Ese paso, que tuvo hace dos días 217 votos a favor y 213 en contra, representa un respiro para el presidente Donald Trump, tras la derrota sufrida con una versión anterior de la propuesta en marzo último.
Antes de llegar a la mesa del mandatario para su promulgación, la llamada Ley Americana de Cuidado de Salud deberá pasar por el escrutinio del Senado, que también debe avalar la norma, pero probablemente con diversas modificaciones.
Los dirigentes del partido rojo en la cámara alta han manifestado que esperan avanzar sin prisas para garantizar los 51 votos necesarios, lo cual no debería resultarles difícil al ser la fuerza mayoritaria con 52 escaños, más allá de divisiones internas.
El texto avalado, que cuenta con el rechazo unánime de los demócratas, eliminaría las multas impositivas para las personas que no tienen seguro de salud y quitaría los impuestos finales a personas de altos ingresos, aseguradoras, compañías farmacéuticas y fabricantes de dispositivos médicos.
También establece un sistema de créditos para ayudar a la adquisición de coberturas, y permite a las aseguradoras cobrar a los adultos mayores hasta cinco veces más que a los jóvenes.
Hace que el programa Medicaid deje de ser un derecho abierto y se convierta en un plan de presupuesto, para el cual las personas deben ser aprobadas aunque demuestren sus bajos ingresos.
Al mismo tiempo, permite a los estados prescindir de coberturas obligatorias en la ley actual que incluyen beneficios esenciales como emergencias, hospitalización, salud preventiva, maternidad, tratamiento de adicciones y de enfermedades mentales.
Por otra parte, Trump firmó ayer la ley de presupuesto suplementario para financiar el Gobierno desde este sábado hasta el fin del presente año fiscal el 30 de septiembre.
Con un valor de 1,1 billones de dólares (millones de millones), el acuerdo bipartidista fue aprobado previamente en la Cámara de Representantes y el Senado.
En opinión de diversas voces, de esa forma concluyeron semanas de tensas negociaciones entre los legisladores republicanos y demócratas, y los últimos, pese a ser menos, aprovecharon la necesidad de sus votos para ejercer influencia y elevar los intereses propios.
Así, la iniciativa deja fuera el financiamiento para edificar un muro en la frontera entre Estados Unidos y México, y mantiene el presupuesto de las llamadas 'ciudades santuario', que limitan su apoyo a las autoridades federales en aras de proteger a los inmigrantes indocumentados.
También durante la semana, Trump recibió a su homólogo palestino, Mahmud Abbas, y al primer ministro de Australia, Malcolm Turnbull, en esta capital y la ciudad de Nueva York, respectivamente.
Comentarios
Quiero contarles que algo he tratado de hacer para no quedarme callado ante el tema, cosa que cualquier persona sensata debería hacer cuando no conoce del mismo. Pero, qué puedo ante el reclamo de un joven de 17 años; algo le logré explicar, pero el esfuerzo me demostró mis serias lagunas sobre el tema.
Aunque ya no soy joven, todo el sistema de salud que recuerdo y al cual he acudido siempre, es al sistema de salud creado por la Revolución, médico de la familia, policlínico de barrio y hospitales, sin contar otras variantes a nivel de centros de trabajo, que mucho he agradecido, el mismo sistema al que algunos ingratos e ilusos solo le quieren ver sus manchas, pero que por lo menos a mí, nunca me ha dejado abandonado.
No conozco bien otra cosa, aunque tengo un vago recuerdo de mi infancia, acostado en una cama grande, un viejo doctor frente a mí y luego mi madre, sacando de una carterita unos billetes, que el señor muy solemnemente se echaba en su bolsillo.
La obra de la Revolución en la salud pública, no es perfecta como no lo es ninguna obra humana, pero constituye pleno motivo de orgullo dentro y fuera de nuestra patria.
Más reciente en el tiempo, tengo duras y tristes referencias, de familiares muy cercanos emigrados a los EEUU, sobre lo que es verdaderamente el otro sistema, pese a los enormes recursos financieros que maneja el sector y el tremendo arsenal científico que posee ese país.
Hablo de la ansiedad por ubicarse en un trabajo donde exista un aceptable seguro médico; de cuando determinado instrumento es incapaz de cubrir los costos de un tratamiento o examen y la enfermedad continua, pasando el tiempo inexorablemente . Es sencillamente aterrador.
Mientras tanto, para millones de cubanos los días y años pasan y vivimos bastante despreocupados con estos temas, desconociendo la inmensa mayoría los verdaderos esfuerzos que nuestro país hace para mantener esa conquista, que tanta tranquilidad nos da, sobre todo a una población que es cada vez más envejecida.