, y solo la Secundaria, 1 694.

Aunque los cubanos siguen casándose, hay que decir que el matrimonio está siendo postergado en el tiempo y en muchas oportunidades sencillamente sustituido por la sola unión consensual.

Si en 1989, solo el 9,1 por ciento de los matrimonios tuvo lugar a partir de una unión consensual previa, entre 2008 y 2013 casi la tercera parte de las bodas realizadas fueron resultados de una anterior unión consensual.

Según la ONEI, este tipo de unión no legalizada prevale con más fuerza en las regiones central y oriental del país. En el occidente, y particularmente en La Habana, se percibe una mayor tendencia al matrimonio formal.

Matrimonio entre jóvenes

En su estudio Formación de pareja y familia en los jóvenes cubanos: un análisis desde la perspectiva sociodemográfica, aparecido en 2015 en la revista Novedades en Población, Mariam Trilce Martinto Gálvez, investigadora del Centro de Estudios sobre la Juventud, revela algunos de los motivos y señales que acompañan al matrimonio entre parejas jóvenes, particularmente entre 15 a 34 años.

Es justamente en ese rango de edades cuando, al decir de la autora, se produce en mayor medida la formación de pareja y familia en Cuba.

También es en esa etapa de la vida donde tiene lugar un incremento en los índices de separaciones y se percibe la tendencia a posponer la constitución de una familia propia, a la vez que aumenta la consensualidad, entendido por muchos como un necesario ensayo antes de acudir al notario.

De todas formas, el matrimonio no ha quedado borrado de los proyectos juveniles, aunque sí pospuesto y “ha dejado de ser el espacio de iniciación sexual y procreación de familia”, según especialistas de la ONEI.

De acuerdo con la investigación citada de la también licenciada en economía global, Trilce Martinto Gálvez, quien acotó sus indagaciones entre 2008 y 2013, entre los jóvenes, quienes más se casan son los que tienen de 20 a 24 años; les siguen los que suman entre 25 y 29 años.

Según esta y otros especialistas, la edad media para la primera unión –que no matrimonio formal- es usualmente más baja en el caso de las mujeres con relación a los hombres. Esto, porque ellas prefieren enlazarse a hombres de más edad.

El conocido demógrafo cubano, doctor Alfonso Farnós, considera que las cubanas apelan al matrimonio porque, además de visualizar la boda como una alternativa que las independiza de la familia de origen y les brinda estabilidad social y económica, también “existe una presión biológica que fuerza a la mujer a establecer una relación de pareja a una edad más temprana, con el motivo de tener hijos”.

Aunque es sabido que la natalidad está igualmente deprimida en la Isla, de todas formas es por ese motivo que las mujeres se casan a una edad más temprana y hay un mayor por ciento de hombres solteros respecto a las mujeres de la misma edad, indica Farnós.

En cuanto a la llegada de los bebés, resulta interesante subrayar lo apuntado por Martinto Gálvez: La formalización del matrimonio no constituye una variable prioritaria a la hora de planificar la reproducción.

No obstante, Maylín y Oscar Michel, la pareja que encabeza estas líneas sí decidieron casarse formalmente antes de tener descendencia.

En tal decisión no faltó, revela la muchacha, el empuje de la abuela, que quería ver a la nieta “vestidita de blanco como tienen que ser las cosas”, y el comentario como al pasar que dejó caer su padre en un almuerzo familia: “yo supongo que ustedes se casen antes de tener hijos, ¿no es así?” El tono de la pregunta paterna parecía más una indicación que otra cosa.

De todas maneras, sugerencias familiares aparte, ambos fueron a casarse porque quisieron y porque se quisieron. Es decir, aun se quieren y ojalá ellos no formen parte de futuras estadísticas de la ONEI ni de un venidero trabajo de CubaSí sobre el divorcio. Como acuña la antigua sentencia, que sea hasta que la muerte los separe, o, al menos, que no los separe el desamor.

Visto 3511 veces Modificado por última vez en Lunes, 28 Agosto 2017 12:25

Aun cuando el popular dicho de “Calabaza, calabaza, cada uno pa’ su casa” no funciona muy bien en la Isla al sobrevenir la separación de la pareja, de todos modos, los cubanos cada vez se divorcian más.

El último Censo de Población y Vivienda reportó que casi el 64 por ciento de la población adulta vivía en pareja casada o unida-,  pero ello no es sinónimo de que prevalezcan las uniones formales.

Comentarios  

 
#7 Mandy 09-04-2018 14:04
Hace poco mi novia me pidió que nos casaramos y tuvieramos una boda, por eso empesé a buscar informacion sobre los costos de todo ello, y así llegué a esta pagina.
Les comentaré ke soy un Tec. ke gana 500 pesos cubanos mensuales, mientras que ella es licenciada y gana 650 pesos, si ahorramos y nos pasamos el mes metidos en casa sin salir ni comprar chucherias en la calle podemos ahorrar entre los 2 40 CUC mensuales. Ella kiere casarse en un local destinado para eso aunke sea el más barato posible, ir vestidos de novios aunke sean los trajes más baratos posibles, alquilar el transporte ke se rekiere, hacer una fiesta en casa ke sea la más barata posible, y ir a pasar la luna de miel a algun ligar ke sea lindo y barato.
Cuanto creen ke cueste todo ello?, o más bien quisiera saber cuantos meses debemos ahorrar?
 
 
#6 LTM 19-08-2017 15:41
hola a todos,como bien dice YMC el sueño de casi toda mujer enamorada es casarse,pero lo ideal sería con la persona correcta.Es verdad que todo cuesta bastante,pero cuando hay amor,los lujos no son importantes ,el simple hecho de casarte con la persona que amas y que al mismo tiempo te sientas amada es suficiente,yo por ejemplo:Estoy completamente enamorada y me encantaría que llegara el día que mi novio me pida matrimonio,yo pienso que se debe hacer por amor,cuando es por interês,aunque tengas todo lo material que deseas,no eres feliz,porque el amor es lo principal.Siemp re he escuchado que la mayoria de las parejas que se casan no duran mucho tiempo,pero creo que esa estadística puede cambiar,en mi caso,mi novio y yo nos tenemos una inmensa confianza,tenem os una gran
comunicación,y todo el tiempo nos estamos demostrando el amor que sentimos uno por el otro,solo debemos cuidar cada detalle para que nada de eso muera,entonces ¿porque no puede ser hasta que la muerte nos separe?.saludos
 
 
#5 YMC 18-08-2017 19:49
Yo quiero casarme no me importa el mes,creo que es lo que mas desea una mujer cuando esta enamorada,pero hay que vivir la realidad por muy sencilla que sea siempre hay gastos por lo que siempre tendra que esperar la boda pq hay cosas en la vida mas importantes,ese es mi consuelo o mi realidad.
 
 
#4 manolito1386 18-08-2017 13:23
El amor y el interés fueron al campo un día y más pudo el interés que el amor que se tenían , así reza el viejo refrán, por experiencia propia sé lo que es una boda , gracias la ayuda de toda nuestra familia, mi mujer y yo contrajimos nupcias , se hizo una boda sencilla sin muchos lujos de modo que fuera bien módica , tiramos las fotos y las montamos entre nosotros mismo , el arreglo la misma historia anterior , el alquiler del traje si hubo que morir con una señora que se dedica eso, la transportación de la licenciada del bufete hacia la casa y con todo y ello pico los 5000, casarse es un asunto bien serio muchas dificultades hasta para la luna de miel , el estado está completamente de espalda y las facilidades de vacaciones , un país que envejece aceleradamente necesita una política diferente para casamiento, si esto fue para casarme cuanto tenga un bebe como será jajajajajaj, todo un fenómeno , al inicio puse un dicho muy de moda ciertamente muchas jóvenes optan por casarse con extranjeros y personas ya mayores con dinero y casa porque será …………….Poderosos señor es Don Dinero el todo lo puede decía mi abuela …………………
 
 
#3 beatriz 17-08-2017 11:20
Faltaron las estadísticas sobre los costos de las bodas!!!, uno de los principales motivos por lo que las perejas de jóvenes profesionales cubanos deciden no realizar la unión, pues no tiene gracia ir y firmar sin el velo y el traje. Ni hablar de los precios de los alquileres de ropa y locales, ni de los bocadillos para el bindis, y el tema de la luna de miel, mejor ni tocarlo, que esa tecla tiene comején!!!!!
 
 
#2 LIA 17-08-2017 09:18
Opino que si una pareja tiene el objetivo de casarse legalmente cuando comienzan una relación no deben pensarlo mucho, pues luego va pasando el tiempo y se les pasa. como a mi que llevo 15 años ajuntada y ya se nos fue la fantacia, para mi es algo muy lindo solo que si se hace por un interés luego son los matrimonios que no funcionan.
 
 
#1 Andres R 17-08-2017 07:16
No conocía estas estadísticas pero si puedo asegurar que casi todas las bodas que veo en mi ciudad son entre mujeres muy jóvenes y hombres muy mayores y extranjeros, esa cifra hay que darla también.
 

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