miércoles, 14 noviembre 2018, 05:53
Martes, 15 Agosto 2017 05:00

JOVEN Y ARTISTA: «Voy a bailar hasta que el cuerpo me lo permita»

Escrito por  Alina M. Lotti/CubaSí
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JOVEN Y ARTISTA: «Voy a bailar hasta que el cuerpo me lo permita» Foto: Anabel Díaz Mena

Laura Hernández Rivero descubrió los escenarios siendo muy niña. Desde entonces, le acompaña la pasión por las danzas españolas; de manera particular, las de origen asturiano.

Laura Hernández Rivero tiene 28 años, de los cuales 22 los ha dedicado a las danzas españolas. A los seis, en compañía de su madre, asociada a la Federación de Sociedades Asturianas de Cuba, comenzó su incursión por el mundo del arte. Desde entonces, no ha abandonado los escenarios.


En la actualidad, dirige junto a Andrés Barreiro Hernández la compañía Iberodance, surgida a partir de la unión de la agrupación Fusdanz y la escuela de baile de la Federación de Asociaciones Asturianas de Cuba. Doce profesores-bailarines y decenas de alumnos. Presentaciones variadas, desde la Huella de España hasta el festival Raúl Soto in memoriam.
 

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Además de codirectora, ahora eres una de las profesoras. ¿Qué perspectivas le ves a la compañía?


«En Iberodance hay deseos de trabajar y reconozco que la disciplina es bastante fuerte. Ahora en nuestro país se están abriendo muchas posibilidades para las escuelas de baile, grupos de aficionados y organizaciones no gubernamentales. Creo que tenemos perspectivas, queremos hacer un video promocional, categorizarnos, mostrar lo que hacemos y ser reconocidos».

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¿Cómo ha sido tu superación?

«La Federación nos ha dado la posibilidad de viajar a España, a Asturias, y recibir allí cursos especializados. Ha sido una experiencia espectacular, saber realmente la raíz de lo que estamos bailando, de dónde viene. Lo otro es la experiencia de conocer la cultura, saber de dónde provienen nuestros ancestros. Soy biznieta de asturianos y el hecho de visitar esa región de España resultó muy gratificante.

«Por otro lado, también hemos tenido la oportunidad de recibir cursos por parte de profesores que han venido a Cuba a impartir clases».

Han pasado muchos años, los abuelos y los bisabuelos ya no están. Si pudiéramos ir atrás en el tiempo, para aquellos que llegaron un buen día a nuestras tierras, ¿qué significa esta compañía —como otras— que ha mantenido viva la cultura ibérica?


«Ese es el objetivo principal de nuestra escuela y, realmente, debería ser el propósito de todas. Las raíces españolas, como las africanas u otras, a medida que pasa el tiempo, corren el riesgo de perderse, pues se impone lo moderno. Las tendencias actuales van en su contra, pero gracias a esto que hacemos podemos mantenerlas vivas, recordar y tener siempre presentes a quienes nos legaron su obra, a quienes llegaron por disímiles causas y aquí sembraron lo que traían de España.

«Hoy muchos de los ritmos que tenemos los llamamos de ida y vuelta. Es decir, los españoles vinieron a Cuba, luego regresaron a su tierra y con ellos se llevaron la rumba, el guaguancó, y eso se mezcló con la rumba flamenca, con el zapateo. Esas danzas surgieron y se fusionaron allá, lo cual es, sin dudas, un fenómeno espectacular, con influencias de uno y otro lado».

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Aunque todavía eres una bailarina joven, ¿cuánto más piensas puedas estar presente en los escenarios?

«A veces una tiene que mirarse en el espejo y ser realista, decir hasta aquí; dar paso a los jóvenes, eso es parte de nuestra política de trabajo. Yo voy a bailar hasta que el cuerpo me lo permita. Todavía lo estoy haciendo, y no sé hasta cuándo. Tengo una hija —por cierto, alumna de la compañía— y con eso el cuerpo cambia, se nota que ya no tengo 15 años, pero mantengo el afán de enseñar a mis alumnas, de bailar con ellas y mostrar lo que hago, hasta que pueda».

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Iberodance ya ha tenido presentaciones importantes, incluso en la sala Covarrubias del Teatro Nacional…


«Hace unos meses hicimos allí una presentación. El trabajo de promoción fue bueno y, además, como la escuela agrupa ya a bastantes alumnos, las entradas se agotaron enseguida. Una función única. Bailar en la Covarrubias fue un privilegio que esperamos repetir. Todo quedó como queríamos y eso nos proporcionó una gran satisfacción».

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Visto 2198 veces Modificado por última vez en Lunes, 21 Agosto 2017 15:49

Comentarios  

 
#2 Laura Hernández Rive 15-08-2017 20:32
Gracias Alina... por tan lindo homenaje. Gracias Anabel por descubrirnos. Gracias Andrés Barreiro por ser mi luz. Gracias Joan Gómez Oramas por tan lindo comentario. Gracias a todos los lectores... Gracias a la vida.
 
 
#1 Joan Gómez 15-08-2017 09:08
Aún la recuerdo en su etapa de estudiante en el IPI Fernando Aguado y Rico, excelente estudiante, muchas felicidades y éxitos.
 

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