miércoles, 12 diciembre 2018, 14:21
Miércoles, 31 Mayo 2017 02:20

DE CUBA, SU GENTE: Tiempos de arena profunda (II)

Escrito por  Diana Castaños/Especial para CubaSí
Valora este artículo
(12 votos)

Andaba yo escuchando la conferencia de un amigo médico en la sala de psiquiatría del hospital Ameijeiras.

Él, sin previo aviso, me preguntó qué significaba el éxito para mí.


—El éxito —le dije, casi de carretilla— se mide por la persistencia y la determinación. Nada en el mundo puede sustituir la persistencia. Ni el talento siquiera: el mundo está lleno de fracasados con talento. Tampoco el genio. Hay un montón de genios mal pagados vagando por ahí. Solo la persistencia y la determinación son omnipotentes.


Después de esa intervención, que fue así de breve, se me acercaron tres adolescentes. Se autonombraban Venecia, Perséfone y Andrea y eran poetas y narradoras, recién graduadas del Centro Onelio Jorge Cardoso. Estaban allí porque habían intentado suicidarse.


Hablamos por horas. Como no eran suicidas comunes y corrientes, sino amantes de Alfonsina Storni y de Kavafis, en algún momento de la conversación les pregunté —creo que por medio de un intento de haiku— el por qué de sus actos. Las tres me escribieron sus respuestas, que comparto con ustedes.


Perséfone, 19 años:


Qué hace el hombre con su hambre y su turno de desenfado. Qué hace un tropiezo en mi pie, en el afán de encontrarte para perderte otra vez. Qué historia infernal esta de ser la protagonista de un ejército de mentiras. Cubierta por lo que no quiero ando, y divago:

Cuánto dura un cigarro en hacerse mío; cuántos arpegios debo tocar para no sentirme. Qué rostro vale la pena lo suficiente como para esperarlo.


Tengo el alma seca, e hinchadas las pupilas. Qué perverso mecanismo hace que el sueño luego del llanto sea más profundo. Hace par de semanas que no veo la luz.

Comienzo a no creer en mi moral. Tal parece que no me acompaña. Pero diría Diego que entre la hojarasca brillan pepitas de oro. Puede ser; solo que mi esencia no me permite verlas.


Y esta caja que contiene una oveja es el último vestigio del tiempo que se fue por un lapso algo palpable. Se fue. ¿A dónde se habrá llevado mis primeros pasos de la mañana, a dónde?

Visto 1996 veces Modificado por última vez en Miércoles, 31 Mayo 2017 21:44

Andaba yo escuchando la conferencia de un amigo médico en la sala de psiquiatría del hospital Ameijeiras.

Comentarios  

 
#3 Alexei 01-06-2017 10:54
increible Kavafis con "Itaca", me llena el corazón
 
 
#2 Santiago Mena 31-05-2017 14:49
Dejo de soñar dejo de creer se perdió la Fe no es un problema solo de Cuba sucede en el mundo y somos parte de el cuando dejamos de soñar llega el miedo la oscuridad llega la muerte del alma y luego la del cuerpo por eso aun en la inmensa pobreza material nunca dejes de soñar ni siquiera el ultimo dia de tu vida
Sueña sueña sueña siempre
 
 
#1 joelluis 31-05-2017 11:44
Me encantó tu respuesta, solo el perseverante, el que cree en él mismo, el que su autoestima está en su justo punto, ese tiene grandes posibilidades de triunfar, y la vida es lo más preciado, por eso cada día debemos vivirlo como si fuera el último... y recuerdo esto de Silvio... Encontrarás sillas peligrosas que te invitan a parar... siempre me gusta lo que escribes...
 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar