sábado, 23 junio 2018, 06:21
Domingo, 30 Julio 2017 09:42

Frank País: por siempre y para todos los tiempos

Escrito por  Liz Martínez Vivero/Especial para CubaSí
Valora este artículo
(0 votos)

Con la nostalgia más tierna todas las madres siguen llaman Frank a sus hijos porque tratan de evocar a uno de los predilectos...



El hombre yace sobre el suelo, los ojos se pierden hasta el infinito. Quien muere con los ojos abiertos deja cosas inconclusas, decía mi abuela.

Dicen que en Santiago todavía retumba su recuerdo. Con la nostalgia más tierna todas las madres siguen llaman Frank a sus hijos porque tratan de evocar a uno de los predilectos de la villa indómita, porque tratan de hacer que no muera su estirpe ni la voluntad fortísima de su 22 años.

Cuesta creer que en tan poco tiempo se convirtiera en tanto. Es difícil pensar, a la distancia de los hechos, en su dirección al frente del Movimiento, de su recia conducción del alzamiento allí en su Santiago natal para apoyar el desembarco de aquel yate que traía consigo la libertad.

La reacción de Fidel ante el asesinato de Frank País, aquel 30 de julio de 1957, sintetiza y comparte el significado de su caída para todo el pueblo cubano.

 “ ¡Qué bárbaros! lo cazaron en la calle cobardemente, valiéndose de todas las ventajas que disfrutan para perseguir a un luchador clandestino. ¡Qué monstruos! No saben la inteligencia, el carácter, la integridad que han asesinado. No sospecha siquiera el pueblo de Cuba quién era Frank País, lo que había en él de grande y prometedor”.

Derribaron a balazos su cuerpo, pero sus ideas se mantuvieron intactas más all á del Callejón del Muro. Su ejemplo se alzó como bandera hasta la libertad definitiva en enero de 1959.

Dicen que su madre escuchó la noticia por la Radio, no podía imaginar que su hijo había sido asesinado, aquel niño de sus entrañas que se consideraba rico por tener a Dios y a la Patria en el alma.

La delación de quien había sido uno de los compañeros de Frank en la Escuela Normal para Maestros, fue el pie forzado a la masacre y al dolor multiplicado en Santiago, en la Sierra, en toda Cuba.

Años de distancia, 60 para ser exactos, lo siguen entronizando entre los paradigmas que la juventud cubana venera. Sigue renaciendo cada siete de diciembre en la barriada de San Bartolomé y su carácter reposado nos llega cada 30 de noviembre por siempre y para todos los tiempos.

Visto 532 veces

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar