sábado, 17 noviembre 2018, 22:29
Miércoles, 21 Junio 2017 04:06

La otra guerra de mi abuelo

Escrito por  Liz Martínez Vivero/Especial para CubaSí
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Mi abuelo, José Martínez, convertido ya en miliciano como tantos otros que han defendido la Revolución en estos años. Mi abuelo, José Martínez, convertido ya en miliciano como tantos otros que han defendido la Revolución en estos años.

Acaba el noticiero y en la televisión pasan la cartelera nocturna. Mi abuelo empieza a buscar ocupaciones que no encuentra. Termina frente a Cubavisión y parece que quisiera meterse allí.



Por ratos su mirada se nubla, el azul en sus pupilas se pone borroso. Ha empezado a rememorar aquel episodio de su vida, cuando también él participó en la lucha contra bandidos. Han pasado tantos años que mi padre ya es un hombre pero las memorias se mantienen intactas.


Mi abuela estaba embarazada y él tuvo que partir. Viviendo en las lomas aquello era inminente. Había que derrocar a quienes procuraban sembrar el terror en los campesinos y en la recién nacida Revolución. No lo pensó mucho, no había mucho que meditar. Conocía aquella zona como la palma de su mano, y sus manos callosas empezaron guiando a los milicianos.


Estuvo cerca de Limones de Cantero cuando el asesinato del joven Manuel Ascunce. Vivió de cerca cada crimen atroz. No entiendo, le pregunto por qué cree que aquellos bandidos llegaron a esos extremos de maldad.


Había mucho odio en esa gente, hija. Esa es la única explicación.


A duras penas mi abuelo llegó a cuarto grado. En su cabeza octogenaria todavía no existen porqués de consuelo, mirando la serie LCB: La otra guerra, dirigida por Luberta y que trasmite la televisión cubana, se conmueve y me cuenta que la realidad fue mucho más cruda, crudísima.


Algunos de los que se unieron a Julio Emilio Carretero yo los conocía. Eran campesinos de la zona, éramos como familia hasta que ellos tomaron otro camino.


De a oídas supo que el ahorcamiento del joven brigadista fue cuando estaba casi muerto pero en detalles no conoció de las catorce heridas punzantes y de las contusiones en sus órganos genitales. No reparó, mi abuelo, ni el cabecilla en el dolor sempiterno de la madre, Evelia Domenech y muchos años después tuvo la oportunidad de conocerla personalmente. Allí entendió cabalmente su sufrimiento.


Cuando habla de aquel crimen, las palabras le salen entrecortadas y no puedo sino imaginar su dolor, porque muchos compañeros también cayeron en el intento de derrocar a aquellos nuevos enemigos.


Aquellos eran peores que los otros enemigos. Es muy difícil entender cómo una persona primero es un ser querido y después otra cosa.


Porque la vida se trata de elecciones, abuelo, algunos no escogen el trayecto correcto. Los años se encargan luego de demostrarles cuán bien o mal lo hicieron. La historia no enaltece a los vencidos, se encarga de exaltar a los que militaron en el bando de los buenos.


Como dijera el investigador Eduardo Vázquez: No existe argumento de los vencidos que sea capaz de borrar ni una sola de las puñaladas que le dieron al alfabetizador Manuel Ascunce Domenech, de 16 años. Pero también ahorcaron a Pedrito Blanco, otro alfabetizador de 13. La realidad es muy dura. Tarea muy difícil para quienes no quieren ver.

 

Visto 1104 veces Modificado por última vez en Jueves, 22 Junio 2017 05:14

Comentarios  

 
#2 diabla madridista 27-06-2017 14:35
Me aferré a esa serie con tanto interés, mi padre fue un orgulloso miliciano de la LCB y nos hablaba mucho de esa parte de nuestra historia, me parecía estarlo viendo en cada capítulo, como rememoraba aquellos tiempos duros.
Gracias a los que la hicieron posible.
 
 
#1 Albe 21-06-2017 07:43
Hay que indagar más sobre este tema, las nuevas generaciones no conocen nada de lo sucedido en al LCB, y algunos viejos que no lo vivieron en carne propia no creen mucho de esto. La otra guerra, si fue así otra guerra la que tuvo que librar nuestra naciente revolución, fueron muchos los bandidos alzados que cometieron crímenes como los que se vieron en la serie y otros peores que no salieron, el gobierno cubano utilizó casi 70 mil milicianos y fueron casi 6 años de dura pelea, hasta que se logró la victoria, murieron más que en Girón y el tiempo fue también mayor, entonces fue "La otra guerra" no cabe dudas, hay que seguir divulgando pasajes de nuestra historia, sobre todo del principio de la revolución, todo loque el pueblo tuvo que sufrir de los ataques terroristas de la contrarrevoluci ón. Lo que está sucediendo en Venezuela no es más que esto que ya nosotros sufrimos, por lo tanto nuestros hermanos venezolanos tienen que seguir ayudando al gobierno de Maduro y no dejar caer las conquistas de la revolución Bolivariana y Chavista, porque entonces perderán todo lo que es del pueblo.
 

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