sábado, 23 junio 2018, 12:15
Viernes, 19 Mayo 2017 04:45

DE CUBA, SU GENTE: Alessandra

Escrito por  Diana Castaños/Especial para CubaSí
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Alessandra es una italiana de carnes firmes, de unos 30 años, que vive hace más de una década en Cuba. Tiene un negocio de hostales en el Vedado.


Coincidimos frente al Amadeo Roldán. Estábamos las dos compartiendo un banco frente a la fuente del parque. Había una sombra agradable y caía la tarde de los primeros días de junio.


—¿Por qué será que ninguna fuente de este país funciona? —me preguntó con confianza, como si fuéramos antiguas conocidas. Como si retomáramos alguna conversación previa. Como si yo supiera la respuesta a su pregunta.


Me encogí de hombros.


—Será por el mosquito. Por el Aedes Aegipty, para que no se propague —sugirió ella misma.


—Será —dije, solo para mantener el canal fático.


Entonces me dijo que en su familia las mujeres tenían una relación especial con las fuentes. Que todo había empezado cuando su abuela, con 16 años, se había bañado en las aguas de la Fontana de Trevi en una escena de La dolce vita, la película de Federico Fellini.

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—¿Tu abuela es Anita Ekberg? —la miro, a ver si me está tomando el pelo.


La abuela de Alessandra tenía 16 años cuando conoció a Fellini. Se estaba tomando un helado de barquillo, sabor vainilla, enfatiza Alessandra, y el helado le corría por la barbilla. Fellini la vio y le dijo que ella era su sueño hecho realidad y que se notaba que ella vivía la vida justo como había que hacerlo: con mucha fuerza y hacia muchas direcciones. Y que pasara lo que pasara en su vida, mantuviera la fuerza de la juventud, que eso haría que la vida estuviera siempre bien.


Escucho la historia de Alessandra, que de alguna manera trae al maestro Fellini a la calurosa Habana de medio siglo después, y la miro. Alessandra está curtida por el sol. Si no fuera por el acento extranjero, pensaría que es autóctona de estas tierras.


Cuando ella termina su historia, nos quedamos en silencio. Al cabo de unos minutos, un hombre muy alto y de piel muy negra se nos acerca. A mí no me mira, pero a Alessandra le da la mano. Ella se la toma y se marcha, rápida, sin despedirse.


Para cuando desaparecen de mi vista, estoy sentada dentro de la fuente —infértil— del parque. Pienso en Anita Ekberg en 1956, cuando era una criatura bellísima y modelaba y hacía cine; y luego pienso en otra Anita, la del año 2007, cuando tenía 80 años, y pedía dinero a la Fundación Fellini porque le habían robado todo su dinero y joyas, se había quemado su casa y se había quedado en la calle.

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Entonces me quedo ahí, quieta en la esterilidad de la fuente seca del parque que está frente al Amadeo Roldán. Alessandra se aleja, como lo hace el pasado de nuestras vidas, cada día un poco más, como lo hizo la belleza de Anita Ekberg…


Pero, pienso, La dolce vita sigue siendo una de las mejores películas jamás filmadas. Y eso está por encima de cualquier fuente seca.

Visto 2680 veces Modificado por última vez en Sábado, 20 Mayo 2017 07:09

Ida me cuenta que hubo una vez en su vida en que creyó en el amor. Que incluso se tatuó en la espalda All I need is love.

Ahora Tania está gordísima y tiene dos niñas, también muy pasadas de peso, llenas de motonetas barrocas y algunos otros toquecillos de dudoso buen gusto, pero no siempre fue así.

Dice María de las Mercedes -con ese nombre apoteósico, infectante- que los hombres de La Habana son machistas a más no poder.

A Magdeleisis parece olvidársele que soy una periodista que le hace una entrevista para esta columna. Me habla con una intimidad excesiva.

Comentarios  

 
#15 Rogert 10-05-2018 16:34
gracias por mostrarnos esa habana con esas historias solo tuyas,,, saludos
 
 
#14 Helen 18-01-2018 17:03
Muy bonito, me gusta lo que escribes, eres muy profesional... saludos
 
 
#13 ALFRED POEM 22-05-2017 11:57
Si en cada etapa de nuestra vida......en su decursar diario.....no somos capaces de encontrar una fuente de la vida......enton ces estamos muy mal.....pues no somos capaces de apreciar intregralmente la belleza de la misma.
A los dieciseis años......la vida tiene un encanto.......y a los cincuentainueve también.....tod o es cuestión de pensar en lo que se tiene.... y en lo que todavía no se posee, o ya no se tiene......en cada una de estas edades.
Te lo dígo yo......que el 18 de Noviembre
ya cumplo sesenta.......c on el optimismo y la espiritualidad. ......de los dieciseis.
 
 
#12 Yanerys 22-05-2017 10:55
Me gusto el articulo ,espero que sigan escribiendo mucho como ese.Hasta luego,chao.
 
 
#11 maria 19-05-2017 15:52
A RGC, te respondo que Anita vivio hasta los 83 años y murio en la indigencia ademas no tuvo hijos como ella misma se quejo al final de su vida, en wikipedia puedes buscar mas. saludos
 
 
#10 maria 19-05-2017 15:50
Diana Castaños, no se si esta historia es inventada pero lo que si puedo decirte que estuve indagando sobre Anita y nunca tuvo hijos cosa que al finalo de su vida lamento porque murio en la indigencia, asi que no se alessandra por donde es nieta de Anita.
 
 
#9 R GC 19-05-2017 15:00
Diana me gustaría que escribieras sobre Anita, qué fue de su vida, si vive, etc.
 
 
#8 Alexei 19-05-2017 13:42
me encantan tus finales...
 
 
#7 Pucha 19-05-2017 11:43
Mi madre siempre dice "juventud, divino tesoro", muy lindo el artículo Diana, reflexivo porque realmente se debe aprovechar todas las oportunidades que te da la vida y más cuando eres joven.
 
 
#6 Yosy 19-05-2017 10:58
Estamos en mayo, junio está por venir y en la fuente esa juegan football los muchacho del barrio, porque las demás fuentes de La Habana ya las arreglaron.
 

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