lunes, 24 septiembre 2018, 19:02
Lunes, 17 Julio 2017 06:00

Eutanasia en Cuba (III): ¿Morir con dignidad?

Escrito por  Alina M. Lotti/CubaSí
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La mayoría de los entrevistados son partidarios de su práctica, siempre y cuando se regule y se establezcan los mecanismos para su más estricto control.  

«Eutanasia, ¿qué es eso?», me dijo —¡increíblemente!— un médico recién graduado. Ante tal respuesta, nunca supe con exactitud si en realidad desconocía el término o, simplemente, no quería tomar partido al respecto.

En la búsqueda de criterios sobre la eutanasia encontré determinadas posiciones, aunque desde estas primeras líneas prefiero dejar sentado que la mayoría de los entrevistados son partidarios de su práctica, siempre y cuando se regule y se establezcan los mecanismos para su más estricto control.  

Una vecina que rebasa los 80 años señaló de manera tajante: «No es mi caso, pero un anciano, por ejemplo, que no tenga calidad de vida y sea una carga para la familia, ¿para qué quiere seguir sobreviviendo en tales condiciones?»

«Estoy de acuerdo, siempre y cuando no se pueda hacer más nada y se hayan agotado todos los recursos médicos y científicos», expresó Carmen Ibáñez, especialista en Gestión Documental e Información.

La trabajadora del periódico Granma consideró que la eutanasia debe ponerse en práctica, de alguna manera, también cuando un bebé viene con una malformación congénita y los padres no desean tener el hijo.

«Es muy triste traer a un ser humano a la vida con un defecto. ¡Mira, yo tengo factor RH negativo y siempre —en mi permanente preocupación— le hice saber al médico que, si algún examen tenía problemas, prefería que se actuara a tiempo!»

No todas las opiniones fueron favorables, y algunas de ellas negaron rotundamente la eutanasia. Inés y Eriberto constituyen un matrimonio y ambos profesan una religión evangélica. En eso, quizás, radique su desacuerdo total con dicha práctica que, según sus criterios, podría traer aparejados otros inconvenientes.

«La eutanasia, por ejemplo, podría utilizarse como una especie de escudo protector para llevar a cabo acciones inescrupulosas, relacionadas con la atribución de bienes materiales, herencias, u otras actitudes negativas y malas conductas», subrayaron.  

Dos médicas, una opinión

Acostumbrada a trabajar con pacientes cuyas vidas «penden de un hilo», por decirlo de alguna manera, la doctora Tania Fernández Sordo, especialista de primer grado en Medicina Intensiva y Emergencia, coincide con criterios ya mencionados en relación con el tema, que para ella también resulta complejo.  

La Máster en Urgencias Médicas considera que la eutanasia debe aplicarse en aquellos pacientes que —por solicitud propia— lo deseen ante una enfermedad terminal o incurable, como el cáncer.

«Además, en convalecientes críticos, como los que atendemos en nuestro medio (una unidad de cuidados intensivos), donde de forma artificial, ya sea por equipos o medicamentos, se mantienen sus parámetros vitales para prolongar la vida, sin posibilidades reales de recuperarla».

La doctora afirmó que en nuestro país dicha práctica no está regulada. No obstante, cree que pudiera ser analizada por los profesionales de la salud, sobre todo intensivistas, oncólogos y otros especialistas. «Nuestra razón es salvar vidas (las que sean posibles), y no aquellas que hagan sufrir y prolongar una agonía».

Por su parte, la residente en Geriatría Diana Rosa Graverán González explicó: «basándonos en los conceptos que se han discutido durante siglos, no podemos dejar de tener en cuenta la significación que tiene este acto, atendiendo a las tradiciones culturales, religiosas y costumbres de cada país, en correspondencia con su entorno en cuanto a su desarrollo sociocultural.

«Como médica, pienso que una de nuestras misiones —y la más importante— es aliviar el dolor a los seres humanos. Sin embargo, la eutanasia pudiera realizarse teniendo en cuenta la decisión del paciente, de su familia, siempre que estén conscientes del padecimiento y de su deterioro irreversible; no aplicable a personas en estado comatoso y que no hayan declarado en acto de última voluntad su deseo expreso.

«En Cuba está prohibida, no existe legislación alguna al respecto. Pero pudiera regularse y así pacientes (conscientes) con enfermedades irreversibles pueden poner fin a sufrimientos, sobre la base de terminologías legales bien fundamentadas.

«Los seres humanos no escogemos cuándo ni cómo nacer, pero sí pudiéramos tener la oportunidad de —ante un dolor y un desconsuelo— tomar la decisión de terminar con una situación difícil. La máxima de que «mientras hay vida, hay esperanza» no siempre es así de sencilla. Hay episodios de coma, largos e irreversibles, que expresan lo contrario».

Un voto a favor desde su posición de jurista

La joven jurista cubana Malena Pérez Rodríguez Entusiasmada por una cuestión sobre la cual sus condiscípulos en la carrera de Derecho no querían profundizar —por su propio contenido y el desconocimiento al respecto—, la joven jurista Malena Pérez Rodríguez decidió adentrarse (incluso redactó una tesina) en la eutanasia, la cual apoya rotundamente, aunque explica que antes de su aprobación debieran establecerse algunas condicionantes.
 
Algunos seres humanos —explicó Malena— sufren dolores, por más medicamentos que se les indiquen. Están quienes luchan contra el cáncer, por ejemplo, pero otros sienten que sus fuerzas no les acompañan en este batallar. Y los familiares están ahí, viéndolos sufrir, sin solución alguna. Por eso digo Sí a la eutanasia, pues hay personas que no desean vivir, sobre todo aquellas que están en una fase avanzada de la enfermedad.   

«¿Cuántas frases se escuchan en la calle que expresan “¡no quiero llegar a viejo así!”; “bueno, (…) descansó en paz”; “se murió y no sufrió”. Nadie quiere morir con angustia y dolor. Entonces, ¿por qué no acelerar la muerte? La eutanasia podría incluirse en el Código Civil; hacerse una resolución, decretos-leyes.

«Cuando estudiaba Derecho, encontré información acerca de que el Estado no puede regular la eutanasia si no entra en un consenso social entre los médicos y la sociedad. En este aspecto, la última palabra la tienen los profesionales de la salud, pero considero que existe fobia con esta práctica.

«Es cierto que el Estado no puede obligar al conglomerado social a aceptarla, pero la puede regular, para el que quiera. No se trata de dictar una obligatoriedad, sino saber que el recurso está ahí, y que en un momento determinado se puede acceder a él.  

«Debe existir la posibilidad de decidir si/no quiero o me abstengo. Es importante saber que el proceder está regulado y si deseo materializarlo, no estoy incurriendo en delito alguno.

«Aquel que tiene Alzheimer sufre, padece una enfermedad degenerativa, pero no tiene dolor. Sin embargo, el paciente de cáncer terminal sufre, tiene un padecimiento irreversible. Por ello, no veo a la eutanasia como una alternativa general, sino para quien quiera terminar con esa mala vida.

«¿Frenos en la sociedad cubana actual? Principalmente, lo veo en el sector de la medicina, a partir del llamado juramento hipocrático —no matarás, ayudarás a prolongar la vida—. Resulta imprescindible ampliar el pensamiento al respecto, y recapacitar hasta qué punto, haciendo efectiva la eutanasia, estaremos ayudando a los enfermos. Eso es lo que hay que lograr. Antes de ser doctores, primero somos seres humanos, y como tales nos corresponde ayudar a los pacientes y evitar procesos traumáticos».

Según su criterio, ¿de qué manera regularla, a fin de evitar resquicios a la maldad?

«Como todas las cosas, también tiene sus aspectos negativos. El talón de Aquiles es que la eutanasia pudiera ser caldo de cultivo para malas prácticas, pero aun así, en Cuba se han dado fallas médicas y, al no existir derechos de daños, no han trascendido. De todas formas, considero que su aprobación traería más beneficios que desventajas».

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Un tema que, al paso del tiempo, no deja de ser tabú y controversial por sus implicaciones para los seres humanos. Del presente al pasado, un recorrido necesario para una mejor comprensión.

Su padre, Francois Bogaert, decidió en Bélgica acelerar su muerte, después de conocer que padecía de una enfermedad incurable.

Comentarios  

 
#32 Mayulis 16-11-2017 14:10
Eutanasia, para mí, es sinonimo de suicidio. Creo que sería una desfachates aceptarlo. Espero que no lleguemos a ese extremo si es que quienes toman decisiones valoran la vida, y la respetan. Soy cristiana y si fuera por mi voto, ni eutanasia, ni aborto, ni matrimonio entre homosexuales (aunque ya esta aprobado), a pesar de que Dios ,Jehová, es un Dios de amor también es fuego consumidor. No obstante hay oportunidad para todos aquellos que se arrepientan, porque Dios es un Dios de Perdón y de Oportunidades, pero es un Dios de Orden.
 
 
#31 ANGEL 21-07-2017 13:49
ESTOY DE ACUERDO. MUY BUENO EL ARTICULO, LO MALO ES QUE NADIE DE LOS QUE PUEDEN TOMAR DECISIONES O DE LOS QUE PUEDEN LLEVAR EL TEMA AL ANALISIS DONDE CORRESPONDA, SE PRONUNCIA AL RESPECTO.
 
 
#30 Caridad 20-07-2017 14:52
Arquero (27 y 29). El regalo nos lo hiciste a todos, un HERMOSO testimonio de amor. Gracias.
Me llenaste el corazón de ternura. Mil gracias. Tu linda mamá tuvo dos muy buenos hijos, en ti y en tu hermano. Aunque te declaras ateo, por favor permíteme decirte: ¡Que Dios te bendiga!
 
 
#29 Arquero 20-07-2017 12:12
Miren le voy hacer un regalo a los que creen que se debe terminar con la vida en nombre de la tal dignidad. Mi madre (ya mencione que con cáncer de pulmón terminal) estuvo en cama casi dos años, no tuvo hijas hembras así que mi hermano y yo tuvimos que cuidarla dos hombrasos de casi 1.80 toscos pues si hablamos de dignidad ella nos pidió que fuéramos nosotros sus hijos ninguna de nuestras esposas. Mi hermano venia desde otra provincia pues los dos nos dividimos la semana, gastamos una barbaridad de dinero. La teníamos como una joya su cuerpo maltrecho y bien delgado jamás dejamos que cogiera una escara usando yodopubidona y sulfadiacina de plata. Nunca se quejo de dolor y creo que era por nosotros y no herirnos mas de los ya estábamos por verla así. El ultimo día de su vida como ya les comente le dimos de comer a la hora del almuerzo entre mis brazos, ya nunca hablo. Por la tardecita me pare a su lado pensando que estaba casi muerta he inconsciente y le dije- Mami te regué tus maticas (ella adoraba sus plantas que ella sembraba)- Increíble!!!! Abrió los ojos y me dijo- Ya eso no me importa solo pienso en mis hijos!!!. Ya cayendo la noche me volví a parar junto a ella y le pregunte ¿Mami tu me quieres? Volvió a abrir los ojos y me dijo- Claro bobo!!! Unos minutos después falleció. Su casa esta vacía es mía cuando voy y miro su cama diera lo que no tengo por que aunque fuera enferma o como sea estuviera ahí. Diera lo que no tengo por hablar con ella dos palabras, dos palabras nada mas otra vez. Con esas dos ultimas frases ella lleno mi vida hasta el final hacia donde voy sin miedo y amando la vida. No estoy de acuerdo con lo que hizo la familia del articulo y si practicaría la eutanasia con un martillo en la cabeza de cualquiera que se acercara a un cubano con intención de acabar con su vida este como este y lo pida o no.
 
 
#28 Seraph OathKeeper 20-07-2017 10:26
¿Eutanasia, en serio? ¿Valoran la vida humana?
Ana: ¿Qué quieres hacer entender? ¿Sabes lo que es ser, un Ser Humano? Siempre guarda en tu corazón que la vida humana es valiosa, retira el decir de que solo somos agrupaciones de células surgidas al Azar.... Somos mucho más que eso!!
 
 
#27 Arquero 20-07-2017 08:32
El articulo no es de opinión pues claramente quien lo redacta esta a favor de esa practica. Las opiniones diversas. Yo no practico o creo ninguna religión soy se puede decir súper ateo. Ahora eso si no creo tampoco en que nadie tenga derecho ético a quitarle la vida a ningún ser humano. Hablar de ancianos como de algo desechable porque son supuestamente una carga para su familia pues están enfermos y adoloridos ¿Una carga? !!!Que barbaridad!!! Bebes desechables por sus problemas!!!! Que horror!!! ¿Cuándo la gente este enferma y crea que puede molestar a sus familiares puede decidirse por eso? Por suerte son muchas las familias cubanas que cuidan de sus enfermos y ancianos hasta el final sin pensar que son carga si no mas bien en agradecimiento por todo lo que este entrego a sus descendientes. No creo que algún día en un consejo de dirección de un hospital el acta diga Acuerdo numero 3. Se aprueba por unanimidad arrancársela al paciente de la cama numero 2 sala Esperanza y al paciente de la cama 23 sala Abandono. Vaya hay que ver cada cosa!!!!
 
 
#26 Caridad 19-07-2017 16:32
Para Ana (24): Libertad es también poder decir que no. Gracias a que creo en Dios (no en un dios) soy más libre que tú. Dice alguien:
¨Creer en Dios es natural y espontáneo, no creer no es "libertad", sólo es una característica de los esclavos del enemigo de Dios.¨
¨Escribir acerca del evangelio para los que no creen, es muy similar a escribir un libro para que aprendan algo quienes no leen. No hay problema con los que no saben leer, sino aquellos que saben o se cree que saben leer y no acostumbran hacerlo.¨
¨Dudar de la existencia de Dios o rechazarle, no es una causa de la condición de espíritu que Dios tiene, sino de la naturaleza humana que haciendo mal uso de su libertad (libre albedrío), pretende eliminar la figura misma de aquel que le dio la libertad con que cuenta para pensar y creer. Hay quienes “creen” que creer es dejar de “pensar”, sin advertir que, la verdad, al ser humano le sería muy conveniente pensar para descubrir que le conviene creer.

Dios no es real para discutirlo, no es real para demostrárselo a alguien, no es real para retarlo con desdén, no, no está necesitado de mostrarse indiscriminadam ente real, porque estableció, por su sola voluntad, que le encontrará aquel que le busque creyendo que existe. Si alguien no cree que existe o le atribuye despropósito, es decir, le considera mal intencionado sin conocerle, tiene pocas posibilidades de encontrarle o de experimentar cuán real es él.
Hay personas que reconocen la existencia de los espíritus y al mismo tiempo niegan la existencia de Dios, no porque no se pueda creer, sino porque no lo quieren reconocer ni le quieren agradecer. Tampoco significa que su existencia depende de nuestra fe, como se describe a los “amigos imaginarios”, porque mal hace aquel que cree que al no creer no tendrá que dar respuesta si existiera aquel en quien no quiere creer. No se trata de un juego de parte de Dios, como si quisiese tendernos una trampa y luego castigarnos por no creer, porque ha dejado de forma visible y palpable, suficientes evidencias que a toda inteligencia le hace “pensar” que debe haber alguien atrás de todas esas maravillas y que resulta más difícil de creer que todo haya salido de la nada. Nada tiene y nada dice esperar aquel que deliberadamente decide creer que no existe Dios, porque se equivoca al creer que no cree, porque la realidad es que sencillamente cree lo contrario por algún conflicto en su interior, que le hace rechazar y literalmente “despreciar” la existencia de Dios y se aferra desesperadament e a su propia creencia, ignorando voluntaria y peligrosamente que eso no le librará de dar cuentas en el día del juicio que ese único Dios tiene preparado para juzgar a todos los hombres.¨
Lo que te quiero decir, querida, es que no temas, búscalo y lo encontrarás. Una sugerencia: comienza buscándolo dentro de tu propio corazón, eso no falla.
 
 
#25 joseantonio 19-07-2017 14:53
Soy partidario de la eutanasia, pues como mismo estoy dispuesto a donar mis órganos después de la muerte, me considero con el derecho de decidir sobre mantenerme o no con vida, en caso de enfermedades terminales e incurables, u otros en que la vida ya no sea una opción médica. A que no me resuciten, a que no me mantengan conectado y vivo artificialmente . En fin, sin calidad de vida, no deseo vivir y ser una carga a mi familia y al estado. Si el médico, por la ética de su profesión tiene el deber de mantener la vida, yo, ciudadano, portador de derechos y titular de libre albedrío sobre mi vida, lo relevo de su juramento y decido al respecto.
 
 
#24 Ana 19-07-2017 10:41
Si aprueban la ley, las personas no están obligadas a hacer esta práctica, el que quiere seguir sufriendo su enfermedad, lo puede hacer, hasta que se muera de manera natural. Pero el que ya no quiere seguir sufriendo, sí podría tener la opción de terminar su vida y siempre por solicitud propia, no forzado, de una manera digna. Por suerte no soy creyente porque por los comentarios de los que lo son no tienen ninguna libertad, ni en la vida ni después de su muerte, me di cuenta de qué libre soy por no creer en un dios.
 
 
#23 Luis 19-07-2017 08:12
Me parece un tema bien interesante. La Eutanasia para algunos es un "descanso" anticipado ante dolorosas enfermedades, o simplemente un "alivio". Esto, debe estudiarse detalladamente ya que en nuestro país no está permitida aún. Por ello reitero que es un tema sensible en el cual NO TODOS ESTARÁN DE ACUERDO.
 

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