domingo, 20 octubre 2019, 00:35
Sábado, 20 Mayo 2017 07:00

Domadores vs. Tigres: Látigo y escoba en sintonía semifinalista

Escrito por  Harold Iglesias Manresa, especial para Cubasí
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El reto era mayúsculo para los domadores de Cuba en el segundo cartel de cuartos de final de la VII Serie Mundial de Boxeo. No solo por el hecho de medirse a los Tigres de Uzbekistán, país que reinó el torneo boxístico de los pasados Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, sino también por el hecho de haber llegado a casa con desventaja 2-3.


 Pero cuando la casta de la escuela cubana de pugilismo y el enfoque conjugado con fidelidad al plan táctico de cada uno de sus púgiles se conjuga, poco tienen que hacer los rivales. El saldo de látigo barredor (5-0) no se hizo esperar.

Hablamos de un elenco que transitó por la fase regular con saldo de 24-6, si se compara con las tres versiones precedentes no tan contundente, pero que se las ingenió para el 7-3 definitivo sobre los monarcas asiáticos, -lograron nueve títulos-, y avanzar a semifinales, instancia en la cual rivalizarán  con el vencedor del duelo entre Heroicos de Colombia y los Truenos de Italia.

La estela frente a sus parciales en el Coliseo de la Ciudad Deportiva la inició Yosbany Veitía (52 kg), un hombre de ruta casi impecable por el torneo, pues en cuatro versiones compila 21-3.

Veitía luego de medir cautelosamente en los primeros compases a Yusimek Latipov, encontró la brecha conectando de riposta y apostando a su velocidad de piernas conjugada con su técnica depurada. Así sacó ventaja, especialmente con el jab de derecha y los swines de izquierda. La necesaria para emerger airoso pese a detenerse el pleito en el quinto round producto del sangramiento causado por dos heridas en su rostro. de hecho, el asalto del adiós, tuvo que pelearlo con un cambio de estrategia, desde afuera, llaveando y controlando la larga distancia.

EL RETORNO DEL PRÍNCIPE

Retornar al cuadrilátero tras seis meses de sanción y hacerlo con semejante autoridad no es cosa de coser y cantar. De materializarlo se encargó Lázaro Álvarez (60), quien por tercera ocasión en su carrera deportiva dispuso de Elnur Abduraimov. En waw concierto de entrar y golpear sin apenas ser rozado, en imbricación casi perfecta de piernas, torso y brazos, el pinareño extendió su palmarés histórico en Series Mundiales a 22-1.

Álvarez demostró además un excelente fondo físico durante los cinco actos, burlando la endeble defensa de su oponente y constantemente haciendo blanco en su anatomía, para mayorearlo 50-45, 50-45 y 49-46.

Igualmente en noche de gala y capaz de imponerse en un pleito revancha frente a Shakram Giyasov , estuvo el as olímpico de Londres 2012 Roniel Iglesias (69). Emuló a su coterráneo Álvarez y dio una demostración de boxeo total para preservar su invicto en la presente versión y elevar su total a 19-4. Iglesias apostó a las combinaciones por dentro para quebrar la guardia de Giyasov y cuando el gong final sonó, el veredicto arrojaba 48-47, y doble 49-46.

El combate más disputado de la velada, lo sostendrían el as bajo los cinco aros y capitán de nuestra armada, Julio César La Cruz y Bektemir Melikuziev, quien amén de contar solo 21 años, ya había saboreado el título Mundial Juvenil y de los Juegos Olímpicos de la Juventud, además de escalar el podio de los 75 kg en Río. Ese aval previo y su constante búsqueda del pleito no le bastó para descifrar los enigmas y esquivas de torso de La Cruz, que haciendo honor a su mote de “La sombra”, sacó ligera ventaja con sus relampagueantes combinaciones. Así transcurrió el desafío, con un cuarto parcial de reacción notoria para el visitante, y pizarra conclusiva de 48-47, 50-45, 49-46.

LARDUET: CIERRE A PASO DE CONGA

De inicio se pintaba como una batalla encriptada. En frente el santiaguero José ángel Larduet tenía al espigado de 1.98 Bakhodir Jalolov, quien por demás se había vestido de bronce en la cita del orbe de Catar 2015. Su rival lo superaba en alcance, pero Larduet hizo caso omiso a cualquier predicción previa y se metió de a llenno en la corta distancia, sacando mayor provecho de los swines, y con quirúrgica precisión en sus combinaciones. De hecho tuvo un tercer round en el que parecía que liquidaba a Jalalov, pues incluso le propinó un conteo de protección.

Pero el euroasiático soportó el castigo y hasta plantó cara hacia el cuaro episodio. Por fortuna, y desterrando las muestras visibles de agotamiento, en el del adiós cerró a todo tren propinando los golpes del adiós en el rostro de su contrario, resignado y sin argumentos para revertir la derrota.

Sólida demostración de los Domadores, devolviendo la confianza a su afición y relanzando su candidatura al tercer título en la Serie Mundial de boxeo.

De hecho el propio timonel Acebal lo aseveró como su mayor objetivo. Cabe recordar que a esta barrida se sumaron los éxitos precedentes en el cartel C-1 de Andy Cruz (64 kg) y el crucero Erislandy Savón (91).

Eso señores, no tiene otro nombre que látigo barredor semifinalista guante en mano. Mi criterio personal: los Domadores tienen opciones reales de revalidar el cetro, en una versión de Serie Mundial bastante pareja hasta este minuto. Tal es así que todos los duelos de ida de cuartos de final habían culminado por reñido margen de 3-2.

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