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Martes, 08 Mayo 2012 13:23

Jefe de las tituladas Radio y TV Martí: Fino techo de cristal

Escrito por  Nicanor León Cotayo
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En Radio y TV Martí han tenido lugar escándalos públicos, robos, tráfico de influencia y otros hechos delictivos mezclados con facciones ultraderechistas de origen cubano establecidas en Miami.

Un vocero del Gobierno de Estados Unidos, Carlos García Pérez, se unió al coro ultraderechista que ha lanzado los más groseros ataques contra el arzobispo de La Habana, Jaime Ortega Alamino.

 

García Pérez funge como Director de la Oficina de Transmisiones hacia Cuba del Departamento de Estado norteamericano que encabeza Hillary Clinton.

El arzobispo Ortega Alamino, al hablar a fines del mes pasado en la Universidad de Harvard, en Massachussets, afirmó que los ocupantes de una iglesia en la capital cubana poco antes de la llegada del papa Benedicto XVI, eran delincuentes.

Ahora García Pérez escribió el jueves último un editorial en la página digital de las tituladas Radio y TV Martí donde, al referirse a esa opinión del prelado, llega a decir:

«Condenar a estos trece es contrario a la doctrina de Cristo, es mancillar la emancipación del espíritu que propone el Evangelio, es cercenar el derecho a la libre expresión».

«Esa es una actitud lacaya, además de demostrar una profunda falta de comprensión y piedad con la realidad humana de estos hijos de Dios».

También agregó un mensaje directo a Ortega Alamino: «Cardenal Ortega, por favor, sea fiel al Evangelio que predica».

Jorge Domínguez, el profesor que en nombre de Harvard invitó al arzobispo de La Habana, dijo a The Washington Post que llamarlo lacayo era inadmisible.

Un periodista de Miami, Daniel Shoer Roth, consideró este lunes que las afirmaciones de García Pérez son relevantes porque Radio y TV Martí están bajo la supervisión de la Junta de Gobernadores de Transmisiones, «que son nombrados por la Casa Blanca».

Luego vino un intento de aclaraciones de García Pérez que asombraron a muchos, en primer lugar, porque las interpretaron como una ofensa al sentido común.

Según El Nuevo Herald, este funcionario aseguró que la opinión de Radio y TV Martí «no representa la posición del gobierno estadounidense».

Después fue aún más lejos al decir que «estamos financiados por el gobierno de Estados Unidos, pero tenemos independencia editorial».

Lo negó Phil Peters, un experto en el tema Cuba del Instituto Lexington, quien aseveró a The Washington Post: «yo diría que esto es equivalente a una declaración oficial» de la Casa Blanca.

Un senador, John Kerry, excandidato presidencial y jefe de la Comisión de Relaciones Exteriores del la Cámara Alta, el tres de mayo de 2010 valoró a las denominadas Radio y TV Martí como un verdadero desastre.

Lo hizo en un informe titulado «Acción inmediata necesaria para asegurar la sobrevivencia de Radio y Televisión Martí», catalogadas por organismos internacionales como ilegales.

En sus predios han tenido lugar escándalos públicos, robos, tráfico de influencia y otros hechos delictivos mezclados con facciones ultraderechistas de origen cubano establecidas en Miami.

Gracias a una de esas crisis, llegó Carlos García Pérez a tal escenario, y si tuviese alguna ética, sería un tanto menos prepotente al juzgar a otros.

Y aún más escrupuloso al hablar de «libertad de expresión» y de la independencia que tienen asalariados del Departamento de Estado, como él, y los «disidentes» sembrados en Cuba por Washington.
 

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