lunes, 18 junio 2018, 06:00
Miércoles, 02 Agosto 2017 05:55

Mi mayor premio fue trabajar con Fernando

Escrito por  Liz Martínez Vivero/Especial para CubaSí

Estaba en un cumpleaños y la animadora dijo que necesitaba a alguien para hacer de mariposa. Me paré moviendo los brazos como en pleno vuelo y desde entonces, no he parado de actuar.

Irreverente, con las características propias de una joven de 17 años, «me suelta» lo primero que le viene a la cabeza. Pero, por suerte, y también porque es invariable, cada una de sus respuestas me acerca a su persona, porque no hay máscaras en el diálogo, es ella misma, sin segundas lecturas ni medias tintas.

«No me gusta decir mi edad porque me gustaría ser mayor».

¿Por qué? (indago llena de curiosidad, y le recuerdo que ser mayor es el terror de las mujeres, al menos de las que me rodean).

«Dicen que parezco menor. Soy muy independiente y me gustaría vivir sola, también soy muy romántica. Siempre me han gustado los hombres mayores».

Le hago saber que voy a publicar esa respuesta. Sonríe, como señal de aprobación.

Entonces ¿«profesionalmente», cuándo comenzaste en la actuación?

«Tuve mucha suerte. A los siete años tuve mi debut en el cine, en la película El viajero inmóvil, de Tomás Piard. Si mal no recuerdo, el guion se basaba en el libro Paradiso, de Lezama Lima. El personaje se llamaba Eloísa. Mi mamá trabajaba entonces en el ICAIC y fue la que se enteró del casting para la cinta».

Podemos decir entonces que tu mamá viene siendo tu representante…

«Sí, algo así. En otra entrevista dije que fue ella la que se enteró del casting que hacía Fernando (Pérez) para Últimos días… Había ido a pedir la baja ese día. Vio allí a un grupo de muchachas y enseguida me llamó».

¿Y qué recuerdas de esa entrevista? ¿Cómo fue estar delante de Fernando? ¿Es cierto que ya habían terminado?

«Efectivamente, había terminado y decidieron verme. Estaba nerviosa. Todo el mundo sabe que Fernando es un maestro. Le canté la canción que canto en la película y le conté experiencias personales».

¿Qué pasó cuando te dijeron que eras la seleccionada?

«Fue un momento emocionante. Recuerdo que empecé a llorar, gritar, saltar, y a preguntarme que si Fernando había visto mi talento, por qué no me habían aceptado en la Escuela Nacional de Arte. En ese momento no sabía que entraría luego».
    
¿No te parece que quizás aprobaste ahora por el personaje de la película?

«Puedo decirte que fui más preparada. Ya sabía cómo era el proceso, y en la prueba hice el monólogo final de la película y canté la canción Kimbara, de Celia Cruz».

A tu edad, ya has incursionado en televisión, teatro y cine. ¿Cuál prefieres y por qué?

«Te digo la verdad: no tengo preferencia, estoy muy contenta de ver que puedo hacer los tres, incluso trabajar con Fernando Pérez y con Carlos Díaz (en El Público), que son directores a los cuales siempre admiré. Trabajar con ellos ha sido un sueño cumplido».

¿Cómo es un día normal en la vida de Gabriela?

«Me encanta escuchar música, visitar el teatro y, por supuesto, estar con mis amigos. Entreno mucho físicamente porque, además de la actuación, me fascina la danza. Lo que más me gusta es pasar tiempo con mi familia».

¿Qué es lo peor que te ha pasado en una filmación? Sé que hay una anécdota…

«Así es, me desmayé cuando me hicieron el maquillaje de los golpes en la película. Sucede que no me había visto y cuando me vi, imagínate... No esperaba verme así».

¿Y lo mejor que pueda pasarte?

«Tener trabajo siempre, compartir con mis ídolos y que el público quiera y acepte a mis personajes. Me pongo muy feliz cuando me reconocen y dicen cosas bonitas».

Más allá del premio (el de mejor actriz de reparto en el Festival de Málaga), ¿qué fue lo mejor de la película?

«Estoy muy agradecida por el premio, pero el mayor fue trabajar con Fernando, aprender de grandes actores como Patricio Wood y Jorge Martínez, conocer los valores humanos de Fernando».

Gabriela Ramos hace rato dejó de ser una joven común. Es probable que este destino estuviera predicho porque ella no se visualiza haciendo otra cosa. En ese afán dejó que le cortaran el pelo para Últimos días… Paradójicamente, lo mejor para ella aún está por venir.

Modificado por última vez en Lunes, 21 Agosto 2017 16:52

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