domingo, 23 septiembre 2018, 06:42
Martes, 06 Junio 2017 09:20

Centrismo político: Cuba no ha mordido el anzuelo (+Video)

Escrito por  Paul Sarmiento Blanco
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El blog Visión desde Cuba publica otra aproximación al debate iniciado por el historiador Elier Ramírez en su artículo La tercera vía o centrismo político en Cuba.


El 29 de mayo, Cubahora publicó un artículo del Investigador e historiador cubano Elier Ramírez, sobre la llamada tercera vía en Cuba . Se basa el profesor en elementos históricos y teóricos de las diferentes fuerzas políticas que a lo largo del proceso histórico cubano han pujado por la solución al problema nacional.

Coincido en su mayoría con los juicios emitidos por Ramírez. Pero no debemos tenerle miedo al debate. Además, no podemos ni debemos temerle a la llamada “oposición cubana”, la cual no existe y, eso lo sabe perfectamente la Embajada estadounidense en La Habana y las demás embajadas occidentales que promueven de forma sutil la aparición en el escenario político cubano de una tercera fuerza.

No existe tercera fuerza política e ideológica en Cuba: o se está con el proceso de actualización del modelo cubano o no se está. Digo esto, porque lo fundamental en esta coyuntura actual es meterse de lleno en el apoyo real al proceso de acomodamiento de nuestro modelo, que dicho sea de paso, es un híbrido. Hibrido en el sentido de que existen diferentes formas de propiedad, incluso la privada, aunque tratemos de disminuir y opacar su impacto, pero con eso no ganamos la batalla. Híbrido porque ideológicamente tenemos un marxismo abierto, sano, poco dogmático o menos dogmático que en los años 80. Híbrido porque son mezcladas las formas de pensar y debatir.

En el fondo, no hay posiciones centristas en la política cubana. Aunque las personas se llamen así, al final responden o no a una de las dos grandes decisiones y posiciones de la actualidad: defender o no la continuidad de la Revolución.

La Tercera Vía desde la perspectiva doctrinal ha tenido más representantes en Europa que en los Estados Unidos. Por ejemplo, cuando la Unión Europea mantenía su postura hostil hacia Cuba durante muchos años –postura que comenzó a enmendar desde hace tres –exigía a la isla implementar la llamada tercera vía o vía de Anthony Blair. Se decía que los cubanos debían abrirse al pluripartidismo y a la economía social de mercado a través de diferentes planes de desmontajes del socialismo.

  • Centrismo político: en su origen es un concepto de raíz geométrica: el punto equidistante de todos los extremos. Posición política que se colocaría entre la izquierda y la derecha, entre el socialismo y el capitalismo.

  • Lenin calificó esta postura de “utopismo traicionero producto del reformismo burgués”.


Pero Cuba no ha mordido el anzuelo. Sencillamente, en política, estás de un lado o estás del otro. En los puntos más neurálgicos del socialismo cubano o estás con la actualización del proceso que es lo que más nos interesa a la gran mayoría o estás con los grupúsculos que defienden la vía capitalista al estilo occidental.

Creo que ahí está la cuestión. No tengamos miedo al debate político. Hay cosas que no se pueden evitar. Una Revolución siempre tendrá su contrarrevolución desde la francesa hasta la bolivariana. Y en el medio quedan los indecisos, los morosos y los supuestos apolíticos, pero esos, de acuerdo a las necesidades del contexto siempre giraran en posición adversa al problema nacional a resolver.

La actualidad política cubana está matizada porque en 2018 tendremos la continuidad del proceso de cambio generacional dentro de los mandos más importantes del gobierno. A partir de aquí se abrirá una etapa que tratarán de aprovechar los ideólogos de la Tercera Vía, tratarán de revertir las bases de la Revolución. Entonces para nosotros no hay tercera vía, para ellos tampoco; la lucha ideológica continua.

El futuro liderazgo del país debe saberlo, y debe revolucionarse y reformularse en nuevos escenarios. Esa seguirá siendo la batalla principal en la consolidación de la independencia cubana: mantener la opción socialista saludable, abierta, sostenible, no ya en el discurso, sino en la práctica terrenal.



Tomado de Cubahora

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Comentarios  

 
#6 jesus 09-06-2017 10:55
No he leído el artículo, sea cual sea, lo importante en nuestra sociedad es abrirse al dialogo y a la tolerancia, sin miedos ni tabues ideológicos que nada tienen que ver con la realidad de hoy, la internet el mundo globalizado la posibilidad de dialogar en tiempo real no importan las distancias, los seres humanos somos diversos y por tanto diversos son nuestros pensamientos nadie tiene la verdad absoluta repito lo importante es escuchar y dialogar en un ambiente de tolerancia sin olvidar los principios Patrios que enarbolaron grandes hombres como Martí y Agramonte por solo mencionar a dos. La radicalización las posiciones antagónicas el inmovilismo solo nos llevan a situaciones lamentables y ejemplos estamos mirando hoy en todo el mundo.
 
 
#5 cesar 08-06-2017 11:22
Tenemos que seguir cambiando, los cambios todavia hoy son casi simbolicos, por eso por mucho numeros que tratemos de enseñar de que estamos bien, de que vamos a mejorar son un gran sueño, y es que necesitamos cambiar de una forma mas brusca, sin dejar atras nuestras conquistas, sin dejar de luchar por mantener las bases de nuestra revolucion, pero el cambio tiene que ser real, para que se vean los resultados, lo primero que debe ser cambiado es nuestra asamblea, la forma de elegirla, la forma de votar, es una ficcion de las mas burdas, es IMPOSIBLEEE, que una reunion con mas de cien personas, todos esten de acuerdo de manera unanime por un si o por un no, que no exista un solo en contra, una abstencion, se estan discutiendo proyectos de leyes de una gran embargadura, debemos tomarnos el trabajo mas serio, por que la mejor de las ideas es que nadie se lo estudio y vamos a levantar la mano y ya, no puede ser, mucho peor es tener diputados nacionales que a todas las voces nos representan y no tengan una opinion propia sobre un asunto, repito es imposible que todos estemos de acuerdo en un mismo asunto, cambiemos para poder salvarnos o ya habremos perdido.
 
 
#4 joseantonio 08-06-2017 09:05
Llevo varios días analizando el artículo del Dr. Elier Ramírez, que fiel a su estirpe, ha puesto el dedo en la llaga. También los diversos comentarios que este ha generado en nuestros medios.
En política, definirse como “centrista” es como no ser. O mejor dicho, es ser oportunista.
Hoy tenemos que fabricar un consenso en torno a un proyecto de país, un país que se renueva a sí mismo, sin perder las esencias.
La búsqueda de consensos implica participación ciudadana en el debate y esto solo se logra en las bases, donde las personas viven, aman, se afanan y sufren los avatares de la vida cotidiana. Un debate sin prejuicios ni posiciones de fuerza. Un debate que siempre ha estado presente pero que hoy, para bien, ha desbordado los diques de los congresos y de la academia.
He visto debatir sobre el tema hasta a los borrachitos consuetudinario s del bar de la esquina.
Ese debate, espontáneo y en voz alta –por algo somos cubanos- hay que encausarlo, pues basta un simple comentario para que, como en el deporte, de desborden las pasiones. Para aprovechar todos los espacios posibles hay que estar preparados: Preparados para convencer, con argumentos, sin consignas, pues la gente común las rehúye, está harta de ellas. Quien no conoce, no entiende y mucho menos podrá explicar y convencer.
Como nación hemos dado dos maestros del consenso: Martí y Fidel, nuestros pilares fundacionales.
Sin el consenso entre Martí, Gómez y Maceo, no hubiera acontecido la Guerra Necesaria, o hubiera fracasado.
Sin consenso popular no hubiera habido Revolución, o hubiera durado muy poco. Sin consenso y participación ciudadana no hubieran regresado Elián y los Cinco Héroes.
Espacios que no ocupemos, serán aprovechados por otros.
Consenso es continuidad, es unidad: “con todos y para el bien de todos”.
 
 
#3 Nordico 06-06-2017 14:28
La ignorancia puede aniquilar una nacion...el socialismo y el capitalismo tambien.
 
 
#2 Luis Ernesto 06-06-2017 13:42
Es muy reconfortante saber que el texto del colega Paul Sarmiento, profesor de la Universidad de Holguín, haya tenido tan buena aceptación.
En su Departamento, en otros espacios de la universidad y en otras de la región oriental se debate sobre este tema, que en estos momentos obliga al intercambio sincero.
Paul me anunció que ya preparara nuevos textos, al igual que otros colegas y estudiantes de la Universidad de Holguín. Así que los invito a estar atentos, porque hay más propuestas en lo adelante para seguir apostando por Cuba.
 
 
#1 Pepe 06-06-2017 10:34
Todo proceso revolucionario tiene intrínseco su contrarrevoluci ón, la nuestra armada y financiada por la primera potencia mundial ha fracasado a lo largo de toda la historia, cargada de descredito por su falta de arraigo popular y mercenarismo, reconocido incluso por los diplomáticos norteños acreditados en La Habana.
Ahora se quieren presentar como una corriente política, “desmarcada de la contrarrevoluci ón tradicional”, pero con una línea de pensamiento dirigida a desmontar el proceso político, económico y social cubano. Que es lo mismo, la novedad está solo en el cambio de lenguaje respecto a la anterior, al final son de derecha que apuestan por la no continuidad de la Revolución cubana.
 

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