miércoles, 20 junio 2018, 19:22
Viernes, 14 Julio 2017 05:40

MIRAR(NOS): Los otros

Escrito por  Liz Martínez Vivero/Especial para CubaSí
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Cerca de mi casa una vecina canta sus penas. A viva voz, las canciones de Shakira, e incluso Benny Moré, le sirven de background...

Disculpe si el título de hoy le ha confundido. No pretendo hacer alusión a la película de Alejandro Amenábar, en la cual, con tanta maestría, defiende Nicole Kidman el rol de una madre desesperada y atormentada, en cierto punto, con la crianza de sus hijos, que no paran de hablarle de situaciones fantasmagóricas que la sacan de sus casillas, como diríamos en buen cubano.

Hay gente (como el personaje de Kidman) que puede más o menos con la realidad que le ha tocado. En medio de tanto corre corre, son fáciles de identificar los que bajan sus brazos, cansados en el fragor de la batalla, e incluso antes del pitazo inicial. No voy a culparlos ni a exhortarlos, ni siquiera es mi propósito que enmienden alguna actitud. Cada cual sabe lo suyo.

Cerca de mi casa una vecina canta sus penas. A viva voz, las canciones de Shakira, e incluso Benny Moré, le sirven de background a sus penas más sublimes. El barrio entero especula sobre su situación sentimental actual, de acuerdo al tema que matice la jornada.

Algunos, los otros, la llaman loca, sin tener una medida exacta de su dolor o su alegría, según sea el caso. Hace años vive sola, no le conozco ningún amante oficial, pero de todos modos, me sirve de pretexto este viernes, y todos los días del mundo a los que no tienen nada que hacer.

Los vecinos, yo incluida, se asombran cuando no canta. Su melodía es pan diario, les falta algo a las mañanas de todos cuando se acuesta tarde viendo su serie preferida y, por consiguiente, remolonea entre las sábanas y se demora su música.

Nadie se ha preguntado por qué vive sola. Tiene dos hijas que la visitan de vez en vez. Pero los que más tiempo llevan aseguran que alguna vez tuvo un gato y juntos paseaban en las tardes más calurosas sin que el sol se interpusiera en las ansias caminadoras. Repito, hay gente que la llama loca. Algunos la tildan de triste, aunque a mí me parece la persona más feliz sobre la faz de la tierra.

¿Triste? Ni un poco, y si después de todo, descubrió que las penas se van cantando, tampoco me parece la más loca. No es poesía barata; en todo caso, más locos serán los que censuran su alegría, o se manifiestan contrarios a su modo de vivir «desorganizado» por no seguir rutinas, porque come a las dos de la mañana y se levanta a las seis.

Ya quisieran muchos tener su aplomo y la entereza que, por ser mujer, lleva implícita, incorporada en su epidermis.

Visto 888 veces Modificado por última vez en Martes, 18 Julio 2017 10:17

En una visión próxima a la realidad, la novela de turno nos hace reír con la redención casi increíble de Félix y la ceguera también sentimental del doctor César, quien de engañador pasó a ser el más burdamente engañado.

Me autorizo a comenzar así, casi desacralizando el cuento infantil, porque de sobra sé que esta columna no la leen los niños.

Viejos verdes, príncipes azules, últimamente todo se circunscribe a colores. Parecen, como adjetivos también, al fin y al cabo, venir a reforzar alguna idea más o menos preconcebida desde la sentencia del sustantivo.

No pocas mujeres que conozco ponen en pausa sus proyectos de concepción.

En el mar la vida es más sabrosa, me cantaba mi abuela en una época tan remota, que ya no puedo precisar.


Hay una película cubana muy graciosa, protagonizada por Rosita Fornés, donde con algunos años de antelación su personaje se convierte en una gestora de permutas.

En algún momento indeterminado la gente siente que ha llegado al límite. No confundir con la culminación y/o materialización de un sueño.

Conozco a alguien que hace rato dejó de ser quien había sido. Es decir, se levantó una mañana después de darle vueltas toda la noche y le comunicó a su familia la decisión.

Ser madre es una de las cosas que más pavor causa sobre la faz de la tierra.

Basta que un soltero encuentre pareja para que le caiga encima un enjambre. No había reparado en semejante realidad...

Comentarios  

 
#7 Zugor Seg. 20-07-2017 18:07
...¿Yyyyyyyyyyy yyy?...
 
 
#6 Moro8 17-07-2017 09:35
Ella, la vecina, si es una persona triste, llena de ausencias.... tambien una mujer valiente, que enfrenta su soledad y su tristeza, negando la oportunidad a la depresion. Muchos somos como ella.
 
 
#5 Javier Nd 17-07-2017 09:29
El que canta su mal espanta, así de sencillo
 
 
#4 Baby 14-07-2017 10:08
que bien jajaja se parece a mi, vivo sola en este caso con una perrita, me gusta cantar y algunos dicen que canto bien, a mis vecinos les gusta, además adoran la musica en esa cuadra jamás falta ni la grabada ni los que quieran cantar
 
 
#3 maylin 14-07-2017 09:48
Bueno, no esta loca es feliz, por lo menos tiene buen gusto musical y canta, señal que es feliz, lo que seria preocupante es que cantara los temas de reguetón de último momento entonces si que les aconsejo que la lleven directo al siquiatrico, a mi en lo particular, no tengo muy buena voz pero de vez en cuando tambien canto y mis vecinos lo disfrutan bastante, bien por ti, como siempre.
 
 
#2 Inye 14-07-2017 09:42
Cada vez me gusta más como estás escribiendo, creo yo, que hasta más novelesco, y eso no está mal, para nada, máxime si mantienes con firmesa tu pensamiento, creencia y parecer, eso siempre te lo he celebrado y no creo convertirme en cansón si lo repito. !Suerte!
 
 
#1 NHM 14-07-2017 09:25
Hola Liz, muy bonito tu artículo. Todo lo diferente crea una polémica, las personas no abren su mente a las diferencias y valoran todo sin conocer la esencia de las personas, de las situaciones. "Sin percepción correcta no hay juicio correcto". Esta debiera ser una máxima en nuestro actuar pero no sucede así. Mis saludos y respetos.
 

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